Tertulia especial

Las perspectivas del turismo como factor de desarrollo

Las perspectivas del turismo como factor de desarrollo

Este martes En Perspectiva desarrolló una mesa redonda especial en el Aula Magna de la Universidad Católica del Uruguay. En la misma participaron la economista Bibiana Lanzilotta, del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), el ministro de Turismo y Deporte, doctor Héctor Lescano, el gerente general del Hotel Radisson de Montevideo, Peter Schwarté, la directora de Turismo de la Intendencia Municipal de Colonia, licenciada Andrea Schunk, y Mario Amestoy, empresario turístico y gerente general de la Cámara de Comercio de la Aeronáutica.

EMILIANO COTELO:
En todo el mundo cada vez más personas tienen posibilidades e interés en invertir dinero en actividades relacionadas con el ocio.

A esta tendencia han contribuido diversos cambios en las formas de trabajo, como la flexibilidad de horarios y el trabajo a distancia, y también algunos avances sociales, como el incremento de la esperanza de vida.

Esa disponibilidad de tiempo no laboral, junto a una mejora de los ingresos, genera importantes contingentes de potenciales usuarios de servicios turísticos.

El turismo juega un papel cada vez mayor en las economías de los países, contribuye a generar empleos y a financiar actividades culturales y artísticas, equilibra la balanza comercial e influye en el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI).

Al mismo tiempo, el turismo se va diversificando de acuerdo con las exigencias de los viajeros, y aparecen nuevos nichos de mercado, como el turismo rural, el cultural, el de cruceros, el turismo de congresos, el deportivo, el turismo de salud y otros.

Uruguay no escapa a estas corrientes mundiales y entre nosotros hemos observado la diversificación de la oferta y la segmentación de la demanda.

Pero si bien nuestro país cuenta con condiciones naturales muy ventajosas, la carrera frente a otros mercados no es sencilla. Por eso la estrategia de desarrollo del sector turismo en Uruguay tiene por delante el gran desafío de mejorar su competitividad mediante un proceso de innovación en productos, mejora de la calidad, obtención de certificados de servicios, actualización de sus formas de gestión y, en general, profesionalización de los diferentes actores involucrados.

Para discutir sobre estos desafíos nos encontramos en una nueva mesa redonda, la tercera del ciclo 2008 Aportes al Debate Nacional, "Oportunidades y Perspectivas del Desarrollo Nacional", organizada por el Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Ciencias Humanas la Universidad Católica del Uruguay (Ucudal).

El tema de hoy es: "Las perspectivas del turismo como factor de desarrollo".

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EC - Los panelistas que nos acompañan hoy en el Aula Magna de la Ucudal son: la economista Bibiana Lanzilotta, del Centro de Investigaciones Económicas (Cinve), que va a exponer sobre "La evolución reciente, la situación actual del turismo y su peso en la economía nacional"; el ministro de Turismo y Deporte, doctor Héctor Lescano, que presentará el tema "La perspectiva del Estado y su aporte al desarrollo del turismo"; el gerente general del Hotel Radisson de Montevideo, Peter Schwarté, que disertará sobre "Del turismo de sol y playa al turismo de todo el año"; la directora de Turismo de la Intendencia Municipal de Colonia, licenciada Andrea Schunk, sobre "Las perspectivas de desarrollo del turismo desde los gobiernos locales"; y Mario Amestoy, empresario turístico y gerente general de la Cámara de Comercio de la Aeronáutica, que hablará sobre "El papel de los empresarios en las posibilidades de desarrollo del turismo".

Cada uno de ellos realizará una exposición individual y luego abriremos una instancia de debate a partir de algunas preguntas que ya tenemos en la mesa y de otras que lleguen del público. Por último, habrá un espacio para redondear la discusión, que podrá incluir algunas inquietudes que lleguen de la audiencia.

Como moderador me acompaña en la mesa el magíster Gabriel Andrade, director de la Licenciatura en Dirección de Empresas Turísticas.

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EC - Escuchamos a la economista Bibiana Lanzilotta, de Cinve. Tema: "La evolución reciente, la situación actual del turismo y su peso en la economía nacional"

BIBIANA LANZILOTTA:
Me voy a referir más bien a la demanda turística externa que al sector global de turismo.

Como primer punto, voy resaltar algunas características estructurales de la demanda turística externa.

Una de esas características es la importancia del turismo proveniente de Argentina, tanto por el número de turistas como por en el gasto, y es mucho más acentuado en la temporada estival.

Si además de los argentinos de nacionalidad, tomamos a los uruguayos que residen en Argentina, se configura una situación de una importante dependencia del sector turístico de las condiciones macroeconómicas en Argentina. No es ninguna novedad, pero es importante resaltarlo porque es una condición del sector.

De todas formas, esta participación ha descendido en los últimos años. Si bien rondaba el 70% a mediados de los noventa, hoy representa alrededor del 50%. La gráfica presenta el número y el gasto de los argentinos, que han ido descendiendo, en particular han dado dos saltos a la baja muy importantes en dos situaciones críticas especiales: una de ellas en plena crisis económica y la segunda en los recientes años 2006 y 2007, debido a circunstancias relacionadas con los cortes de puentes.

No obstante, la contracara de esa realidad es una creciente diversificación de los orígenes –como se ve en estas gráficas–. Ha habido un aumento de la participación de los brasileños en gasto turístico y en número, y del resto de los americanos y de europeos y del resto del mundo. Por ejemplo, los turistas del resto de América del Sur y de América del Norte han cuadriplicado su participación en lo que va de esta década. Esto supone una diversificación productiva, porque este tipo de turistas gasta más per cápita y por día que el resto.

Otra característica importante es la alta estacionalidad. Una estacionalidad que aparentemente ha permanecido incambiada en la última década. Lo que presenta el gráfico no es la serie de turistas con los picos pronunciados en enero y febrero –la temporada alta estival–, sino el factor estacional de la serie de turistas, es un componente de la serie del número de turistas. Los picos altísimos, que son una vez y media el promedio del año, son los meses de la temporada estival; los valles se dan a veces en junio, en agosto, en setiembre. Recalco que esto no parece haberse reducido en los últimos años, o solo apenas.

Un dato relevante en la demanda turística externa es el crecimiento de la modalidad de cruceros, que en las últimas cuatro temporadas se ha más que duplicado en número de arribo de buques, mientras que el número de cruceristas representa algo así como el 20% del número de turistas que llegan en la misma temporada extendida de cruceros, que va de noviembre a abril. El gasto promedio de estos turistas es bastante superior al del resto, por lo cual su presencia y su aumento tienen una importante relevancia.

El segundo punto es la importancia del turismo en la economía. Una forma de ver la importancia del turismo en la economía es relevar su peso como generador de divisas. Las divisas generadas por el sector han oscilado en la última década entre el 12 y el 30% de las divisas generadas por la exportación de bienes. En los mejores momentos llegaron al 30% y actualmente se ubican entorno del 20%.

El año pasado el ingreso de divisas por este motivo ascendió a algo más de 800 millones de dólares, una cifra similar a la que generó, por ejemplo, la industria cárnica. Y si bien esos 800 millones de dólares representan el 3,5% del PBI, ésta no es la forma de medir su contribución al PBI, porque falta contar todos los ingresos por turismo interno, y por otra parte habría que deducir todo lo que se importa para servir a los turistas.

Quizá una mejor medida de la contribución del turismo al crecimiento sea identificar los efectos directos e indirectos sobre los sectores de la economía. La actividad del turismo tiene impactos indirectos sobre la inversión y sobre otros sectores de la economía a través del efecto arrastre. Por tanto tiene un efecto multiplicador por el valor agregado generado en otras actividades.

Algunas investigaciones han encontrado que en Uruguay la elasticidad del PBI per cápita con respecto al gasto turístico es de 0,42%, es decir que un incremento del 100% del gasto turístico provoca en el largo plazo –esto toma algunos años para asimilarse– un crecimiento económico de 42%. ¿Qué pasa en otros países? En España, por ejemplo, esta elasticidad es de 0,30%, en Grecia es de 0,31%, en Colombia es de 0,51% y en México llega a 0,69%. En términos comparados, Uruguay estaría en el promedio de estas estimaciones, con una elasticidad un poco menor que la de algunos países latinoamericanos, pero superior a la de Grecia y España, que son "economías maduras" en términos del turismo, ya que tienen sectores turísticos con mucho peso. Por ejemplo en España el peso del sector turístico es de 7%, pero su contribución al crecimiento es bastante menor, habría llegado a una frontera. Sin embargo, países como Colombia y Uruguay, tienen sectores turísticos con un peso menor en el PBI, pero con una mayor contribución al crecimiento, por lo que tienen para ganar mucho más que el resto.

El tercer punto era la temporada turística última y las perspectivas. Lo dejo para comentarlo más tarde.

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EC - Es el turno del ministro de Turismo y Deporte, doctor Héctor Lescano. El tema: "La perspectiva del Estado y su aporte al desarrollo del turismo".

HÉCTOR LESCANO:
En primer lugar, es muy importante ubicar el turismo dentro de este ciclo de charlas orientadas al desarrollo; estamos hablando, seguramente, en un mismo lenguaje: de un desarrollo humano, de un desarrollo integral, que pasa por lo económico, por lo cultural, por lo social. En estos casi cuatro años de gestión hemos confirmado que el turismo –los números que se acaban de exponer lo demuestran– está llamado a ser un factor relevante en un proceso de desarrollo nacional, en una perspectiva de ser una realidad ya ahora y fundamentalmente en el corto, el mediano y el largo plazo, que es el horizonte en el que Uruguay tiene que poner este tema.

Desde el Estado, el Ministerio de Turismo y Deporte cruza todos estos factores. Siempre repetimos un dato que les escuchamos a los españoles –que antes de la situación que están atravesando en este momento eran líderes mundiales–, en el sentido de que han identificado al menos 176 actividades vinculadas con el desarrollo del turismo, es decir, al hecho de que una persona viaje, esos 900 millones de personas que viajan en el mundo.

Si lo trasladamos a nuestra escala, al plano de Uruguay, el turismo, en la medida en que mantiene y crea fuentes de trabajo –en términos conservadores al menos 50.000 puestos de trabajo directos y más de 120.000 o 130.000 indirectos, aunque faltan mediciones más exactas–, genera un amplio movimiento comercial interno, a través de fuertes inversiones que se materializan en todo el territorio nacional y favorecen el desarrollo local. Es un dato tan importante que muchas intendencias, como la Intendencia de Colonia, tienen como directores de Turismo a licenciados universitarios en Turismo. Esto es una muy buena noticia para el país en la línea de la profesionalización.

Gestionado dentro del criterio de sustentabilidad económica, social, cultural y medioambiental, el turismo contribuye a la preservación del patrimonio histórico-cultural y del hábitat de muchos uruguayos, y viabiliza una rápida redistribución de la renta; esa es otra característica, esa posibilidad de derrame que tiene el ingreso por turismo.

Como consecuencia, en Uruguay el Ministerio de Turismo y Deporte forma parte del Gabinete Productivo, porque producimos bienes de forma importante. Recién la economista Lanzilotta señalaba que el turismo está prácticamente en el mismo nivel que la exportación de carne, por ejemplo. Si hacemos una proyección cautelosa de los números de este año, falta de todo triunfalismo, en términos de ingresos nos acercamos a los 1.000 millones de dólares. Y estamos en cifras históricas desde el punto de vista de ingreso neto bruto a dólares constantes. Según nuestras cifras, estamos en 570 ó 580 millones de dólares en términos constantes, que es una cifra histórica, al menos desde que se tienen datos.

El año pasado representó unos 810 millones de dólares de ingresos y si sumamos lo que genera el turismo interno, el incipiente sistema nacional de turismo social y las inversiones específicas en el sector, las cifras nos permiten señalar que estamos muy lejos del techo, con el límite que puede surgir de una fuerte conciencia ética acerca de ese criterio de sustentabilidad, de compromiso con las nuevas generaciones, pero con enormes posibilidades que confirman a esta actividad como una de las palancas del crecimiento firme y sostenido de la economía.

Por otra parte, en la medida en que todos estos cambios culturales, en las relaciones de trabajo, determinan una recalificación del ocio, la Organización Mundial del Turismo (OMT) ha señalado a éste como un derecho humano, en el mismo nivel de la salud, la vivienda, la educación, el trabajo, y por lo tanto la responsabilidad de los estados de atender esa situación social.

Y finalmente, desde el Estado, la apuesta es a trabajar muy estrechamente con el sector privado. En el Día Internacional del Turismo, hace dos o tres días, se reunió nuevamente el Consejo Nacional de Turismo (CONATUR), donde estamos todos los que debemos estar para la construcción de una política nacional, de una política de Estado del turismo: el sector público nacional, el sector público departamental –a través del Congreso de Intendentes–, el sector empresarial –que en este caso representa el amigo Amestoy, ex ministro de Turismo–, el sector académico, el sector político, las comisiones de ambas cámaras del Parlamento dedicadas al tema del turismo y distintas organizaciones no gubernamentales o de otra naturaleza. Nos reunimos en un ámbito asesor, honorario, pero calificado, autorizado, para intentar construir esa perspectiva de mediano y largo plazo en torno a una política nacional de turismo. El Estado tiene que jugar un papel muy importante, en estrecha ligación y comunión de intereses y objetivos con el sector local, de enorme importancia, y con el sector privado, tanto empresarial como social.


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EC - Escuchamos al gerente general del hotel Radisson de Montevideo, Peter Schwarté, que disertará sobre el tema: "Del turismo de sol y playa al turismo de todo el año".

PETER SCHWARTÉ:
Llegué al país hace 14 años, el 20 de enero de 1995. La ciudad estaba desierta, muerta, toda la actividad pasaba en Punta del Este y yo me decía: "¿Cómo voy a llenar este hotel –que aún no estaba bien, el nuevo Victoria Plaza–, si la actividad de turismo es prácticamente nula y cero?".

La apertura, a los ocho meses, fue muy dura, justamente por falta de turismo que no fuera de sol y playa. Los hoteles de cuatro y cinco estrellas en el mundo viven de empresarios y aquí no había muchos. Hacer crecer esa parte era un poco difícil, porque las compañías de importancia internacional, como Bayer y todas esas, tienen sus sedes en Buenos Aires, San Pablo, Santiago de Chile y otras ciudades, pero no en Montevideo.

Cuando fui invitado a este evento me alegré, porque finalmente podría hablar de algo sobre lo que ya en aquel tiempo, en 1995, dije que era una estrategia para traer turismo todo el año a Montevideo –siempre hablo de Montevideo–. Para mí el turismo de congresos es el único que podría venir acá en vez de ir a Mar del Plata, Córdoba u otras ciudades. Lo podríamos captar nosotros y hacerlo venir a Montevideo.

En el mundo entero desarrollado, ciudades de 250.000 habitantes tienen un centro de convenciones y un bureau de convenciones. Y Montevideo, con un millón y medio de habitantes no tiene ni centro ni bureau de convenciones. Después de 14 años aún estoy desilusionado, porque la municipalidad no ha hecho algo para captar congresos, ni siquiera ha formado un bureau de convenciones, que es lo que capta, lo que ayuda a traer congresos. Tampoco tenemos un centro de convenciones, tenemos el LATU, pero dada su ubicación y que más bien son galpones, no un centro de convenciones, sigo desilusionado porque la intendencia no ha hecho nada.

Hablo de "intendencias", porque cada intendencia lucha para captar congresos. Montevideo pelea para que no se vayan a Punta del Este y Punta del Este tendrá su bureau de convenciones o su centro de convenciones. Por eso me alegré mucho de ser invitado acá para exponer mi desilusión de 14 años, de que no hayamos hecho nada para captar congresos.

Para hablar sólo de números: 80 millones de personas viajan para asistir a congresos. El congresista normalmente gasta 508 dólares por día, mientras que un turista de sol y playa gasta entre 85 y 100 dólares por día. El hombre de negocios se hospeda aproximadamente dos noches y media en un hotel, y el de congresos entre tres y media a cuatro y media noches. Entonces, el énfasis de dedicarse a captar congresos para Montevideo debería ser una prioridad número uno, primero para la municipalidad y segundo para las empresas privadas.

No requiere mucha infraestructura, requiere un centro de convenciones como la abandonada estación de trenes de AFE. Habría inversionistas interesados en convertir eso en un centro de convenciones, en formar un bureau de convenciones que se autofinancie. Todo eso es factible.

Voy a dar un ejemplo. Viví en Nueva York durante 15 años. Allá en determinado momento notaron que todos los congresos se iban a Filadelfia, Boston y Chicago. Ellos no tenían un bureau y tenían un centro de convenciones muy chico. Formaron un bureau de convenciones y para financiarlo la ciudad fijó un impuesto de dos dólares por cada habitación ocupada. Tienen 100.000 habitaciones y una ocupación de 75%, lo que quiere decir que recaudaban cada día 150.000 dólares. No es el caso aquí, pero todo ese dinero va únicamente para el bureau de convenciones y el centro de convenciones. No sé si la Intendencia de Montevideo puede poner un impuesto al turista de uno o dos dólares, pero sería una forma de recaudar dinero para sostener y autofinanciar un bureau de convenciones.

En el Radisson hemos aprendido a captar congresos gracias a habernos unido a la asociación más importante del mundo, la International Congress & Convention Association (ICCA). Allí nuestro gerente de Marketing, Arnaldo Nardone –de quien estoy muy orgulloso– se ha convertido en el gurú de cómo captar congresos en América. Es contratado por Ciudad de México, por Córdoba, por Mendoza; hasta el Ministerio de Turismo de Argentina lo contrató como asesor. Es el gurú de cómo captar congresos. Pero la labor de captar muchos más congresos es muy difícil para nosotros solos.

El ministro de Turismo ha apoyado constantemente nuestra gestión, participa en reuniones con empresarios que tienen que ver con congresos, así que esto no es una crítica, sino más bien un agradecimiento por el apoyo. Él entiende muy bien la gestión y la importancia de los congresos para el país.


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EC -  Vamos a escuchar a la directora de Turismo de la Intendencia Municipal de Colonia, licenciada Andrea Schunk, que expondrá sobre el tema: "Las perspectivas de desarrollo del turismo desde los gobiernos locales".

ANDREA SCHUNK:
El ministro y el señor Schwarté ya hicieron mención al rol del turismo en la escala local, en este caso de las intendencias, a la responsabilidad que tenemos de trabajar en esta actividad. Voy a referirme a la importancia de la escala local en una actividad tan compleja y tan transversal como la turística.

Si pensamos en los elementos que componen un sistema turístico, pasan en primer lugar por pensar en los recursos culturales y naturales, a lo que se agrega la oferta de servicios para componer el producto turístico que finalmente se le ofrece al visitante. Tenemos al visitante, que es quien llega y hace uso, ya sea de un espacio urbano o de un espacio rural, que convive con un espacio y demanda determinados servicios. También están la accesibilidad, cómo se llega a ese destino, la promoción y la comercialización necesarias para recibir y tener sostenibilidad como destino turístico, la capacitación, la gestión.

Todos esos elementos tienen lugar en ese destino final donde el visitante convive con determinados ciudadanos. Las intendencias estamos muy cerca de esos recursos, muy cerca de los actores, de las distintas personas que trabajan en toda esa gran cadena de valor que representa la actividad turística desde el momento en que el visitante llega. Y aún antes de que llega, porque hoy a través de las tecnologías de la información tenemos la posibilidad de comunicarnos con ese visitante y ofrecerle, intentar influenciar su visita y venderle antes de que llegue.

Ese visitante, durante toda su estadía, utiliza servicios, requiere infraestructura, consume, hace toda una actividad, una experiencia que tiene un impacto ya sea positivo o negativo sobre ese territorio que lo recibe. En ese sentido, los gobiernos tienen un rol fundamental, en coordinación con el gobierno nacional, que es el que marca la ruta porque tiene la posibilidad de observar los distintos destinos que componen el gran destino Uruguay.

A escala local tenemos el desafío de liderar ese proceso, de organizarnos en el territorio, de planificar. El ministro hablaba de la importancia de la profesionalización, de la planificación, porque el turismo es una actividad compleja. Hablábamos de todos los elementos que engloba, y sabemos que tiene grandes beneficios, beneficios económicos, generación de empleo, y además otro tipo de beneficios que tienen que ver con el vínculo, el contacto con personas de distintos lugares, poder mostrar y revalorizar nuestros valores, mostrar lo que creemos que hace a nuestra cultura.

Pero requiere una gestión, porque es una actividad compleja que también puede tener efectos negativos. Y si hay efectos negativos, también se sienten en la escala local, en el territorio, los sienten las personas que están en ese territorio. Por eso es muy importante organizarnos dentro del territorio, y organizarnos implica que los gobiernos tenemos que trabajar muy de cerca con los operadores, con los empresarios privados y con la propia sociedad, atendiendo al concepto de gobernanza, que ha sido tan recomendado por la OMT y que en Colonia estamos intentando poner en práctica, tratando de pensar y de tomar decisiones entre todos sobre lo que creemos que es mejor para nuestro departamento en materia turística. Pasa por hacer las cosas tomando conciencia de la complejidad de esta actividad, de los beneficios que conlleva, y por generar esa capacidad de gestión local, tan necesaria para que los destinos se desarrollen como queremos y así llegar al modelo turístico que queremos.

En Colonia el cluster o conglomerado de turismo ha sido una experiencia muy enriquecedora, nos ha dado una metodología de trabajo que nos permite esa organización tan necesaria, generar esa capacidad, entender los desafíos que en la escala de un departamento tan rico tenemos por delante para aprovechar una actividad importantísima. Esta herramienta, que no deja de ser una manera de organizar a los actores que están en el territorio vinculados con la actividad, es un ejercicio que vale la pena tomar en cuenta para seguir avanzando en un proceso complejo y que vamos aprendiendo en la marcha. En los departamentos estamos llamados a prestar atención y dedicar recursos humanos y financieros para generar capacidad para atender los desafíos de esta actividad, que es más compleja de lo que todos imaginamos.

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EC - Por último, es el turno de Mario Amestoy, empresario turístico y gerente general de la Cámara de Comercio de la Aeronáutica, que hablará sobre "El papel de los empresarios en las posibilidades de desarrollo del turismo".

MARIO AMESTOY:
En primer lugar voy a hablar de lo que es un empresario privado. Es el que gestiona su empresa, proporciona o crea el capital, asume la responsabilidad –es importante destacar que asume los riesgos–, crea y mantiene las fuentes de trabajo, capacita y desarrolla la economía del país. Con esto no quiero decir que todos los empresarios sean buenos, porque muchas veces somos los malos de la película, pero la gran mayoría, en la medida que se dan las condiciones, invierte.

En el sector turístico ha sido así a través de los años. La inversión y el desarrollo que han hecho los empresarios de la actividad turística necesitan un marco legal. Esto comenzó en diciembre de 1974, por el decreto 14.335 que consagró las primeras disposiciones para realizar inversiones y para otorgar casinos privados o públicos; pero muy tímidamente y no logró lo que Uruguay precisaba, porque se puede traer turismo, pero si no se tiene la infraestructura, no funciona.

En noviembre de 1986, tras el primer año de democracia, el decreto 788/986 consagró las primeras exoneraciones fiscales para la inversión turística. Pero el desarrollo de la infraestructura turística comenzó a raíz del decreto 68/991, de enero de 1991, llamado "complejo turístico", que otorgó las mayores exenciones fiscales. Otorgó exoneraciones de recargos y gastos de importación, y la exoneración total del impuesto al valor agregado a todas las inversiones turísticas. Con ese régimen se construyen hoteles, como el Radisson, el Holiday Inn, obras como la terminal Tres Cruces, la doble vía Montevideo-Punta del Este, los tres shopping, el aeropuerto de Punta del Este. Y podríamos enumerar muchos más que se construyeron en ese período; ahí fue cuando comenzó. Porque siempre estamos en si traemos la infraestructura o traemos turistas, pero son cosas que van de la mano. Debemos crear la infraestructura y las condiciones de promoción y de transporte necesarias para que la gente venga a visitarnos.

Eso fue durante el período del Partido Nacional. Cuando asumió el Partido Colorado también mantuvo las exoneraciones, porque cualquier gobierno debe entender que los empresarios están dispuestos a invertir en la medida que se den las condiciones necesarias: que las reglas del juego sean claras, que las exenciones existan hasta tanto se cree una infraestructura en determinadas zonas que permitan que después otros empiecen a ver otras zonas del país. La mayor inversión empezó en Punta del Este, en Montevideo, posteriormente en Colonia, podríamos nombrar muchos de los complejos que todos conocen.

Cuando terminó ese gobierno comenzó el del Frente Amplio, que también mantuvo las exoneraciones, porque todas las inversiones que realizan los empresarios generan una fortísima creación de empleo. Y, además, los empresarios, entre otras cosas, dan capacitación. Y no digo todos, pero muchos de los empresarios capacitan a su costo, es importante destacarlo.

Se desarrolla también la zona termal. El desarrollo de estas zonas es prioritario para el empresario, porque es donde mejor obtiene su rentabilidad. Seamos sinceros, los empresarios invierten esperando un retorno de la inversión, independientemente de que los uruguayos tienen un espíritu de inversión diferente, porque también priorizan al país. Muchas veces no sucede lo mismo con las inversiones extranjeras, pero es así y lo tenemos que aceptar. De cualquier manera, los extranjeros tienen la misma posibilidad que los empresarios uruguayos para las inversiones, pueden exportar sus ganancias, no tienen ningún tipo de limitación.

Me decía el ministro que las inversiones en este período hasta ahora llegan a alrededor de 250 millones de dólares. Esperemos que logren llegar al menos a los 300, para igualarnos.

Es imprescindible que los empresarios lleven la inversión adelante. Los gobiernos deben legislar, orientar, crear las condiciones necesarias para que los empresarios inviertan, arriesguen y creen fuentes de trabajo. El gobierno no debe asumir el rol del empresario. Las experiencias que hemos tenido –acá va algo de política– no han sido buenas. Normalmente quienes dirigen las empresas estatales no son los más preparados. Hoy tenemos escuelas de turismo, las universidades nos están ayudando en el rol; de ahí saldrá la gente que va a ser empresaria o va a estar en condiciones de asumir las empresas que el Estado debe llevar adelante.

EC - Vamos a volver con la economista Bibiana Lanzilotta, que en su presentación había dejado pendiente el examen de la temporada 2007-2008, y, a partir de esos números, los horizontes que se presentan.

BL - Sobre la base de que la temporada 2007-2008 fue una buena temporada en términos de número de turistas y de gasto de los turistas si los medimos en valores corrientes, en dólares, tenemos en el primer trimestre de 2008 las exportaciones del servicio turístico habrían crecido 25%, y 20% si tomamos el primer semestre de 2008. En cuanto a número de turistas, el crecimiento fue de 15%.

¿Por qué sucedió esto? Los determinantes de la demanda turística tienen mucho que ver con el nivel de ingreso de los turistas que vienen al país y también con los precios relativos, tanto de nuestro país respecto del país de origen como de destinos alternativos. Como decíamos, los argentinos son turistas principales dentro de nuestra temporada, y en particular en lo que respecta a Argentina el nivel de actividad nos favoreció en forma importante en los últimos años. No obstante, los precios relativos no fueron tan favorables con respecto Argentina –si bien esto podría relativizarse debido a algunas dificultades para medir la inflación real en Argentina–, y con respecto a Brasil el dinamismo económico se acompasó con la mejora de la competitividad de Uruguay.

Eso condujo a que el número de turistas en 2007 creciera respecto de 2006 y en 2008 prevemos que crezca sustantivamente respecto de todo el año 2007. Y si nos referimos a la temporada turística que viene, estimamos que el número de turistas va a crecer aproximadamente 12%.

Presento dos tipos de proyecciones para Argentina, SP y CP –sin puentes y con puentes–. Si no tenemos puentes, quizá el crecimiento del número de argentinos sea importante, pero no tanto, un 16%. Con puentes sería sustantivamente mayor. El número total de crecimiento está hecho con la alternativa "sin puentes". Estas son las perspectivas que elaboramos en CINVE.

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EC - Han llegado algunas preguntas de los oyentes.

Roxana: "Recientemente viví dos ejemplos, en el este y en Colonia Suiza, ambos destinos buscados por el extranjero. Uno ocurrió entre dos hoteles en San Rafael: una placita llena de niños que buscaban jugar y no había un juego sano. La pregunta es: ¿qué pasa con las intendencias? ¿Cuál es el hilo conductor? ‘Te cobro como cinco estrellas, te atiendo como una estrella’ ¿Por qué? La respuesta que uno recibe es: ‘Hay que vivir todo el año’. ¿Por qué, señores, este tiene que ser el país del medio pelo? ¿Por qué pagamos y el cliente jamás tiene derecho a quejarse y todo se toma como ‘es lo que hay’? ¿Por qué nadie se queja? ¿Porque sabe que no sirve más que para desgastarse?".

Martín (sobre el turismo para aventureros): "He viajado por América del Sur, a sus regiones míticas, Patagonia, norte de Chile y Argentina, Bolivia y Perú, y uno puede observar un enorme contingente de viajeros en régimen de aventura: mochileros en bicicleta, moto u ómnibus, amantes del trekking, cabalgatas, etcétera. Proceden de los más variados lugares del mundo. En general son jóvenes, pero también hay gente con más de 40 con espíritu aventurero. No utilizan servicios caros de hotelería o gastronomía, pero permanecen largos períodos, consumen servicios de guía, alimento y alojamiento económico. Cuando uno habla con ellos, no tienen en cuenta a Uruguay. Algunos conocían Colonia, pero obviamente no vienen a América del Sur. ¿Es que no nos conviene integrar este nicho de mercado? Creo que Uruguay tiene alternativas para ofrecerles".

Lucho, de La Coronilla: "¿Los organismos de crédito deberían incluir en las cláusulas la obligación de capacitación a los agentes turísticos, para ellos y para sus empleados?".


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EC – Vamos, en primer lugar, a preguntas más generales, para luego ir a las inquietudes de los oyentes y del público presente en la sala.

GABRIEL ANDRADE:
En las distintas intervenciones de los destacados panelistas que nos acompañan ha surgido una serie de aspectos vinculados con inversiones realizadas y necesarias en el sector, con distintas actividades, con carencias, y algunos oyentes han planteado preguntas sobre productos o modalidades. Por lo tanto, vamos a pedirles a los panelistas, para abrir esta instancia de debate, que es un componente sumamente rico e importante del evento de hoy, que nos refieran a un marco de análisis y de pensamiento de cuáles son las líneas estratégicas, las políticas a las que se refería el ministro, los grandes andariveles por los cuales se piensa que debería transitar el turismo en Uruguay en el mediano y largo plazo.

HL - Estamos en un proceso, en un camino de construcción de una visión estratégica para el desarrollo turístico. No sería sincero decir que ésta está absolutamente terminada y completa, pero está en construcción. Se está realizando un estudio actualizado, porque los anteriores tienen más de 12 ó 13 años, en una actividad en que la innovación es una cuestión absolutamente fundamental. Y tenemos los resultados de una consultoría vinculada con seis o siete propuestas fuertes en materia de innovación en el desarrollo turístico; si tenemos tiempo, los vamos a comentar.

El viernes, en el Día Internacional del Turismo, se presentaron en el CONATUR los primeros avances hacia un plan director, una hoja de ruta hacia 2020, que es el resultado de un trabajo interdisciplinario. Es un borrador, una primera versión que va a circular a los efectos de las consultas correspondientes.

En tercer lugar, el ministerio ha convocado desde a lo que llamamos un compromiso nacional con el turismo, que me gustaría que firmáramos todos –los que señalé como integrantes del CONATUR, todos los que estamos aquí representados, los partidos políticos uruguayos, etcétera– para comprometernos, no con un emporio de lugares comunes, de esos que van al diccionario de los formalismos verbales, sino con medidas muy concretas vinculadas con los aspectos estratégicos, lo más lejos posible de la contienda electoral, que suma como un compromiso. Por ejemplo, el lugar que el turismo va a tener en los programas electorales –esto lo digo en términos críticos y autocríticos–: qué centralidad le vamos a dar, si va a estar a la altura de la importancia del impacto social, etcétera, del futuro, de lo que estamos hablando sobre esta actividad.

En cuanto al tema de la calidad que mencionaba el oyente –porque en definitiva esas preguntas que leía Cotelo sobre las diferencias en algunos lugares tienen que ver con la calidad de los servicios–, todos estaremos de acuerdo en que nos queda mucho por hacer, mucho por trabajar juntos. El Estado tiene la responsabilidad, la obligación de regular, y la empresa privada tiene que ser la locomotora de este esfuerzo, con el apoyo permanente del sector público nacional y departamental en el trabajo conjunto. Porque como en muchos rubros, ya no tenemos monopolios en materia turística, no hay grandes hoteles eN manos del Estado, hay hoteles propiedad del Estado que están en concesión.

Por primera vez tenemos un proyecto con el Banco Interamericano de Desarrollo, no solo para trabajos de consultoría, sino para realizaciones concretas, por ejemplo en Villa Serrana, en Cabo Polonio, en uno de los puntos de ingreso más importantes como es la Colonia del Sacramento, en el corredor termal, etcétera. Se está avanzando en la materia técnica, el estudio académico, científico, que sirve como soporte para la decisión de las políticas públicas. En eso estamos avanzando y desde el CONATUR estamos todos en esta tarea.

Por cierto, tengo algunas discrepancias muy fraternas con el amigo Peter, reconociendo su gran impulso como empresario. Sin duda que en congresos y eventos –como dice Nardone, ahora son "reuniones", porque reuniones abarca todo– tenemos una gran oportunidad y venimos creciendo de forma muy fuerte, según los datos de la propia Asociación Uruguaya de Organizadores de Congresos (AUDOCA) y de la ICCA (International Congress & Convention Association), la organización internacional, y apoyamos plenamente el galardón que obtuvo el viernes próximo pasado el amigo Arnaldo Nardone en la Cámara Uruguaya de Turismo.

Estamos rezagados en materia de construcción de infraestructura adecuada para la realización de megaeventos. De cualquier manera hemos firmado un convenio con el LATU –porque algunos de los galpones, arreglados, pueden quedar muy lindos–, donde tendríamos capacidad para 1.500 personas. Pero la idea tanto de Maldonado como de Montevideo es convocar a expresiones de interés, con capacidad para unas 3.000 o 3.500 personas, para los eventos que hoy tenemos una gran demanda.

En cuanto a lo de AFE, ayer le pedí una reunión al ministro de Vivienda, Colacce, para conversar sobre el destino de esa magnífica Estación General Artigas, para ver si podemos instalar ahí un centro de convenciones y un lugar de exposición de los gobiernos departamentales. Creo que tenemos buenas posibilidades.

Es cierto que por ahí tenemos una de las grandes tareas. Por eso hemos implementado el Programa Embajadores, para que los técnicos –entre ellos Nardone, Benjamín Liberoff– les enseñen a nuestros empresarios y autoridades de entes públicos a conseguir el destino Uruguay como sede de eventos y conferencias. Tenemos grandes probabilidades, sin desconocer que tenemos muchos otros recursos para avanzar en algo que va a llevar bastante tiempo, que es trascender esta fuerte estacionalidad uruguaya de 40 días.

Entre esos recursos está el corredor termal litoraleño, que fue el primer producto uruguayo en romper esa estacionalidad. Y muy de acuerdo con el oyente que hablaba del turismo aventura. Está también el turismo rural –aquí están autoridades de la Sociedad Uruguaya de Turismo Rural (SUTUR)–, que tiene una formidable posibilidad de desarrollo, pese a que ha sido postergado en la atención de las políticas públicas.

EC - Vamos a escuchar a los otros integrantes del panel, porque la pregunta original era sobre el plan estratégico, si tenemos o no un plan estratégico, cómo se está trabajando. El ministro dio su visión; ¿qué dicen los otros integrantes de la mesa? ¿Qué dice la representante de la Intendencia de Colonia?

AS - Respecto de la planificación estratégica, mencioné antes el proyecto de cluster o conglomerado turístico. El objetivo de ese proyecto, en el que hace un poquito más de un año y medio que estamos trabajando en Colonia, fue mejorar la competitividad del destino, y uno de los primeros puntos fue contar con un plan estratégico para todo el departamento. El proyecto nos brinda recursos, apoyo técnico para mejorar la competitividad. La primera etapa tenía que ver con qué queríamos hacer, porque realizar inversiones o acciones concretas sin tener un panorama consensuado y de mediano y largo plazo no es lo más efectivo. Entonces, en julio del año pasado presentamos ese plan estratégico, que fue realizado con distintos talleres, con trabajos, con operadores, con representantes de la comunidad.

Ahora tenemos una visión de futuro y es un plan que tiene nueve programas de actuación. Hoy estamos ejecutando varios de esos programas. Uno de los puntos es la creación de producto turístico, porque sabemos que el producto fundamental de Colonia es lo cultural, lo histórico-cultural, y tenemos la denominación de Patrimonio Mundial –es la única del país–, que es un gran aporte para todos. Pero el segmento turismo de reuniones también funciona bien y tenemos muchas condiciones; hemos tenido el programa Embajadores, así que estamos trabajando para posicionarnos en ese segmento.

Por último, en cuanto a la planificación, el cluster, el hecho de tener ese proceso en Colonia responde a una política de la Intendencia. Hace unos días estuvimos en unas jornadas de capacitación con departamentos vecinos, para comenzar una etapa de planificación a escala nacional y para fomentar que todos los departamentos tengan estas herramientas como el cluster, que en nuestro departamento hemos tenido la oportunidad de concretar.

EC - ¿Qué dice el sector privado sobre estrategia o preparación de una estrategia nacional en materia de turismo? ¿Qué dicen Amestoy y Schwarté?

MA - Me quedaron algunos temas. Los empresarios tenemos que marcar aquellas cosas que creemos que deben solucionarse.

EC - Pero empecemos por contestar la pregunta sobre estrategia.

MA - Pero forma parte de las estrategias. Creo que para traer turismo a Uruguay lo primero de todo es el transporte.

EC - Contésteme ¿cómo ve el armado o no de una estrategia turística a escala de todo el país? ¿Cómo estamos en ese proceso?

MA - Estamos con faltas. Para que se desarrolle el turismo necesitamos las condiciones para traer los turistas. No voy a referirme a los puentes, porque no es un problema que se le pueda achacar a este gobierno, en absoluto; es una circunstancia que se ha sorteado bastante bien, porque a pesar de todo los turistas argentinos han venido. Necesitamos llegar a los fuertes mercados emisores y en eso –más allá de la voluntad del ministro, que destaco, de buscar soluciones para lograr que las compañías traigan turistas– la estrategia no está orientada como debe estar. En la Comisión de Política Aeronáutica el Ministerio de Turismo, lamentablemente, es uno más y el sector privado no participa.

Hemos logrado acuerdos con distintas compañías para que hagan la promoción, con ayuda del Ministerio, con ayuda de los privados, ya sea en forma de traer distintas misiones o de ir a hacer la promoción. Es un tema fundamental. De nada va a valer la infraestructura, siempre está la pregunta: ¿hago la infraestructura o traigo los turistas?, ¿qué es lo primero? Hay zonas en el mundo que hoy pagan –me refiero al Caribe– millones de dólares para que los transportadores sigan volando. Es un punto prioritario para el desarrollo del turismo, desde el punto de vista de los empresarios y del gobierno, para traer turismo a Uruguay.

EC - ¿Qué dice Schwarté sobre la estrategia?

PS - Totalmente de acuerdo. El día que llegué a asumir como gerente general del Radisson yo venía de República Dominicana, aterricé en Buenos Aires y pasé todo un día –el avión se había dañado– y no pude venir hasta la noche a Montevideo. Y cuando llegué, ese día o el día antes, Lufthansa, una de las aerolíneas grandes, se había ido del país. Estoy hablando de 1995. Y desde entonces otras aerolíneas han dejado de volar a Montevideo. Es muy difícil llegar acá como turista.

En cuanto a estrategia del gobierno central, del Ministerio de Turismo, yo lo aplaudo. El señor Lescano ha sido uno de los mejores ministros, su participación en todo lo que yo vengo pidiendo ha sido excelente. Pero no entiendo por qué la intendencia o la municipalidad es la que le da fuerzas para traer turistas a la ciudad, como ocurre en otros países.

EC - Tengo la impresión de que tiene que ver con esto de la estrategia y con capacitación; retomo algunas de las preguntas de los oyentes de la radio.

Mara, del Centro: "En plenas termas del Daymán hay precios diferentes por suministro o cambio de toallas a diario. Ni hablar de los jabones que no te dan. Son servicios mínimos que deberían ser indiscutibles. ¿Por qué en Uruguay existe este tipo de tratamiento al turismo? ¿Por qué si le cambian diariamente las toallas se cobra un extra? ¿Por qué no aparecen los jabones?".

Valentín: "En Colonia hay locales que ponen logo de tarjeta de crédito, pero después cuando uno quiere pagar con tarjeta no se acepta".

La consulta es a propósito de la cabeza de los empresarios turísticos y de los empleados que brindan directamente el servicio. ¿Por qué todavía tenemos este tipo de comportamientos? ¿Cómo se ataca este tipo de problemas?

MA - Concuerdo plenamente. Fui operador de hoteles en más de una oportunidad, conozco. Hay un problema de educación, de concientización, que se hace día a día y es imprescindible que se siga haciendo. El problema de las tarjetas de crédito no es patrimonio de este momento. Había zonas en las que en determinados rubros del turismo no aceptaban tarjetas y cuando se les presionaba cobraban un 5 ó 10%. Yo estoy en el sector privado. Creo que hay disposiciones que hay que ponerlas le gusten a quien le gusten. No se puede pensar el desarrollo de un país donde no se puede pagar con tarjeta de crédito, que es el mejor sistema de pago hoy en el mundo. Si no quiere operar, que no opere, pero si tiene que operar, tiene que hacerlo con las tarjetas de crédito.

No le podemos pedir al Ministerio de Turismo que controle todas las pequeñas cosas que suceden en los negocios. Por eso agradezco a quienes hacen estas menciones para que la autoridad correspondiente haga conocer la forma de atender al turista. Es un tema de educación diaria. Tenemos que entender que si queremos que el turista regrese a Uruguay, tenemos que dar una buena imagen, tenemos que atenderlo muy bien, porque lugares en el mundo con las mismas posibilidades de nosotros, con mejores precios y donde, además, atienden bien, hay muchos. En la medida en que atendamos bien tendremos la posibilidad de que regresen a Uruguay. Me consta que hay encuestas en las cuales se menciona a aquellos que repiten el destino; hay que ser muy cuidadosos, porque un turista que salga mal representa a ocho o nueve que no van a venir. Esto es imprescindible que se haga; lo que pasa que para eso se necesita un equipo de inspectores que a veces es muy difícil hacerlo y no sé si no le corresponde al sector privado encararlo de una manera tal para que lo haga.

EC - Sí, es un tema de inspectores, pero antes que eso es un tema de cabeza, de cultura. Acá tengo otro mensaje, que plantea varios ejemplos, pero voy a tomar solamente el primero.

Hebe: "Unos amigos mexicanos vinieron a visitarnos; los paseamos un poco para mostrarles lo que modestamente tenemos para ver y comimos a la noche en Piriápolis. La muchacha que atendía en el restaurante no sabía limpiar la mesa, que notoriamente hacía rato que había sido usada. Hubo que indicarle cómo hacer la limpieza de la mesa y al final terminé de secarla yo con unas servilletas".

Es un ejemplo grave e interesante, porque estamos hablando de una empleada que no estaba capacitada para la tarea, que ni siquiera tenía disposición de servicio, pero esto también habla mal del empresario de ese local, porque ese empresario contrató a esa empleada y la deja trabajar, le permite desarrollar su tarea en esas condiciones tan insatisfactorias desde el punto de vista de quien recibe el servicio, el turista. ¿Qué pasa con estas cosas? ¿Cómo se cambian estas cosas?

HL - Estamos de acuerdo en que se trata de un tema cultural. Si a mí me preguntaran: ¿está la sociedad uruguaya consciente de estos números que ha expresado la economista, de la importancia del turismo, de que estamos a la altura de la carne en materia de exportación, de fuentes de trabajo? Y no tenemos todos los datos, porque este país no tiene la llamada cuenta satélite de turismo. Los países que la han instrumentado de acuerdo con el modelo de la OMT a veces se han llevado la agradable sorpresa de que la participación de la actividad en el producto es el doble. Esto fue lo que ocurrió en República Dominicana y en Chile, para poner dos ejemplos importantes. Ojalá acá pase lo mismo aquí.

Entonces, tenemos que crear conciencia, porque como actividad institucional el turismo es algo relativamente nuevo en este país, al menos en términos relativos a las actividades económicas, a la agropecuaria, etcétera. Me refiero a los aspectos institucionales que hay que fortalecer tanto en el sector privado como en el sector público, lo cual no significa burocracia, sino todo lo contrario.

Y mejorar los controles y contenidos educativos. En los próximos días tendremos pronta en el Ministerio la propuesta de contenido para incluir en el Plan Ceibal. Estamos hablando con las autoridades de la enseñanza, pública y privada, a los efectos de comenzar desde abajo mismo, desde el currículo preescolar, si se pudiera, a crear estas condiciones.

Cuando llega la temporada desde el Ministerio propiciamos acuerdos de precios con las grandes superficies –no lo iniciamos nosotros, también viene de antes–, con un resultado bastante satisfactorio, porque va creciendo la conciencia en el empresariado de que no podemos matar la gallina de los huevos de oro, no podemos pretender ganar para todo el año en 40 días. Estará de acuerdo el amigo Amestoy en que de a poco el empresariado viene respondiendo a eso, que lamentablemente siempre da casos como el que mencionaba el oyente.

EC - ¿Qué dice Schwarté sobre este tema?

PS - Sobre el ejemplo del restaurante en Piriápolis, creo que culturalmente los uruguayos en sí no son exigentes, los que vivimos en este país. Eso no les pasó sólo a esos señores de México y sus amigos, en ese restaurante les pasará a muchos uruguayos que lo visitan. Muchas veces ustedes no abren la boca, no se quejan y esa es mi queja también: a veces no son exigentes. Podríamos cambiar de adentro para que no se permita hacer ciertas cosas acá en nuestro país. Tal vez ayude.

EC - Licenciada Andrea Schunk, tengo una pregunta que alude a su departamento.

Dice Rodrigo: "He visto en Colonia mozos hablando a los gritos y con señas exageradas cuando se dirigían a los turistas, porque no sabían inglés. ¿Por qué los empresarios no invierten en que sus empleados conozcan los idiomas mínimos para atender al turismo?"

AS - Los puntos que se mencionaban –la calidad, la capacitación, incluso las tarjetas de crédito, que es muy concreto y está muy diagnosticado en el plan– están todos incluidos, están presentes en la mesa de trabajo. El tema del inglés es fundamental, porque Colonia en los últimos años ha experimentado un cambio muy grande en la composición de visitantes; el argentino es el visitante por excelencia, pero en los últimos años hemos comenzado a recibir la visita de europeos, de estadounidenses, de canadienses, y estamos haciendo un esfuerzo grande para ponernos a tono con esa nueva realidad del departamento. Vemos permanentemente los temas de atención al visitante, los idiomas, ahora también el portugués, porque por más que es más fácil de entender, los brasileños nos visitan cada vez más. Y lo que tiene que ver con la mejora de los niveles de servicio, porque ese turista es más exigente.

En cuanto al tema de las quejas que mencionaba Schwarté, manejar la defensa del consumidor, son temas nuevos. Nosotros tenemos un área de recepción de denuncias, de defensa del consumidor dentro de la propia Dirección de Turismo, que nos ha ayudado a detectar los planteamientos que hace el visitante, que no son muchos.

Nos falta mucho en todos estos temas que mencionamos. Todos los esfuerzos que hagamos son necesarios, desde la Intendencia, desde los que estamos trabajando en el área pública, los empresarios, los trabajadores, porque cuando hablamos de sensibilización no debemos pensar solo en la ciudadanía en general; todos debemos saber lo que importa el turismo, pero tenemos que empezar por los que trabajamos en la actividad. Porque a veces, aun cuando estamos trabajando en la actividad, no tenemos conciencia de cuánto significamos para ese gran sistema, cuánto aportamos, para bien o para mal. En ese sentido, estamos haciendo un trabajo que se llama "Conocer para hacer conocer", que les da la oportunidad a todos los trabajadores de la actividad de salir a recorrer, a conocer el departamento, a conocer quiénes están trabajando en los lugares, qué se le ofrece el visitante. Eso nos ayuda a detectar las diferencias en la calidad de los servicios en los distintos lugares.

***

EC - Gabriel Andrade, ¿con qué preguntas seguimos?

GA - Quisiera que comenzáramos con un planteo que hace un estudiante que cuenta que estuvo en Países Bajos asistiendo a una escuela de turismo, le pidieron que hiciera una presentación sobre el país –que era bastante desconocido para sus compañeros y profesores–, pero que cuando se dirigió al consulado a pedir material, que lo asistieran en cuanto a insumos para su presentación, lamentablemente no había demasiados elementos, sólo algún folleto en inglés, ni siquiera en el idioma del país. Entonces se preocupa, nos plantea y le pide al panel que dé su visión respecto de esa cierta omisión del Ministerio de Relaciones Exteriores en el apoyo a generar esa imagen país turístico que queremos.

AS - En una de las comisiones del CONATUR que hoy mencionaba el ministro surgió el tema del vínculo con nuestras embajadas y nuestros consulados en el exterior, y hubo una propuesta que se va a concretar en breve, en este mes, sobre capacitación en temas turísticos a los diplomáticos y a las personas que salen en representación del país, para que tengan una información, un material y un acercamiento a la actividad de otra forma. Creo que es algo pionero. De hecho propusimos extender a ese grupo tan particular, con un rol tan particular, las visitas a los destinos a través de los viajes de familiarización –lo que se llama comúnmente fun tours, que están pensados, en general, para las agencias, para los medios de prensa especializados–, brindarles esa posibilidad de entrar en contacto con lo que ofrecemos en los distintos destinos, de manera que no sólo cuenten con otra información, sino que puedan comunicarse directamente, sepan quién está trabajando en tal lugar en materia turística para poder responder a cualquier consulta, A cualquier demanda en el país que sea. Porque a veces es muy difícil contar con todos los materiales.

EC - Es interesante saber que el diagnóstico está hecho, la carencia está diagnosticada y se ha empezado a trabajar para resolverla.

AS - La capacitación en esa área concreta ya está agendada.

EC - ¿El ministro quiere agregar algo sobre esa área concreta?

HL - Para complementar y en coincidencia con lo que plantea la licenciada Schunk, efectivamente conocemos el tema y estamos trabajando en eso. Hemos celebrado un convenio con la Academia Artigas, del Ministerio de Relaciones Exteriores, para tener charlas, para tener una línea de capacitación orientada al personal diplomático cuando sale del país. Tenemos una cuestión presupuestal muy grande. Recientemente se inauguró en Roma, frente al Coliseo, en un lugar estratégico, la primera oficina de turismo uruguaya, que surgió como resultado de un acuerdo con la Comuna di Roma. Deberíamos replicar esto en la mayor cantidad de lugares del mundo. Salvo alguna excepción –Porto Alegre y Buenos Aires–, el Ministerio no tiene representantes turísticos. Esta es una línea de trabajo presupuestal, porque hoy día los países tienen que tener representantes con alto nivel de profesionalidad, de especialidad, y después de todo lo que hemos dicho no podemos pretender que el funcionario diplomático, que está, fundamentalmente, para otra tarea, para la relación política o diplomática, sea un experto en turismo o en promoción del país, aunque debe involucrarse más y apoyarnos más.

En este aspecto de la promoción estamos haciendo un gran esfuerzo todos los uruguayos. Uruguay está invirtiendo en promoción el doble de la cifra histórica presupuestal. Y, desde luego, sabemos que aún es insuficiente para hacer conocer a Uruguay en el mundo. Estamos participando en las ferias; y cuando digo "estamos" lo estamos haciendo con las intendencias y con el sector privado, porque es cierto ese cambio que está significando en este momento esta bendita invasión de brasileños, pero también es cierto que desde hace tres años el Ministerio, junto con la Cámara Uruguaya de Turismo y las intendencias, ha estado recorriendo especialmente las ciudades de Río Grande del Sur, donde viven 14 millones de personas. Brasil tiene una gran importancia estratégica para la política de turismo en Uruguay, por la presencia constante en ferias, en el mano a mano, ese cepillo que hacemos en forma conjunta. Hay un esfuerzo grande.

En este momento tengo sobre el escritorio 26 revistas especializadas, americanas, canadienses y europeas, no sólo de turismo, pero especializadas, orientadas a un público VIP, que está en los salones de aeropuertos, en los salones de profesionales, en los bufetes de abogados, y todas esas ellas tienen dos o tres páginas sobre Uruguay escritas por periodistas especializados que fueron especialmente invitados.

Hay que cambiar también la naturaleza de la promoción turística. No podemos estar presentes en las grandes cadenas televisivas del mundo; no sería responsable plantear eso, no porque no esté la idea ni se conozca el impacto, sino por una razón de costos. Y sin embargo estamos haciendo un gran esfuerzo en forma conjunta por mejorar la promoción institucional país, junto a Uruguay 21 y la marca Uruguay Natural, que vienen de antes, pero todo lo que viene bien hay que mantenerlo, y, si es posible, incrementarlo.

EC - Aclaro que desde la audiencia no todas son críticas, también se subrayan acciones que se están desarrollando bien.

Ale, de San José: "La presencia de Uruguay en la feria de Zaragoza es un ejemplo de funcionarios que están atentos a la divulgación de Uruguay como marca".

Se refiere al proyecto del INAC (Instituto Nacional de Carnes) con empresarios privados, a esa parrillada que tuvo un éxito muy interesante.

Amestoy, usted estaba pidiendo la palabra sobre este tema.

MA - Una cosa es la promoción que debe hacer el país, que se maneja con los pocos recursos que se destinan –y se destinan más hoy que antes–, y otra cosa es la información que se debe procesar frente a clientes en distintas partes del mundo. No voy a venir con cosas que hicimos años atrás, pero en 1994 firmamos un convenio con el Ministerio de Relaciones Exteriores –que luego lamentablemente no prosiguió–, en el cual el Ministerio de Turismo capacitaba a una persona de cada una de las embajadas o consulados, que era la encargada de dar la información. No se siguió por distintas razones que no vienen al caso. Este puede ser un sistema. Hoy están las páginas web, pero no todo el mundo recurre a ellas.

El Ministerio como tal no tiene presupuesto, porque no se toma el turismo como lo que nosotros pretendemos, como un producto de exportación. Entonces, se habla de INAC en la feria de Zaragoza –me parece genial lo que se hizo y ojalá se hiciera una parrillada en cada lugar del mundo, para que la gente diga "yo quiero carne uruguaya porque es muy buena"–, pero no se hace lo mismo con el turismo. Es una falta que tenemos, es un tema presupuestal, pero creo que a pesar del trabajo que tienen los consulados, se podría dar la información –la tiene que preparar el Ministerio de Turismo o la gente que sale de las escuelas de turismo de las universidades–. Es un sistema que aún podría implementarse.

EC - Antes de terminar esta parte de la mesa redonda, sería bueno incluir un punto que mencionó el ministro: el manejo de la información. Decía el ministro: "Todavía tenemos pendiente implementar la cuenta satélite". Le voy a pedir a la economista Bibiana Lanzilotta que explique de qué se trata, cómo opera en otros países, qué tendría que ocurrir en Uruguay.

BL - Hay mucha información sobre la demanda externa de turismo, información buena y confiable. Pero hay menos información sobre turismo interno, si bien hay algunas estimaciones ya realizadas y se han hecho intentos, con la metodología de relevamiento a través de encuestas de hogares, de aproximarse al gasto de los hogares en turismo. Además, tenemos otras fuentes de información, que son los registros administrativos, que son muy importantes. En esto el sector privado tiene mucho para colaborar. Por ejemplo, las nacionalidades de las personas de los registros de los hoteles. Hay mucha información que es importantísima y que al Estado no le cuesta nada relevar, salvo organizarse. O el pasaje por los peajes. Es muy sencillo relevar esa información y se puede acompañar con alguna encuesta.

Las encuestas son caras. Las encuestas de hogares que hace el Instituto Nacional de Estadística (INE) también son caras y cuesta incluir en ellas un módulo sobre turismo, pero hay formas de ir construyendo esta cuenta satélite que en muchos países ya existe, que deja de ser una cuenta monetaria para ser una cuenta física. Hay cuentas verde satélite, cuentas de turismo satélite. El Ministerio está progresando en eso: hizo un convenio con la Universidad (de la República) y se empezó a trabajar en estos temas de la cuenta satélite. El turismo interno es un debe todavía. Hay estimaciones muy preliminares que dicen que el gasto en turismo interno podría representar algo así como la mitad del gasto del turismo externo. Es importante la mitad.

EC - ¿Para qué es importante esa información? ¿Qué podría construirse con mejor información?

BL - La estrategia del sector privado tiene que formarse a partir de esa buena información sobre el turismo interno, las demandas, las necesidades de los turistas, lo que habitualmente demandan los turistas. Una parte muy importante son los precios turísticos. También en ese punto tenemos una carencia, porque nuestro IPC (Índice de Precios al Consumo) es absolutamente de Montevideo, no sabemos cuál es el IPC que enfrentan los turistas en Maldonado, por ejemplo. Podríamos tener un IPC de temporada para controlar la competitividad verdadera.

EC - ¿Dónde están las dificultades para completar esa información estadística? Tengo la impresión, por lo que he visto, de que están en dos lados: hay dificultades en la organización del Estado con los operadores privados y hay reticencia de los operadores a suministrar información. ¿Cómo es esto? ¿Cómo están lidiando con ese tipo de obstáculos?

HL - Está bien encaminada la cuenta satélite, porque ya se han realizado los convenios adecuados, se han realizado convenios con la Universidad y con el Instituto Nacional de Estadística. En muy corto plazo Uruguay va a comenzar la versión nacional de la cuenta satélite de turismo, que es un elemento indispensable y que permite ver las tendencias del cambio, la calidad del gasto, porque dentro de la estrategia Uruguay aspira, al menos en lo más inmediato, a un nivel de gasto superior.

EC - ¿Cuál es la actitud de los operadores privados?

HL - Estamos trabajando mucho juntos en el tema, porque creo que también ahí venimos avanzando. En las giras promocionales, donde se habla mucho de sensibilización, etcétera, que hacemos en forma conjunta, estamos siempre en distintas regiones del país evaluando y acercándonos al sector privado. Sin la participación de éste es imposible llevar adelante las cuentas nacionales.

EC - ¿Cuál es la actitud?

HL - Vamos lento todavía, porque no hemos iniciado un proceso de demanda sistemática, pero hay razones para pensar que también en este tema, como en el de los precios, hay avances por el lado del sector privado. Y a medida que todos nos vamos fortaleciendo institucionalmente...

EC - ¿Qué se sospecha, que la información puede ir a parar a la competencia, que puede haber consecuencias fiscales por el lado de la DGI (Dirección General Impositiva? ¿Es ese tipo de razones que está detrás de la lentitud o de la poca disposición?

HL - No, está lo que hablábamos hoy, la fortaleza institucional de los sectores, que a veces también nos pasa en el ámbito público. Estoy convencido que en el marco de una imprescindible reforma del Estado, muy importante para todos estos temas y para acercar los tiempos de lo público a lo privado, es necesario trabajar mucho en el tema interinstitucional; también en lo privado el fortalecimiento de compartir, cambiar el sentido de competencia por el de complementariedad, por ayudarnos, fortalecer el sentido de vínculo. En eso el sector privado viene dando pasos significativos, importantes: se viene avanzando. El tema se vincula con esa falta de acumulación de carácter institucional o con problemas como el informalismo, por ejemplo, que está relacionado con el desarrollo turístico en algunas áreas.

En este momento todos, desde lo público y desde las cámaras, estamos dispuestos a enfrentar fuerte el problema a través de mecanismos legales. En estos días vamos a mandar al Parlamento un proyecto de ley sobre el corredor inmobiliario, que apunta a combatir el informalismo, que, como en otros sectores de la actividad, es importante. Lo bueno es que todos tenemos conciencia de eso, de que el informalismo es insolidario, de que tenemos que trabajar a favor de la formalización del sector, en el marco de la economía formal, y en eso venimos dando pasos importantes.