Análisis Económico

¿A qué se atribuye la nueva suba del petróleo de este último mes, y qué consecuencias tendrá para nuestro país?

Análisis económico de Tea, Deloitte & Touche

(Emitido a las 08.15)

EMILIANO COTELO:
El petróleo está por encima de los 40 dólares el barril. Ustedes ya lo saben porque venimos informando diariamente lo que sucede con el petróleo en nuestro boletín económico-financiero.

Se trata de los precios más altos desde 1990, cuando la invasión de Irak a Kuwait. En vistas de esta situación, nos pareció oportuno dedicar nuestro espacio de análisis económico de hoy a este tema. En particular, se plantean varias preguntas. ¿A qué obedece esta suba de precios? ¿Qué consecuencias puede tener sobre nuestro país? ¿Será necesario que Ancap promueva una nueva suba de los combustibles?

Estamos en diálogo con el economista Pablo Rosselli, de Tea Deloitte & Touche. Para comenzar, ¿cuánto subieron los precios en lo que va del año?

PABLO ROSSELLI:
El petróleo West Texas cotizaba ayer en torno de 41,50 dólares el barril. Eso supone una suba en relación al cierre de 2003 de 28%.

Quiere decir que este año se ha observado un fuerte encarecimiento del petróleo. En lo que va de mayo, solamente, el precio del petróleo West Texas subió más de 10%, más de 4 dólares.

EC - ¿Cómo se explica esta tendencia, que casi no parece tener freno, de los precios del petróleo?

PR - Para tratar de entender las explicaciones que en estos días están proporcionando los especialistas, parece necesario Emiliano tener en cuenta cómo ha sido el comportamiento del petróleo en los últimos tiempos porque, para ser precisos, hace bastante tiempo que se advierte una tendencia alcista del petróleo. Lo novedoso ahora es que alcanzamos los precios más altos desde la crisis del Golfo en 1990.

EC - ¿Desde cuándo están subiendo los precios del petróleo?

PR - Lógicamente, la tendencia alcista tiene algunas oscilaciones más o menos marcadas. Pero razonablemente podemos decir que el petróleo está subiendo de forma firme desde inicios de 2002. En concreto, a fines de 2001 el petróleo cotizaba levemente por debajo de los 20 dólares por barril. A fines de 2002, el West Texas cotizaba a 31 dólares el barril. Durante 2003 se observaron oscilaciones fuertes pero el West Texas cerró el año un poquito por encima del cierre de 2002. cerró a 32,50 dólares. Y en lo que va de este año tuvimos un nuevo empuje alcista, que ha sido muy fuerte.

Entonces, teniendo en cuenta que se trata de una tendencia de mediano plazo, deberíamos distinguir entre aquellos factores relativamente permanentes que están impulsando el precio del petróleo, y otros, quizás más transitorios, que puedan ser especialmente pertinentes para explicar lo que sucedió en estos primeros cinco meses de 2004.

EC - ¿Cuáles son los factores de mediano plazo que han incidido en la tendencia alcista del petróleo?

PR - En primer lugar, los analistas señalan que la economía mundial está creciendo fuertemente. Ya en 2003 se observó una expansión de 3,9% de la economía mundial, que es mayor al 3% de crecimiento anual promedio de la década del 90. Y para 2004 y 2005 se prevén tasas de expansión todavía mayores, de 4,6% y 4,4%. Ese fuerte ritmo de expansión económica determina, en última instancia, un aumento de la demanda de petróleo.

En segundo lugar, el dólar se debilitó fuertemente frente al euro y frente al yen, sobre todo el año pasado (porque en los últimos meses el euro registró cierto retroceso). Ese fortalecimiento del yen y el euro significa que los países europeos y Japón tienen más dólares para gastar. En otras palabras, la debilidad del dólar ha tendido a presionar al alza los precios internacionales. Lo hemos comentado otras veces en el programa. En general los precios de las materias primas han subido medidos en dólares y el petróleo no es una excepción.

EC - Quedan claros esos factores de mediano plazo. Pero decías que también había elementos de corto plazo.

PR - Es cierto. Y en ese sentido, los analistas apuntan a varios factores. En primer lugar, en abril la OPEP anunció un recorte de las cuotas de producción que tiene cada país. Si bien eso no alteró en forma significativa el nivel efectivo de producción de la OPEP, sí fue interpretado por el mercado como una señal de que la OPEP está conforme con los niveles de precios elevados de los últimos meses. En segundo lugar, la oferta de petróleo de los países que no pertenecen a la OPEP ha subido menos de lo previsto y en la OPEP solamente Arabia Saudita parece estar en condiciones de expandir su producción.

En tercer lugar, se suma la inseguridad que se observa en Irak y la inestabilidad en todo Oriente Medio, que hacen temer por posibles problemas de abastecimiento en un futuro. Y finalmente, algunos analistas señalan que en este contexto se están produciendo también compras especulativas importantes, que apuestan a precios todavía más altos, reforzando al menos por un tiempo la tendencia de suba de precios.

EC - ¿Cuáles son las perspectivas para los próximos meses?

PR - Desde hace tiempo los pronósticos de los analistas internacionales apuntan a que los precios del petróleo deben bajar. Sin embargo, la tendencia reciente sigue siendo alcista.

Es francamente difícil dar una proyección firme, pero reitero, los analistas consideran que los precios deben bajar en los próximos meses porque las compras especulativas no podrán sostenerse y porque entienden que el temor que ha generado la situación en Irak y Oriente Medio es desmedido. Pero tendremos que ver qué sucede.

EC - ¿Qué repercusiones debemos esperar en nuestro país?

PR - La suba del petróleo es, sin dudas, perjudicial para nuestro país. El primer efecto que tendremos es que deberemos dedicar una mayor cantidad de divisas al pago de nuestras importaciones de petróleo. En 2003 debimos gastar 460 millones de dólares en importaciones de petróleo y destilados. Eso supuso una fuerte suba en relación a 2002 (cuando las importaciones de petróleo tuvieron un costo de 275 millones).

En el promedio de estos primeros cinco meses de año los precios han subido 16% frente al promedio de todo 2003. Si los precios quedaran constantes en los niveles actuales, entonces en promedios anuales el petróleo subiría más de 35%. Reitero: las proyecciones de los analistas apuntan a un descenso de precios; pero si eso no ocurriera tendríamos un fuerte aumento del costo del petróleo en relación al año pasado.

EC - ¿Qué tenemos que esperar en relación a los precios de los combustibles en nuestro país? Ayer, el presidente interino de Ancap, Gabriel Gurméndez, señaló que los precios tendrían que bajar mucho para evitar una suba de precios. No sorprende ese anuncio, entonces. ¿Es así?

PR - No sorprende. Cuando Ancap aprobó el último ajuste de combustibles, en marzo, el precio del petróleo que se tomó como referencia para esa decisión fue de 36 dólares aproximadamente. Hoy tenemos un precio por barril 5 dólares más caro que esa referencia. Si los precios del petróleo no bajan, es probable que tengamos un ajuste de tarifas.

Pero lógicamente, la decisión de traspasar al precio final la suba del petróleo depende también de consideraciones políticas, que consideren los objetivos en términos de aumento de gastos previstos para este año, los objetivos en términos de reducciones de impuestos (ya se tomó una decisión de reducción del adicional del IRP) y la meta fiscal acordada con el Fondo.

--------------------
Edición: Jorge García Ramón