Glorias clásicas ya lo palpitan; Perdomo y Vidal González en un mano a mano imperdible
El "Chueco" José Batlle Perdomo y el "Misionero" Antonio Vidal González hablaron con Espectador.com en la previa del partido clásico entre Nacional Peñarol. Dos glorias de cada institución se refirieron al encuentro del próximo domingo y relataron cómo se vive en los dÃas previos un partido de estas caracterÃsticas. "Los clásicos son diferentes a cualquier otro partido que se puede disputar; son únicos", coinciden los dos exfutbolistas.
Rivalidad, pasión e historia; tres condimentos especiales que acompañan la previa de cada partido clásico. El próximo domingo Nacional recibirá a Peñarol en el Estadio Centenario con entradas agotadas.
En la previa del partido "más importante"; del Apertura, asà lo relataron los propios protagonistas, el "Chueco"; José Batlle Perdomo y el "Misionero"; Antonio Vidal González palpitan un clásico que podrá tener campeón, si Nacional gana y Racing pierde su partido.
"Chueco"; Perdomo: "Se vive nervioso, con expectativa y mucha pasión";
"Estoy desde los 14 años en Peñarol y cada clásico se vive de forma diferente. He estado en clásicos en Italia en un Genoa – Sampdoria; en España en Sevilla - Betis y en Argentina en Gimnasia – Estudiantes";. Sin embargo, cuenta Perdomo, "acá se vive diferente porque uno quiere al club"; y agrega "lo lleva en el corazón";.
Actualmente Perdomo se desempeña como entrenador en las formativas de Peñarol. Fue Campeón Uruguayo en 1985 y 1986; y luego se consagrarÃa campeón de América en 1987 en la recordada final, donde Peñarol venció a América de Cali con gol de Diego Aguirre en el minuto 120.
José Batlle Perdomo
"El dÃa del clásico capaz que no podÃa comer por los nervios, pero cuando salÃa a la cancha era muy diferente y sacaba todo eso";, recuerda el "Chueco"; y reflexiona: "Se vive nervioso, con expectativa y mucha pasión";.
En 1987 no solo ganó la Libertadores, sino que también fue campeón de América con la selección Uruguaya, en tierras Argentinas tras ganarle 1 a 0 a Chile en la final.
El clásico se vive como uno final y asà lo recuerda un cuadillo carbonero: "Antes lo vivÃamos de diferente manera porque éramos todos de la casa. Nosotros estábamos más de cinco años para salir al exterior. PodÃas formar grupo, amistades, pero ahora jugas un año y llega la posibilidad de emigrar";.
En 1989 fue fichado por el Genoa de Italia, que acababa de ascender a la primera división en ese año. También jugó en el Coventry, el Real Betis y Gimnasia.
Además fue crÃtico con la actualidad del fútbol uruguayo: "TenÃamos una formación diferente, a largo plazo";, explica Perdomo, que destacó que los procesos eran de mayor duración. "Cuando me ascendieron en el año 82 tenÃa arriba a jugadores como Morena, el indio Olivera, Diogo, Chicharra Ramos. TenÃamos más referentes";.
Y para finalizar puntualizó: "Ahora, de muy joven, ya te surge la posibilidad de irte al exterior y no comparten todo lo que tiene Peñarol para dar";.
"Misionero"; Vidal González: "Los clásicos son todos especiales";
El "Misionero"; Antonio Vidal González, gloria tricolor de la década de los 90, también recordó el clásico como uno de los partidos "más importantes"; y relató: "Es lo máximo del fútbol uruguayo, todo jugador quiere estar en la cancha, más allá del nerviosismo normal que puede existir";.
El "Misionero"; llegó a Nacional en los últimos dÃas del mes de abril de 1992 y enseguida debutó, fue un dos de mayo ante Liverpool, con triunfo por 3 a 1, con dos goles del "Misionero";. Antes de finalizar el mes ya habÃa metido seis goles por el Campeonato Uruguayo y fue figura en todos los partidos. Terminó marcando ocho goles en la temporada. Se consagró Campeón Uruguayo con Nacional ese mismo año, formando dupla de ataque con el panameño Julio César Dely Valdés.
"Por suerte me tocó jugar varios clásicos";, recuerda el delantero argentino. En conversación con Espectador.com, aprovechó para saludar al actual entrenador de Nacional y acercarse hasta los Céspedes. "Hoy en dÃa estoy alejado de la cancha y aproveché a visitar a Álvaro Gutiérrez, que fuimos compañeros y está haciendo una campaña exitosa. Se lo merece porque es una excelente persona";.
Un 25 de agosto de 1993 por la copa "Declaratoria de la Independencia";, Nacional empató 2 a 2 ante el Real Madrid, en el estadio Centenario en un cotejo internacional, emotivo y vibrante, el empate fue de Antonio Vidal González, que fue una de las figuras del encuentro.
Consultado si recuerda algún clásico en particular, señaló: "Son todos especiales. La liguilla del 94, por ejemplo, donde ganamos, convertà un gol y dimos la vuelta olÃmpica";.
El 17 de diciembre de 1994 se jugó el clásico de la liguilla correspondiente a la temporada 1993, fue su último partido en Nacional, fue triunfo albo por 3 a 1, "El Misionero"; le anotó dos goles a Peñarol y dejó más de 20 goles oficiales en su pasaje por el tricolor.
Antonio Vidal González
Para este partido no hay excepción. "Todos los clásicos son muy parejos. En lo teórico no hay un ganador porque son partidos, hay que jugarlos y son difÃciles y parejos"; y agrega: "quedan recuerdos, amigos y una gran alegrÃa de poder haber vivido esto";.
El próximo domingo nueve de noviembre una de las fiestas más importantes del fútbol uruguayo comenzará, cuando Christian Ferreyra marque el pitido inicial para dar comienzo a 90 minutos de rivalidad, historia y pasión. En Espectador.com lo palpitamos y te lo contamos con dos glorias de cada institución.