Fútbol Uruguayo

"No sirve ser campeón si después se pelea el descenso"

"No sirve ser campeón si después se pelea el descenso"

El DT bohemio, Salvador Capitano, dijo que ser el escolta del Apertura se debe a dos elementos: entrenamiento y convencimiento. Sostuvo que más que el campeonato, preferiría dejar a Wanderers peleando en los puestos de arriba por cinco años. Sobre su futuro: "termina el torneo y me voy. Eso es así".


Wanderers pasa por un gran momento en el campeonato. Bajo la resistida conducción del argentino Capitano, perdió los dos primeros partidos del Apertura y luego no paró de sumar. Dentro de sus triunfos humilló a Nacional en el Centenario 4 a 0 y el pasado fin de semana derrotó en Jardines del Hipódromo a Danubio de atrás 3 a 2.

Muchos no lo tenían como protagonista del campeonato, pero lo cierto es que los Bohemios son los escoltas del torneo, atrás de los líderes, Liverpool y Nacional.

Capitano dialogó con El Espectador sobre la actualidad de su equipo, su concepción del fútbol y su paso al costado en diciembre, porque "no vine a Wanderers a ser un problema para la dirigencia", dijo.

¿Cómo analiza el buen momento de Wanderers? Se puso en una situación muy expectante en la pelea por el campeonato

Pasa que en estos torneos cortos se ganan algunos partidos seguidos, y rápidamente se toma una posición interesante en la tabla. Eso es lo que ha sucedido. Igualmente para nosotros no ha sido nada fácil poder ganar los partidos que hemos ganado, si bien lo hemos hecho merecidamente, esas victorias han llegado con mucho sacrificio, sin regalar nada. Por parte de los jugadores hay un valor importante que también hay que destacarlo, un convencimiento, unas ganas tremendas y en ese camino espero que sigamos hasta que termine el torneo.

Wanderers arrancó con dos derrotas consecutivas y luego no perdió más, es decir, lleva ocho partidos sin perder de los cuales ha ganado seis. Además viene con un promedio goleador interesante. Se ganó con autoridad, jugando bien y haciendo goles. ¿Cómo explica este fenómeno?

Esos dos partidos le dan más valor a lo que se logra después, porque cuando se empieza un torneo con mucha expectativa, como lo empezamos nosotros, y perder dos partidos de la manera que los perdimos puede tirar por la borda cualquier ilusión, cualquier trabajo. Eso no sucedió. El repunte de los jugadores, de todo el grupo, fue tremendo. Empezaron los triunfos y estamos muy contentos porque en varios partidos de esta seguidilla creo que ganamos con autoridad y algún otro con un poco más de dificultad.

¿Wanderers es un equipo que tiene una única forma de presentarse desde el punto de vista táctico o es un equipo flexible?

Nos hemos parado muchas veces de distintas formas y hemos intentado variantes. Todo arranca en la forma de entrenar y que apunta a mejorar el pase. Siempre digo que si un jugador de fútbol mejora totalmente el pase, mejora él y hace mejorar al conjunto. Si colectivamente el pase funciona con rapidez y precisión todo sale mucho más fácil. Pero de ahí a tener que parar siempre el equipo de una manera, yo creo que no es lo justo, porque uno se tiene que adaptar a las características individuales de los jugadores.

Nosotros hoy por hoy tenemos dos atacantes con ciertas características que hay que aprovecharlas. Charquero es un muchacho que se mueve muy bien por todo el frente de ataque, Peinado es más aguantador, cubre más, tiene más experiencia. Ellos nos dan esas posibilidades y el técnico tiene que saber aprovecharlas. Lo que no se puede dejar de hacer es intentar jugar, no regalar el balón, no sacarse la pelota rápido del pie por tener demasiada presión. Estamos entrenando en mejorar el juego colectivo, yo no puedo aceptar que el jugador de Wanderers no juegue con el balón. Por ese camino estamos, lo hemos hecho en algunos partidos bastante bien.

Es un desafío muy difícil para el fútbol uruguayo, porque hay una gran tendencia al fútbol urgente, a llegar al gol en la menor cantidad de toques posibles.

Los goles valen de todas maneras, igualmente yo desde antes de venir a trabajar a Uruguay siempre analicé mucho la calidad del jugador uruguayo y la actitud, es muy parecido al argentino. He dirigido muchos uruguayos y me dicen que el jugador uruguayo puede jugar bien sin ningún tipo de problemas, porque tiene la calidad para hacerlo. Yo creo que pasa todo por la forma de entrenamiento. Ahí está el secreto de todo. Si encararíamos el fútbol a partir del entrenamiento, donde la prioridad sea la mejora del pase, el juego colectivo, la rapidez, la precisión, el pensar durante un partido, no jugar por jugar (...) pensar vale mucho y eso continuamente le estoy pidiendo a los jugadores. Yo creo que si un equipo de fútbol consigue eso, entrenar de esa manera, los resultados a la corta o a la larga tienen que llegar. Todo pasa también por la calidad de jugadores que uno maneja.

Al fútbol uruguayo le cuesta tener la pelota, jugar con ella y defenderse. Conseguir que un equipo tenga la pelota, mejore su pase, tener dinámica y capacidad es una evolución importante

Cada uno tiene su libro, el tiempo me hizo llegar a la conclusión de que uno tiene que tratar de disfrutar un poco más del fútbol, este espectáculo es hermoso, yo creo que se puede lograr, con la colaboración de todos, con el convencimiento de todos los jugadores se puede lograr. Son ellos que llevan el fútbol. De la boca para afuera seguramente no se logre. Todo pasa por el entrenamiento.

Quedan cinco partidos, Wanderers está un punto debajo de los líderes. Tiene dos viajes al interior y deberá jugar contra tres equipos que están en la parte de arriba de la tabla (Liverpool, Defensor y River Plate). ¿Cómo ve el futuro?

Cuando empezó el torneo, yo escuchaba que teníamos partidos muy fáciles, porque empezábamos con equipos que habían ascendido. Sin embargo, a muchos de esos no los pudimos ganar, pero sí ganamos otros partidos que algunos decían que íbamos a perder. Los cinco partidos que quedan los podemos ganar, empatar o perder. Tenemos que tener la personalidad suficiente y responder a la posición que hemos llegado con personalidad, enfrentarlo sabiendo que es un partido de fútbol. Jugársela. Después que pase lo que pase. Wanderers si se descuida, puede perder con cualquiera, pero también ganarle a cualquiera.

Objetivamente, ¿piensa que puede estar en la definición del campeonato?

Hay que tener los pies sobre la tierra. Realmente es muy difícil. Quedan cinco partidos nada más, ya pasaron 10 y nos encuentra en una posición expectante. Estoy convencido de lo mío, me gusta disfrutarlo. El jugador lo puede lograr. En Wanderers hay que apuntar a que por cinco años se esté en los primeros puestos. Porque después pelear por el descenso, no sirve para nada ser campeón. Hay que armar las cosas son seriedad, inteligencia, no dejarse llevar por tres gritos. Creemos que podemos pelear en la parte alta de la tabla y eso es lo que vamos a buscar.

¿Esos gritos que menciona, hace que Capitano se vaya de Wanderers o la posibilidad de seguir depende de acuerdos con los directivos?
 
Este tema lo voy a hablar por última vez. No es por los gritos de cuatro o cinco hinchas que puedan gritar. Yo digo que pasa por el convencimiento de los dirigentes. Yo no vine a Wanderers para ser un problema dentro de la dirigencia. Yo no me olvido que hubo una votación, que gran parte de la oposición pidió que me fuera del club, que estaban muy en desacuerdo por distintas cosas. Yo no le quiero causar un problema a la gente que me fue a buscar, buena gente, gente honesta. No quiero ser un problema, yo si no tengo el convencimiento de la gente que me rodea, que manda y que no me puede acompañar en lo que yo creo que Wanderers deportivamente necesita, no veo porque tengo que quedarme.

¿O sea que hay que esperar por una resolución?

En principio, termina el torneo en diciembre y ya me voy, eso es así. Lo importante es terminar bien el torneo, demostrar que intentamos algo y lo pudimos lograr. Demostrarle a todos que se pueden hacer las cosas bien.