Nuevas perspectivas

¿En qué consiste el primer acuerdo global logrado en el marco de la Organización Mundial del Comercio?

Análisis de la economista Tamara Schandy, de la consultora Deloitte, sobre este acuerdo firmado que promueve la "facilitación de comercio".

(emitido a las 8:40 Hs.)

EMILIANO COTELO (EC):
"Por primera vez en nuestra historia, la OMC ha cumplido". "Hemos traído al mundo de vuelta a la Organización Mundial del Comercio". Así caracterizaba el presidente de la Organización Mundial del Comercio, Roberto Azevêdo, el acuerdo alcanzado el viernes en la última cumbre del organismo.  

¿Qué se pactó? ¿Qué perspectivas se abren a partir de este acuerdo? En los próximos minutos conversaremos sobre este tema con la economista Tamara Schandy, de la consultora Deloitte.

ROMINA ANDRIOLI (RA):
¿Por qué tiene tanta trascendencia este nuevo acuerdo?

TAMARA SCHANDY (TS):
No es tanto por el contenido sino porque desde que se creó la OMC en 1995, ésta es la primera vez que se logra un acuerdo verdaderamente global, firmado por los 159 países que componen el organismo. Políticamente es algo muy significativo, sobre todo porque en los últimos años la OMC había sido sujeto de críticas recurrentes por la falta de avance de las negociaciones comerciales que se llevaban adelante en ese marco. De hecho, lo que se vio en los últimos años fue un afianzamiento de distintos bloques económicos y una proliferación de acuerdos bilaterales o regionales, pero hasta ahora no había habido ningún avance global o universal.

RA - ¿En qué consiste el acuerdo?

TS - El acuerdo trata principalmente sobre lo que se conoce como "facilitación de comercio". La OMC define la "facilitación de comercio" en su comunicado como todo lo tendiente a simplificar y reducir los costos de los procedimientos de aduana y a hacer los procesos más eficientes, con el propósito de favorecer el intercambio de bienes.

Por lo tanto, en términos prácticos el acuerdo implicará seguramente la fijación de algunos estándares para los trámites de aduana. Por ejemplo, probablemente dentro de las disposiciones van a haber límites al tiempo máximo que pueden pasar los bienes en los procedimientos de aduana y se va a apuntar a que el papeleo en los diferentes países esté homogeneizado.

Este es un tema que había estado en la agenda de la OMC hace mucho tiempo, aunque no es obviamente el único, y de hecho por esa razón hay quienes critican este acuerdo porque no ataca otros objetivos grandes o no ataca directamente temas tradicionalmente problemáticos en el seno de la OMC, como es el tema de los subsidios agrícolas por ejemplo.

RA - Este acuerdo fue un primer paso en las negociaciones de la llamada Ronda de Doha. ¿Qué otros temas están en la agenda?

TS - La Ronda de Doha se había iniciado en 2001 con una agenda bastante ambiciosa, pero con el tiempo las aspiraciones se fueron acotando a un paquete que se conoció como "Doha Light", que tiene tres pilares: agricultura (con un compromiso de reducir las subvenciones a las exportaciones), ayuda al desarrollo (previendo una exención creciente de los aranceles para los productos procedentes de los países menos desarrollados) y la facilitación de intercambios (que pretende reducir la burocracia en las fronteras).

Este acuerdo va en la línea de ese tercer pilar.

RA - Algunos analistas señalan que el nuevo acuerdo implicará un aumento de un billón de dólares en el comercio mundial y creará más de 20 millones de puestos de trabajo. ¿Qué tan pronto veremos impactos concretos de este acuerdo?

TS - Estamos en la fase de acuerdo político. Ahora viene un período de discusión técnica y de implementación. Los horizontes en este tipo de cosas siempre son largos. De hecho hay un primer mojón el 31 de julio de 2014, que es cuando estaría listo el texto definitivo de lo acordado la semana pasada, y recién a partir de allí se iniciaría un proceso de ratificación e implementación en los países.

Si se implementara completamente, los especialistas estiman que los costos de transacción podrían bajar entre 10% y 15% y de allí las expectativas de beneficios sobre la economía mundial. Pero son beneficios a largo plazo.

RA - ¿Hay expectativa de que todos los países terminen adoptando estas medidas de "facilitación del comercio"?

TS - En principio sí. De hecho incluso se dejó explícita la posibilidad de que haya subsidios a los países que necesiten apoyo para procesar las reformas.

No hay que perder de vista que el esfuerzo de adecuación será distinto en los diferentes países. Si miramos el ranking de Doing Business, por ejemplo, hay una dispersión muy fuerte en la dimensión "comercio transfronterizo", que justamente lo que mide es el costo y el tiempo asociado a la exportación o importación de un cargamento estándar. Los líderes (o sea los países que supuestamente tienen las mejores prácticas) son Singapur, Hong Kong y Corea del Sur. Uruguay está en el puesto 90 de ese ranking, Brasil en el 124, Argentina en el 129. Así que en nuestra región probablemente haya bastante por modificar si hay adhesión al nuevo estándar global que se diseñe a partir de este acuerdo de Bali. Además, en el caso de Argentina es evidente que las políticas que el país tiene hoy, como las trabas a las importaciones, son incompatibles con estas iniciativas.

Los países que rankean más abajo en la lista del Banco Mundial son en general africanos y algunos países de Oriente Medio, allí seguramente también va a ser bastante trabajoso el proceso.

RA - ¿Qué expectativas hay respecto al resto de los temas que están en discusión en la Ronda de Doha? ¿Este acuerdo puede traer un nuevo impulso para alcanzar compromisos en otras áreas?

TS - Se abre bastante expectativa. Como decía antes, el acuerdo de Bali en sí no va a traer cambios demasiado concretos a corto plazo, pero los especialistas entienden que las implicancias políticas son relevantes; que puede significar una re-jerarquización del multilateralismo sobre los acuerdos regionales o bilaterales.

RA - ¿Por qué?

TS - Los más optimistas destacaron la posición conciliadora de Estados Unidos en Bali, que en cierta medida cedió ante un planteo de la India. También se señala como positivo que los grandes emergentes no actuaron "en bloque". China, Rusia y Brasil estaban proclives a un acuerdo incluso cuando India (el cuarto país del grupo que se conoce como los BRICs) amenazaba con bajarse. Pero cuán plausible es que se siga avanzando en un sentido de multilateralismo bien amplio obviamente está por verse.

El mayor desafío ahora será cómo se maneja la agenda de los puntos pendientes.

RA - ¿Qué expectativa hay en torno a eso?

TS - No hay consenso en torno a si se avanzará con pasos chicos o si se tratará de ir a un acuerdo global que cierre los puntos pendientes de Doha. También hay quienes sostienen que quizás sea más fácil dejar los aspectos más problemáticos de Doha de lado por un tiempo y concentrarse en frentes nuevos como el tema del tratamiento del comercio "verde" o el tratamiento de los flujos de datos entre países.

Por otro lado, no tenemos que perder de vista que paralelamente están avanzando con fuerza negociaciones muy trascendentes en la otra línea, la de grupos o bloques más acotados. Esta semana va a haber nuevas reuniones por lo que se llama el Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico o TPP por sus siglas en inglés, que es un acuerdo que se está buscando entre Estados Unidos, Japón y otros 10 países, que terminaría englobando prácticamente un tercio del comercio mundial. Por otro lado Estados Unidos y Europa siguen negociando para llegar a un acuerdo comercial relativamente amplio en 2015. Todas esas iniciativas de algún modo relativizan el "éxito" y la velocidad con la que se pueda mover ahora la Organización Mundial de Comercio.  

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