La Tertulia Agropecuaria

La ganadería "embretada" ¿Crisis u oportunidad?

La lechería, la agricultura y la forestación avanzan sobre la ganadería y parecen embretar a la tradicional producción del país. La ecuación económica actual y la demanda de materias primas han favorecido al sector agrícola, mientras que las tierras dedicadas a la producción de carne pierden valor y muchos productores dejan sus campos. En Tertulia Agropecuaria, Rodolfo Irigoyen, Miguel Lázaro, Daniel Rovella y Gabriel Tinaglini, con la coordinación de Rosanna Dellazoppa, despejaron dudas sobre este tema y plantearon otras. ¿Es la ganadería la embretada, o son los productores? ¿Estas son producciones enfrentadas o el futuro está en la agriculturización de la ganadería o el silbopastoreo?

(Emitido a las 9.00)

EMILIANO COTELO:
Uruguay es "esencialmente ganadero", se ha dicho siempre en nuestro país. Pero en los últimos tiempos esta certeza aparece cada vez más cuestionada.

La forestación, la agricultura y la lechería crecen de manera avasallante, desplazando a la ganadería.

Pero ¿puede decirse que la ganadería está embretada? Esta situación de competencia, ¿es un riesgo para los productores ganaderos, o implica, más bien, una oportunidad? ¿Qué ocurre, en particular, en el departamento de Rocha en esta materia?

Para conocer de cerca esta situación nos vinimos al este del país, donde hemos estado de recorrida entre sábado y domingo, aprendimos mucho, pero ahora nos interesa dar espacio a la discusión.

Por eso hemos armado esta tertulia agropecuaria. Nos acompaña uno de los miembros permanentes de estas mesas, el ingeniero agrónomo Rodolfo Irigoyen.

Rosanna, ¿puedes presentar a los otros miembros de esta tertulia?

ROSANNA DELLAZOPPA:
Nos acompañan los ingenieros agrónomos Miguel Lázaro, asesor de empresas ganaderas del departamento, con quien compartimos la coorganización de esta movida; Daniel Rovella, productor ganadero-arrocero de la zona de India Muerta, y Gabriel Tinaglini, director de la Unidad de Desarrollo de la Intendencia Municipal de Rocha (IMR).

EC - Vamos a empezar pidiéndoles a Rodolfo o Miguel una breve explicación de esto de la "ganadería desplazada" por otros rubros de producción, por la agricultura, por la lechería, por la forestación. ¿Por qué se da este fenómeno?, ¿cuáles son las causas básicas?

***

RODOLFO IRIGOYEN:
Es un fenómeno inédito en el país, que se está discutiendo en todo el territorio, no es una peculiaridad de Rocha; quizás aquí tenga manifestaciones particulares, pero está ocurriendo en todo el Uruguay. La ganadería se ve jaqueada porque no podemos hacer crecer el territorio y hay una competencia muy fuerte por las mejores tierras entre producciones como la agricultura y la lechería, pero también por las tierras más marginales, para la producción ganadera y la forestación. Esto ha hecho que las tierras mejores, las tierras de invernada, sean sustituidas por la agricultura.

EC - ¿Qué son las tierras de invernada?

RI - Dentro del rango de calidad de las tierras o de aptitudes de uso, las de invernada son las mejores tierras ganaderas, que también tienen aptitud agrícola. Los agricultores avanzan sobre las tierras donde se lleva adelante la etapa final de la producción ganadera, que es el engorde del animal, que es lo que se llama invernada.

RD - De ahí al frigorífico.

EC - ¿Por qué se da eso? ¿Qué ventaja tiene la agricultura sobre la ganadería, como para llevarse por delante esos suelos?

RI - La ventaja resulta de la ecuación económica, que en la agricultura se ha visto extremadamente favorecida por la demanda masiva de materia prima y de alimentos para media humanidad, como es toda Asia, sobre todo el sudeste asiático, China, la India y otros muchos países. Eso ha desatado una demanda enorme de alimentos, la respuesta desde el punto de vista de la oferta es mucho menos elástica que la demanda, demora más, no se producen alimentos de un día para otro, y eso ha hecho que se disparen los precios.

EC - Da la impresión de que hay un par de factores más en juego. Pienso, por ejemplo, en la especulación, en los granos como un rubro de inversión para quienes no encuentran suficientemente rentables las colocaciones en depósitos o en otro tipo de papeles, y por último está el tema de los biocombustibles, que también juega para arriba en estos precios.

RI - Sí. En cuanto a la especulación, todos estos productos tienen mercados a futuro, se puede comprar y vender a futuro, y según dicen los especialistas de estos productos primarios y en particular del petróleo, entre un 30 y 40% del precio se explicaría más que nada por la especulación. Los mercados estiman que van a seguir subiendo y aceleran el proceso, pero si hubiera una caída de precios, sería también más acelerada en caso de que se revirtieran las expectativas y los inversores pensaran que se hubiera alcanzado un tope y eso fuera a caer.

EC - Esa es la situación de los granos. ¿Cómo le va a la ganadería?, ¿por qué queda rezagada en esa competencia por la tierra?

MIGUEL LÁZARO:
Es una tendencia inexorable en el mundo. Hablo de producir alimentos y me refiero a las tierras que son tomadas por la lechería y la agricultura, no a las que son tomadas por la forestación, que son las de menor calidad, de menor aptitud para la ganadería. La tendencia es tomada por la lechería o por la agricultura, más allá del resultado económico de corto plazo, que hoy es inexorable. Probablemente la lechería esté en la punta, de hecho, nuestros cálculos muestran que la lechería tiene un margen mayor por hectárea; en segundo lugar está la agricultura y muy rezagada, la ganadería de carne. Todo esto responde también a que en una hectárea de buena tierra se produce 73 veces más energía de almidón para el consumo humano o animal que con ganadería de carne en las condiciones de Uruguay, y con la lechería se produce 21 veces más. De modo que, en energía, la producción lechera y la agrícola siempre van a sustituir a la producción de carne. No quiere decir que la sustituyan para siempre, pero en nuestro país tenemos conocimiento de la rotación.

Y si vamos a la proteína, que es el otro componente importante de la alimentación del ser humano, una hectárea de soja produce 22 veces más proteína por hectárea que una hectárea de carne, y una hectárea de leche produce cuatro veces más. Entonces, el resultado económico de corto plazo va a ser reflejo de esa tendencia, eso es inexorable para el país.

EC - ¿Qué dicen los demás sobre este panorama?

DANIEL ROVELLA:
Pero eso no implica necesariamente que la ganadería vaya a desaparecer rápidamente...

EC - ...ahí vamos a la pregunta siguiente: ¿se puede considerar que esta es una situación congelada, que la ganadería está embretada y no tiene alternativa?

DR - La ganadería está embretada en el sentido de que le va a ser cada vez más difícil ampliarse horizontalmente; verticalmente tiene mucho campo para progresar.

EC - Se complicó la jerga: ¿qué es eso de horizontal y vertical?

DR - Horizontalmente, se supone que se va a ampliar la superficie, que un productor ganadero puede extenderse en superficie hacia sus vecinos o ampliar su rubro adquiriendo o arrendando más predios. Eso se hace cada vez más difícil.

EC - Esa opción es difícil, por lo que estamos viendo: va a haber otro tipo de productores que van a pagar mejor la tierra que él. Va a venir un inversor argentino de la agricultura y va a ganarle en ese "remate".

RD - O un uruguayo.

DR - De hecho pasa que un ganadero arrienda su campo para hacer soja y sale a competir al mercado pagando precios que otro ganadero no puede pagar. Ya se han suscitado casos de ese tipo: para no deshacerse de su ganadería, arrienda por un precio por encima de lo que supuestamente es el ingreso ganadero. Pero el ganadero tiene campo para actuar, tiene para crecer dentro de su establecimiento y difícilmente vaya a ser el protagonista de la agricultura.

RD - Contalo porque es interesante...

EC - ...pero estábamos hablando de la diferencia entre crecer horizontal y verticalmente.

DR – [Verticalmente] porque el ganadero podría crecer dentro de su campo en agricultura, podría ser el protagonista de la agricultura, ¿por qué no podría plantar? De hecho, en otras zonas del país, en el litoral, el ganadero se ha pasado a agricultor.

La experiencia aquí en Rocha no ha sido esa, el ganadero por su idiosincrasia, por su forma de ser, va a intentar seguir en su rubro todo lo que pueda, va a tratar de progresar, de tecnificarse y ampliar su rubro. Algunos se han pasado a la agricultura, pero en general el ganadero trata de insistir, de progresar en su rubro, de obtener el margen, aunque de repente esté acosado por otras cosas.

RD - ¿Dirías que todos los ganaderos están en esa posición, dispuestos a crecer hacia arriba?

DR - Todos no, pero la mayoría sí; el ganadero, por su formación, intenta quedarse en su rubro.

EC - Pero quedarse en su rubro, ¿qué le implica?

DR - Va a encontrar ventajas y desventajas, oportunidades y dificultades.

EC - ¿Qué dicen los demás?

GABRIEL TINAGLINI:
Quiero incorporar a esta discusión el tema social, el costo social. Si bien estoy de acuerdo en todo el tema productivo, el 70% de los productores en Rocha son pequeños y medianos, y sobre todo están en áreas donde hacen la cría, en tierras menos fértiles. Entonces, ¿qué costo implica eso, todo este avance de estas producciones sobre ese productor que a veces está parado arriba de una fortuna de la que no puede vivir, porque no le dan los números? Se ve obligado a vender; pero si vende no vuelve al campo, es una pérdida de capital humano. Hay que tener en cuenta este componente: cómo por un lado –como decía el intendente- estamos capacitando gente en el área de la lechería, en olivos, porque esas capacidades no estaban en Rocha, pero por otro lado estamos perdiendo un capital humano que sí conoce el tema de la ganadería. Es un elemento más.

EC - ¿Cómo ven los demás esta parte del debate?

RI - Recogiendo las manifestaciones anteriores, podríamos hacerle una pequeña corrección al título de la tertulia; más que "la ganadería embretada", que está en una coyuntura difícil pero en gran parte por temas climáticos, los que están embretados son muchos ganaderos, porque no tienen la capacidad gerencial, administrativa, de vinculaciones tecnológicas, etcétera, para reconvertirse y aprovechar las oportunidades que brinda este boom agrícola. Van a aguantar todo lo que puedan, pero el mercado los va a radiar porque no es posible mantenerse aferrado a una producción cuando hay otras sustitutivas que la cuadruplican o decuplican en producto y en dinero.

RD - Me interesa la mirada de la Intendencia, porque es un tema social que nos preocupa desde la producción de la Tertulia, cómo se ve. Dado que está embretado, ¿se ve sin solución, o se deberían hacer políticas sociales específicas para esa gente?

GT - Hoy hay una cantidad de herramientas disponibles, el tema es cómo estos productores acceden a ellas. En muchos casos somos brazos ejecutores de políticas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) que pasan por la Intendencia y las coordinamos o las articulamos. Por ejemplo, los tres programas del MGAP, más todo el tema con el INIA y cómo se investiga el sistema productivo, más allá del rubro, en estos productores de carácter más familiar. Eso se va a empezar a hacer en el departamento con el INIA y con Comisión Nacional, se va a estudiar el sistema de producción en los establecimientos familiares, y también cómo trasmitimos cierta capacidad de movimiento para adaptarse a estas circunstancias.

EC - Trasmitirles conocimiento para que hagan ¿qué?, ¿para que mejoren el rendimiento de su producción ganadera y puedan seguir haciendo ganadería pese a los embates de otras producciones? ¿En eso están pensando?

GT - El rendimiento es un componente, pero la calidad de vida es otro y fundamental. El acceso a los servicios, por ejemplo, porque ¿qué pasos sigue una familia tradicional en el sector ganadero? Cuando terminan sexto de escuela los gurises, si quieren seguir estudiando, tienen que venir al pueblo. Eso significa que se viene la familia y el productor queda solo en el campo y a la larga, termina toda la familia en el medio urbano. El tema es –acá vienen las políticas que estamos desarrollando– cómo les damos las condiciones de calidad tanto en el acceso a la educación, en el acceso a la electrificación –en Rocha tenemos zonas que todavía no están electrificadas–, en el acceso a la salud, en el medio donde viven. No tenemos que verlo solo como un tema productivo, si bien es un elemento fundamental, también tenemos que darles condiciones de vida.

EC - Darles condiciones para que se vean menos tentados a vender y abandonar una producción en la que tienen experiencia.

Miguel, ¿cómo se salva un productor ganadero en un contexto competitivo como este?

ML - Algunos de los rubros que están avanzando probablemente sean demandantes –en un horizonte de mediano plazo– de menor cantidad de mano de obra. Pero supongamos que Uruguay –y por lo tanto Rocha– tenga una disminución de 10 o 20% de su área ganadera, que hoy es el 75% del país. Eso significaría que, para mantener su producción, el país debería incrementar su productividad por hectárea en 10 o 20%. Eso quiere decir que la ganadería que quede tendrá la oportunidad –conocimientos hay– de aumentar su productividad, y los predios ganaderos productivos demandan mano de obra más calificada y mejor paga. Quiere decir que el desafío para la ganadería, si da el paso adelante, es una ganadería mejor que la actual.

Y la lechería, que también avanza, es una producción que requiere mayor cantidad de gente radicada en el campo, gente mejor paga, y además produce carne.

Por esas dos puntas el desafío puede ser una excelente oportunidad para que la gente tenga trabajos más dignos y gane más dinero, por lo menos si la intensificación de la ganadería responde a determinados estímulos.

EC - Supongamos un pequeño productor ganadero que finalmente "cede a la tentación" y vende, le vende a un inversor que se va a dedicar a la agricultura. Esa familia, con el conocimiento acumulado que tiene, no necesariamente va a quedar a la deriva o se va a ir a la ciudad, sino que puede encontrar oportunidades de trabajo bien remunerado en otros sectores, por ejemplo en los establecimientos ganaderos que intensifiquen la producción. ¿Es así?

ML - Ese podría ser un caso, pero imaginemos que los productores ganaderos que ven reducida su área en 20% quieren mantener su negocio con el mismo nivel de producción, vender la misma cantidad de animales. Van a tener que producir más, van a tener que introducir otro tipo de técnicas, más conocimiento, y si tienen personal seguramente va a tener que estar más capacitado. No pienso en el que vende y se siente tentado, pienso en el que se ve reducido y puede reducir el área, entregándola a otras producciones, pero mejora su productividad en el área restante, demandando más mano de obra mejor calificada. Y lo mismo otros productores ganaderos que tienen menguados resultados económicos –porque la ganadería tiene menguados resultados económicos frente a la lechería–, que van a verse tentados y habrá que ayudarlos con políticas públicas y otras, como las cooperativas y las empresas lecheras, a transformar parte de su predio en lechería, lo cual implica más cantidad de mano de obra, una alternativa mejor para esa familia y seguramente más dignificante en cuanto a la remuneración.

No podemos pintar la cosa como que necesariamente se va a ir el 20% de los productores. Algunos se van a ir, probablemente los de mayor edad, los de menor tamaño, los que difícilmente puedan reconvertirse, pero aun en ese caso hay posibilidades de que algunas de esas personas, trabajando de otra forma, tengan ingresos mejores que los que tienen hoy.

EC - ¿Es posible aumentar 20% la productividad ganadera?

DR - Tal vez estemos orientando la conversación como que ganadería y agricultura se enfrentan y son cosas alternativas. Sin embargo hay un extenso campo de acción en el que las dos pueden interactuar y potenciarse. Basta ver cómo el arroz y la ganadería han interactuado y se han potenciado recíprocamente: el arroz le dio condiciones a la ganadería y la ganadería se beneficia con las praderas baratas, con el campo limpio.

EC - ¿Cómo funciona la relación ganadería-arroz, la rotación?

DR - Se planta uno o dos años arroz, y arriba del rastrojo se siembra una pradera muy barata, a un costo muy bajo, muy productiva, muy fácil de realizar, y entonces queda el campo limpio, con infraestructura, protegido de inundaciones, de las grandes crecientes, y mucho más productivo para la ganadería.

EC - Hay un círculo virtuoso entre arroz y ganadería...

DR - ...y el arroz se beneficia de esa pradera, porque hubo una leguminosa que fue fertilizada, y se potencia posteriormente el rendimiento del arroz arriba de una pradera.

EC - ¿Se puede hacer lo mismo con la ganadería y la agricultura?

DR – Exactamente, con la ganadería y la agricultura de secano. Hay un campo para interactuar y potenciarse recíprocamente. Quiero reorientar un poco la conversación en el sentido de que no son dos actividades enfrentadas, sino que hay un campo de acción en el que se pueden potenciar ambas.

RI – Daniel me ganó, yo creo que ese es el tema central, ver las posibilidades de complementación y potenciación; por eso decía que no es tanto la ganadería la que está embretada, porque tiene una enorme capacidad de crecimiento a través de la asociación con estos rubros competitivos.

Por otro lado, no estoy del todo de acuerdo con Gabriel en que dándoles electricidad o mejorándoles el conocimiento a los pequeños productores vamos a perpetuar su estilo de vida y toda su cultura. Me gustaría mucho que fuera así, pero nos cuesta entender que la producción agropecuaria es cada vez más capital-intensiva, o sea que requiere disponer de un enorme capital para competir en la producción.

¿Cómo explicarle a la población urbana –que es la que vota a los gobiernos, porque el 90% vive en ciudades– que alguien del campo tiene un capital de medio millón de dólares pero es pobre? Es muy difícil. Entonces, hay que diferenciar bien la parte económica de la parte social y ver que no es el caos social porque alguien tenga que salir de una actividad cuyas exigencias financieras o de capital no le permiten permanecer. Esa persona puede utilizar sus capacidades, su cultura, su aprendizaje previo, dejando de ser empresario y pasando a ser un empleado o un prestador de servicios que quizás tenga un retorno económico mucho mayor que el que tenía como pequeño productor. Y no le vamos a solucionar el problema mejorándole el porcentaje de destete o bajándole la edad de faena en seis meses, porque estamos trabajando en el margen y tenemos un problema enorme por delante.

***

EC - Después de la última intervención de Rodolfo Irigoyen, el director de la Unidad de Desarrollo de la IMR, Gabriel Tinaglini, pide la palabra.

GT – Acá tenemos una definición: las reglas de juego han cambiado, el capitalismo financiero está pasando a ser capitalismo productivo y trastoca todo lo que podemos llegar a pensar o a hacer y las respuestas a corto plazo. Sin dudas, está en juego quiénes son los titulares de los medios de producción (uno de los grandes cuestionamientos es la extranjerización de la tierra), y si aplicamos la lógica que planteaba el "Catalán" favorecemos la inversión extranjera, porque sabemos que dentro del capitalismo uruguayo –llamémoslo así- la capacidad de compra o de arrendamiento está disminuida, ese es el cuestionamiento que tenemos arriba de la mesa. Tenemos que mantener firme el tema social, sobre todo desde las intendencias, desde las oficinas de desarrollo, que es adonde vienen todos los días los productores a golpearnos la puerta quejándose de que vino un forestal, le arrendó el campo a un vecino y se tienen que ir porque se ven apretados y no tienen capacidad de respuesta. "¿Qué herramienta tengo para quedarme en el medio rural, cuando me están presionando, no solo con el dinero que ponen arriba de la mesa, sino porque me están asfixiando?"

RD - No entiendo por qué lo planteás como opuesto, no entendí que el "Catalán" dijera que no le preocupara o que no le preocupe al país. Es un tema que está presente.

GT – Está presente y tenemos que tener respuestas más rápido que lo que se están dando. La compra de estas inversiones, tanto lecheras, forestales o de soja, son más rápidas que cualquier respuesta de un pequeño o mediano productor.

RI - No aclaro que me refiero al capitalismo, porque es el único sistema económico productivo que conozco que funcione, y tampoco discrimino entre capital nacional y extranjero, ni entre capital productivo y financiero, porque muchas de esas disquisiciones son más teóricas que reales, en el sentido del impacto que tengan.

Entiendo tu tema personal, Gabriel, cuando llega el productor desplazado, que siente que pierde su estilo de vida y su cultura. Es un caso personal que no se soluciona con abstracciones ni promedios nacionales, pero la economía es la ciencia más implacable del mundo y ese productor es una consecuencia del desarrollo económico de la sociedad y es inevitable que así ocurra.

En términos generales pasa lo que decía Miguel, ese productor es desplazado, pero es desplazado por una etapa de crecimiento inédito en todos los procesos productivos; ojalá todos los desplazados fueran desplazados así, y no a la inversa, por la pobreza y la miseria. Es desplazado porque alguien más rico que él que puede crecer más, puede producir más, y él puede trabajar para ese otro. De repente el tipo tiene 60 años y hace 40 que hace lo mismo, es prácticamente imposible que se lo pidamos, pero de pronto su hijo pone una empresa de servicios a la forestación y vive mucho mejor que antes en su pequeño predio perdido sin luz, sin agua caliente, sin escuela y demás, dándole servicios a una empresa que obviamente que es capitalista –no me preocupa en absoluto el tema–. El problema social y el problema productivo se empatillan y se sale adelante.

EC - Más allá de que obtuvo el dinero de la venta del campo, que también juega a los efectos de manejar su futuro...

RI - ...un buen dinero.

***

EC - La pregunta quedó picando: si se pierde 20% de la superficie hoy dedicada a la producción ganadera, ¿los productores pueden compensar esa pérdida de producción?, ¿hay posibilidad de mejorar tanto la productividad?

ML - Estos cambios que se están dando fuertemente en Rocha, se producen en el sector ganadero de un departamento considerado tradicional, que ya venía sufriendo transformaciones desde el propio sector ganadero, mostrando esos cambios posibles.

Por ejemplo, este es el departamento en el que se ha desarrollado la mayor cantidad de semilleros de lotus Maku, una de las forrajeras más importantes que se han sacado a la venta en Uruguay. En este departamento se ha puesto en práctica un fenómeno inédito en la integración de la cadena cárnica como es Vaquería del Este, donde los productores se han unido para producir más de 20.000 reses de calidad y exportarlas en alianza con la industria.

Si uno recorre el departamento ve silos de grano húmedo y empresas que daban ese servicio desde antes de la aparición de estas cosas. Eso demuestra que los ganaderos de esta zona comenzaron a invernar sobre pasturas con el agregado concentrado. En este departamento hay suficiente información como para decir que ese 20% se puede superar. No está ahí la traba –en la tecnología y en el conocimiento– para que esto pase en términos generales, está en otros puntos, en otros problemas...

EC – ..¿por ejemplo?

ML – Acá el tema es mantener la producción global del país, pero creo que el desafío para la ganadería uruguaya debería ser pasar a los 3 millones de cabezas, no quedarse en los 2,3 millones. Pero pongamos que la meta sea mantener la misma producción global disminuyendo el área (que son 12,5 millones de hectáreas, el 75% de las tierras): las trabas están dentro de la misma cadena cárnica, Uruguay tiene negocios en el exterior malos, mediocres, oportunistas. Ahora tenemos un excelente precio porque entramos a mercados que dejaron competidores que cuando se recuperen nos van a sacar, tenemos negocios de commodities, salvo algunas excepciones, que las hay. En ese mercado, un mal negocio al exterior se traslada en forma deficiente al primer eslabón de la cadena y con los precios que se tienen, la ganadería sufre el avance brutal de los costos de la agricultura, que la lechería soporta porque está muy bien.

EC - ¿Cómo es eso de que la ganadería sufre el avance de los costos de la agricultura?

ML - El fertilizante que pone la ganadería es el que, arrastrado por la agricultura, pasó de 500 a 1.200 dólares la tonelada, el glifosato pasó de 2 a 15 dólares, el rollo de alambre pasó de 60 a 140 dólares, etcétera. Los negocios de ganadería que consigue Uruguay son de bajo precio y los traslada mal. La primera amenaza está en la propia cadena.

EC - Tú dices que los precios de la carne no aumentan como aumentan los precios de la soja y de la leche, y sin embargo le aumentan los costos de producción trasladados de estos otros rubros tan pujantes.

ML - De forma brutal. Por ejemplo, los 100 dólares de margen –a los que hay que sacarles la renta y la ganancia del productor– contra los 700 de la lechería muestran que la lechería, a pesar del costo del glifosato, del fertilizante y del rollo de alambre, puede ser un excelente negocio, que además socialmente es mejor, porque produce leche y carne, pero los problemas de la ganadería están en la propia cadena. Uruguay no es un conseguidor de negocios de buen valor y sostenibles en el mercado exterior, y el complejo no traslada una buena señal económica hacia atrás.

EC - Pero cuando tú hablas de la cadena, ¿de quién es la responsabilidad? De la industria frigorífica.

Tengo un mensaje de Martín, de Mercedes, que dice: "Si la industria cárnica pagara lo que corresponde, eso ayudaría".

RD - Y le sumo otro que dice: "Si se agregara mayor valor a lo que producimos también mejoraríamos".

ML - En el fondo es eso, tenemos un negocio que no es de alto precio o de diferenciación como país y tenemos un traslado (basta mirar las páginas de INAC para ver la diferencia que hay entre los precios internacionales y los precios al productor en los últimos tiempos). O sea, una industria que ajusta su ganancia para pagar el precio del producto básico, no está jugando el partido que tendría que jugar para que la ganadería uruguaya recupere ese 20%.

Y la otra amenaza está en el propio Estado. Mi posición es que esas tendencias a decir "la carne está subiendo, vamos a ponerle algún freno al precio de la carne, vamos a ponerle alguna retracción"... obviamente que no es la posición oficial, el gobierno ha sido claro en eso, pero son voces que se escuchan, y no solo en el gobierno, sino también en la oposición. O cuando dicen "vamos a aumentar tal impuesto al precio"... Que aumenten todo lo que quieran los impuestos a la ganancia, pero no hay que tocar el precio, porque si le tocamos el precio a un pobre negocio, lo vamos a hundir más.

Son las dos amenazas que visualizo. Y no en la tecnología, no en los productores, no en los productores rochenses.

RD - Me interesa conocer qué piensa el resto de los productores de la mesa, sobre todo sobre el punto de la integración de la cadena cárnica.

DR - Los zapallos se van a acomodar en el carro, el precio va a subir, la misma industria reconoce que va a haber una adecuación a corto plazo, que está un poco dilatada por el fenómeno de sequía, que es explotado para mantener los precios que venían de antes. Pero va a haber una suba importante y los zapallos se van a acomodar en el carro, como siempre se han acomodado y como el mercado ofrece y demanda.

RD - El problema es que el mercado va demasiado rápido y las decisiones van demasiado lento.

DR - Si una industria montada para faenar una determinada cantidad de hacienda no encuentra esa hacienda, va a empezar a pagarla más y se va a adecuar el precio, eso ha sido ley. Hay que tener un poco de paciencia.

GT - Yo le agregaría el tema de la liquidación de haciendas que hay cuando se arrienda para la soja, hay una sobreoferta de ganado hacia la industria.

EC - ¿Podemos explicar mejor eso?

GT - Si escuchamos la radio o leemos algún periódico, notamos que se están liquidando haciendas enteras para arrendarle a la agricultura.

EC - ¿Eso tira abajo el precio de la hacienda?

GT - Sumado al problema de la sequía, se mantiene el precio y no se da la suba.

DR - Y lo otro es que para la ganadería también surge como una oportunidad el fenómeno agrícola, más que como una amenaza. Porque va a incorporar tecnología, va a incorporar servicios; hace dos años ver un mosquito era una novedad, le sacábamos fotos porque no sabíamos lo que era.

EC - ...aclaremos de qué mosquitos hablamos.

(Risas)

DR - ...no son los del dengue precisamente. Es un tractor, un equipo que fumiga con una gran capacidad de cubrir área rápidamente, que realiza esa tarea en poco tiempo y muy efectivamente. Cubre entre 20 y 25 metros de ancho y fumiga para aplicar insecticidas, productos agroquímicos. De ese modo, se hace con mucho más rapidez, mucho más agilidad y hoy están fácilmente disponibles.

EC - Son inversiones importantes, son máquinas de más de 100.000 dólares.

DR - Lo hacen por lo general contratistas que venden sus servicios.

EC - ¿Por qué mencionaste los mosquitos?

DR - Porque ese equipo está fácilmente accesible para el productor.

EC - ¿Y qué consigue con ese equipo?

DR - Consigue aplicar un glifosato rápidamente.

ML - Acceder al servicio de ese equipo.

DR - Y que ese servicio se haga en forma oportuna, no tener que esperar 15 o 20 días cuando las condiciones no son las buenas para hacer ese trabajo, sino que puede tenerlo rápidamente y a un costo accesible.

RD - Eran objetos del litoral.

EC - Son instrumentos para agregarle valor a la tierra y por esa vía mejorar la productividad.

DR - Exactamente. La agricultura también trae oportunidades para la ganadería, para compensar ese 20% que uno quiere recuperar de la rentabilidad y de la productividad.

EC - Algunos oyentes destacan que el ciclo entre agricultura y ganadería está más que estudiado en Uruguay.

RD - Y en el INIA en particular.

EC - ¿Qué dicen ustedes?

RI - Ese ciclo está muy estudiado, pero quizás ahora estemos enfrentados a otro ciclo. Son tales los diferenciales de resultado económico que –en el arroz quizás las rotaciones son más rígidas porque hay razones biológicas muy importantes– en el litoral, donde teníamos el orgullo de tener un sistema integrado trigo-pasturas, a un triguero que saca un ingreso 10 veces mayor que el que sacaría con la pastura, no lo vamos a convencer, él va a querer seguir haciendo trigo todos los años en la medida que la ecología se lo permita, porque el resultado económico es mucho mejor. Nos enfrentamos a nuevos problemas todos los días, para los cuales las soluciones anteriores quizás no sirvan. Nos dan un muy buen ejemplo del camino a seguir, pero no la aplicación directa.

Suscribo totalmente lo que decía Miguel, hay un enorme camino a avanzar en la integración de las producciones, en todos esos juegos de palabras como la agriculturización de la ganadería o el silbopastoreo, en que se asocia la forestación con la ganadería. Hay un enorme potencial, que da para aumentar no 10, quizás 200%.

Las restricciones empresariales son mucho más fuertes que las tecnológicas o las de recursos naturales. El punto es que estos cambios son tan rápidos que nos cuesta seguirlos, y ese desfasaje es lo que produce todas estas rispideces y estos enfrentamientos, pero es un camino mucho más de colaboración que de antagonismo y lo tenemos que seguir.

EC - Miguel, ¿puedes desarrollar un poco más el tema del silbopastoreo? Porque la forestación ha aparecido en más de una ocasión a lo largo de esta tertulia como otro factor de competencia por la tierra. ¿Cómo se realiza allí la integración? ¿Qué ventajas tiene para un productor ganadero?

ML - Las forestaciones que hemos visto en los últimos años son del tipo montes de producción, o sea que excluyen la mayor cantidad de área de pastura y la sustituyen por árboles. Si esto se hace en las tierras de interés forestal –y la Dirección Forestal ha readecuado esto con buen ctiterio, ha sacado tierras que estaban como de interés forestal y ha reducido un tanto esa área en el país-, el área ganadera que queda en ese predio se reduce a los lugares donde no se planta, pero el ganado tiene una mayor comodidad en esa zona, sobre todo en los meses de invierno, ya que en verano se siente un poco sofocado en el monte. Esto quiere decir que en las forestaciones que hay en Rocha se vuelve al ganado después de un par de años, cuando ya se puede pastorear, vuelve a una carga menor que antes, pero tiene la posibilidad de seguir haciendo ganadería.

Pero lo más interesante es lo que puede pasar en el futuro, de acuerdo a la habilitación que la Dirección Forestal hizo a través de algunos decretos en los últimos tiempos, para que la forestación no quede solo en manos de grandes masas –de empresas–, sino que los productores ganaderos, si forestan hasta el 8% de su superficie con montes de protección, logran las mismas exenciones que da la ley forestal, aunque lo hagan en campos que no son de interés forestal. Y se sabe que la sombra y el abrigo son importantes para la producción ganadera y lechera. Esta es una herramienta muy importante que tiene el sector para desarrollar forestación, complementar el rubro de la ganadería con un rubro que no sigue los mismos ciclos en el mercado internacional y potenciar las empresas, mejorando las condiciones de bienestar del animal.

EC - Esto lleva a una manera diferente de plantar los árboles para habilitar la participación de la ganadería.

ML - No necesariamente; los montes de protección y abrigo –que son los que habilita este decreto- van a ser cortinas o masas pequeñas. Emiliano se refiere a que algunas forestaciones, como las industriales, ya están incorporando el concepto del silbopastoreo en la zona. Entonces, en cuanto a densidad, en lugar de ser 4 por 2 en toda el área, se agrupan las filas y se dejan espacios en el medio donde se planta pasto. De ese modo las dos producciones se benefician mutuamente.

GT - A eso que dice Miguel se suma que el Programa Ganadero ha implementado, en dos áreas del país, el subsidio a productores que quieran forestar ellos mismos en sus propios predios. Es un componente de subsidio que llega hasta los 4.000 dólares, que le da la posibilidad al productor ganadero de incorporar parte de su predio a la actividad forestal.

Y también algo que se agrega respecto al departamento de Rocha, es que cuando evaluamos la extensión de tierra con aptitud forestal, nos da unas 250.000 hectáreas, una cuarta parte del departamento. Esto nos asustó en un primer momento, porque si la forestación avanzaba de golpe, se nos iba a complicar, ya que esas áreas compiten con los pequeños productores, que es donde está la parte de cría de ellos, por la calidad del suelo. Pero en la realidad se ha logrado un cierto equilibrio, dado que aquel productor que vive en el campo y está inserto en el medio productivo, no vende su campo, porque no consigue otro para adquirir. Entonces les dice a los forestales que, si le consiguen un campo alternativo, les vende el suyo, pero no se consiguen campos para hacer ese trueque. En definitiva, la forestación está avanzando a partir de aquellos productores que dejan de producir en el sistema.

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EC - Ante este desafío de aumentar la productividad de la ganadería para compensar la tierra ganadera que se pierda a favor de la agricultura, de la lechería o de la forestación, dice Daniel, en un mensaje: "Es muy simple, la solución es sacar la invernada del campo. Eso se llama feedlot. Se estima que el aumento sería del 100%. El futuro es el feedlot".

¿Alguna respuesta breve?

ML - El feedlot tiene lugar en Uruguay, como tienen lugar la producción a pasto y el engorde a pasto, que es una característica que da a las carnes uruguayas una valorización cada vez mayor en el exterior, pero no son excluyentes. Habrá gente que, si la ecuación le da, hará feedlot para producir mucha carne en pequeños espacios, pero el grueso del país va a seguir teniendo una base pastoril.

RD - Estamos en un contexto económico favorable, inédito, lleno de oportunidades. Mi preocupación, ahora que estamos bajo el eslogan "país productivo", es cómo organizar esto como país para aprovecharlo y que sea una oportunidad de acceso para todos.

EC - Una respuesta breve de cada uno.

RI – Eso me trae a la memoria una frase de Umberto Eco que decía: "Todo problema complejo tiene una solución sencilla"... y está equivocada. (Risas)

Este es un gran problema, discutir el futuro desarrollo del país, no pueden tener la respuesta ni de un agente económico, ni de una institución. Toda la sociedad uruguaya tiene que discutirlo y buscarle soluciones, las hay técnicas y las que requieren los temas sociales, que son muchísimo más complicadas.

RD - Yo recorro bastante y tengo la sensación de que lo que predomina es incertidumbre, hay una especie de stand by en general, se busca liderazgo de algún lado.

RI - Por supuesto que genera incertidumbre, estamos inmersos en una revolución productiva inédita, ¿cómo no va a haber incertidumbre? Todo es incierto, vamos a transitar los caminos y buscar las certezas, pero no podemos pretender que de la noche a la mañana aparezca una institución, una persona o una radio con la solución mágica para todos los problemas.

DR - Concuerdo totalmente, estamos en presencia de un hecho inédito en la historia del país. Es una revolución lo que está sucediendo, no hay una línea conductora que diga "el camino es este". Por suerte hay opciones, hace unos años teníamos que seguir en el mismo rubro, internarnos y buscarle alguna salida, alguna opción, crecer o disminuir los costos, siempre intensificando lo mismo. En cambio, ahora tenemos opciones y cada uno se va a confeccionar el traje a su medida, cada cual va a encontrar el traje que le conviene y va a encontrar la salida por ahí. No hay nada estipulado, no hay nada definido sobre cómo va a ser esta salida. Además tampoco sabemos cómo termina esto, el petróleo sigue subiendo, los combustibles, los fertilizantes. Las tecnologías muy extensivas ahora son más costosas; va a haber una nueva tecnología, se van a adecuar las funciones y las opciones.

EC – Gabriel, tu desde la Intendencia, ¿cómo lo ves?

GT - Es fundamental que las organizaciones tomen partido en todo esto y tenemos toda la intención de fortalecer a las organizaciones débiles en el territorio, a grupos de productores, o cualquier organización que sirva para pensar en conjunto cuáles pueden ser las reglas de juego para adelante. Ahora, como país debemos definir cómo planificamos el territorio y qué es lo que queremos, porque las reglas de juego las tenemos que poner nosotros mismos.

Aparecieron algunas herramientas fundamentales que tenemos que saber manejar, como la Ley de Ordenamiento Territorial. Hasta ahora, en las Intendencias teníamos competencia en el medio urbano y suburbano, y ahora la tenemos en el medio rural. Tenemos que decidir con los actores locales qué queremos para nuestro departamento, dónde queremos desarrollar tal actividad, cómo la vamos a desarrollar. Es un desafío para todos. sentarnos y poner cabeza en qué es lo que queremos, no dejarlo al libre mercado.

ML - Lo que está sucediendo en este departamento es bueno para el país, es bueno para el departamento y es bueno para la gente, siempre y cuando tengamos una visión de mediano plazo, con la que se cuiden los recursos, no impere la ganancia del corto plazo y se tengan en cuenta el hombre y su capacitación. Eso es fundamental para que esto, que es bueno para todos, se mantenga para esta generación y las siguientes, con los hombres de esta generación y la siguiente. Para eso, el papel del Estado y de las organizaciones ayudando a esas cosas, es fundamental.

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La próxima escala de la Tertulia Agropecuaria será el lunes 23 de junio en Montevideo, en la sede del IICA - www.iica.org.uy - (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura) en el edificio Mercosur, donde discutiremos sobre la agroenergía y los alimentos.

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En Perspectiva agradece a las siguientes personas e instituciones que nos acompañaron e hicieron posible nuestro aterrizaje en el departamento de Rocha:

Vaquería del Este
Miguel Lázaro
Daniel y Nery Rovella
Familia Pagés Mendez
Marcelo y Adriana Bonomi
Rolando y Emilia Correa
Marcos y Verónica Ferrés
Gerardo Evia
Miguel Iewdiukow
Gabriel Tinaglini
Roberto Lima
Corporación Rochense de turismo
Zucchino (Importador Jeep)