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Cabañas está mejor aunque todavía con riesgos de infección

El futbolista internacional paraguayo Salvador Cabañas, víctima de un balazo en la cabeza hace 10 días en un bar de Ciudad de México, ya puede sentarse en una silla y recibe alimentos.

El jugador puede además hablar sin problema alguno, responde a preguntas sobre su persona pero no recuerda la agresión, de acuerdo con el parte médico dado a conocer a la prensa.

"Ya se sienta en un sillón, está tomando su alimentación, entonces tendremos que seguirlo apoyando, ha aceptado muy bien el alimento, sin ningún problema", dijo el neurocirujano Ernesto Martínez, jefe del equipo de especialistas que atiende al ariete de la selección de Paraguay clasificada para Sudáfrica-2010.

"Habla sin ningún problema, respondió dónde nació, de su familia y a qué se dedica (...). La memoria anterior no se va a modificar, pero no sabe qué le pasó, está desorientado, se aproximó a decir que estaba en una clínica", añadió el médico.

En la última tomografía practicada a Cabañas, indicó Martínez, se observa que "hay menos sangre" en el sitio de la lesión.

Empero "la cavidad ventricular todavía tiene sangre", lo cual puede provocar complicaciones, por lo que los médicos determinaron colocar otro drenaje para evitar "que el líquido haga un aumento de presión dentro de la cabeza".

"Salvador ha continuado su evolución en forma favorable, no tiene datos de infección, continúa recuperándose, ha estado un poco con sueño porque se está invirtiendo el ciclo del sueño, y eso pasa con las personas que han estado sedadas o en coma por algún tiempo", añadió el médico.
"Tenemos riesgos aún, que tenga hemorragia, infecciones o alguna otra complicación, pero por ahora no hay nada de eso", informó el especialista.

De acuerdo al parte médico, Cabañas está ubicado en el lugar, pero no en el tiempo, sabe a qué escuela fue, dónde nació y a qué se dedica, pero no la fecha ni que está en un hospital.

"Cuando pregunte, se le dirá, no le vamos a adelantar nada. Por ahora sólo contesta, ni siquiera dice cuando tiene hambre, pero si le preguntan, entonces dice sí o no", informó el médico.
El fútbolista todavía no ha visto a sus hijos debido a que hay áreas del hospital donde no pueden entrar menores de 12 años de edad. Los doctores tampoco quiere que los niños vean a su padre con tubos y vendas.

"Cuando esté mejor, vamos a grabar un vídeo de los niños y se lo pondremos y si Cabañas desea responderles, lo grabaremos. Cuando salga de terapia intensiva, ya podrán verlo", concluyó.

Cabañas recibió un balazo en la cabeza en los baños de un centro nocturno de la capital mexicana, donde departía con su esposa y un cuñado tras un partido, aparentemente por una discusión relacionada con el fútbol.

Las autoridades han conseguido identificar al agresor, un mexicano que usa al menos siete identidades y que permanece prófugo junto con otra persona señalada como su guardaespaldas.

Se esperaba que Cabañas fuera interrogado por la Procuraduría capitalina sobre lo ocurrido, pero los médicos de la fiscalía determinaron que su estado de salud aún no es el adecuado.