Pago de rentas preocupa a productores lecheros de Florida
Los productores de leche del departamento de Florida están en alerta ante la posibilidad de que cuando comiencen los vencimientos de los arrendamientos de campo, no puedan pagar la nueva renta ante la presión que ejerce la agricultura.
El presidente de la Sociedad de Productores Lecheros de Florida, Héctor Javiel, señaló que el sector lechero deberá enfrentar una situación muy difícil a la hora de renovar los contratos de arrendamientos de tierra, según publica Ultimas Noticias.
Para el propietario de la tierra la opción es muy fácil: o arrienda a tamberos a 130 o 150 dólares la hectárea por año o se lo arrienda a quienes cultivan soja y están dispuestos a pagar entre 250 y 400 dólares la hectárea anualmente.
Para Javiel, arrendar la tierra para cultivar soja es un buen negocio para el primer momento, "pero a la larga, si no se toman medidas, terminará con el sector lechero". Subrayó que de acuerdo a los datos de Dicose (División Contralor de Semovientes), el 65% de la tierra dedicada a la lechería es arrendada, en tanto la cifra trepa al 73% en los casos de los productores que ocupan entre 200 a 500 hectáreas.
Si el 50% de esos productores no consigue renovar el contrato, se estará ante un éxodo muy importante a los cinturones de las ciudades.
Durante 2007, 150.000 hectáreas dejaron de producir para la lechería, cambiando el destino para la soja.
El titular de la Sociedad de Productores Lecheros advirtió que quienes cultivan soja realizan contratos por dos años "y tal vez lo renueven por dos más, pero cuando se retiren, esas tierras no sirven para más nada, porque las agotan". Agregó que esos propietarios no tendrán tamberos a quien arrendar esas tierras.
Mientras la soja da trabajo a tres personas cada 1.000 hectáreas, el tambo convoca a 25, radicadas en la campaña.
Otra diferencia que apuntó el directivo es que "mientras el que cultiva soja vende su producción que sale directamente del campo a un barco y el pago se deposita en una cuenta bancaria, el tambero cuando cobra en el banco paga a los proveedores locales y al personal que también la redistribuye".
También existe marcada preocupación porque ante una de las más duras sequías no se ha anunciado ninguna medida oficial para mitigar los efectos.