Economía

Economistas coinciden que Uruguay se "independizó" de su hermano rioplatense

Economistas coinciden que Uruguay se "independizó" de su hermano rioplatense

Flanqueado por grandes y conmocionados vecinos, Uruguay se las arregla para conservar su estabilidad política y sólidos índices económicos. ¿Podrá resistir los embates de la actual crisis argentina?


Por Victoria Dannemann para Deutsche Welle.

Pareciera que ya no es tan cierto ese dicho de que cuando Argentina estornuda, Uruguay se resfría. El pequeño país sudamericano, de tan sólo 3,4 millones de habitantes, durante mucho tiempo sufrió las consecuencias de los vaivenes de sus grandes vecinos, Argentina y Brasil.

Hoy se ha convertido en un modelo dentro de América Latina, coinciden expertos consultados por DW. "Uruguay se ha independizado de su gran hermano del otro lado del río de la Plata", indica el Dr. Stefan Rinke, director del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Freie Universität Berlin. "También ha vivido sus crisis, pero en los últimos años ha tenido un desarrollo comparativamente mejor. Ha logrado transformar su economía y establecer más aspectos de igualdad social que sus vecinos", destaca.

En sus casi 15 años de gobierno, el Frente Amplio ha consolidado estabilidad política y económica, además de logros sociales. Según el Banco Mundial, el país se destaca en América Latina por ser "una sociedad igualitaria y por su alto ingreso per cápita, bajo nivel de desigualdad y por la ausencia casi total de indigencia". Su clase media, que representa el 60% de la población, es la más grande de América, y el país tiene estabilidad institucional, bajos niveles de corrupción y altos índices en medidas de bienestar y acceso a servicios básicos.

Fortaleza política, económica y social
"En Uruguay hay una democracia estable, con reglas de juego que se cumplen, sin hipótesis de violencia, con diálogo y confianza en las reglas institucionales. Esto también es un patrimonio del país frente a una situación de crisis", afirma Gerardo Caetano, historiador y politólogo de la Universidad de la República, de Montevideo.

Hoy es el país latinoamericano con el mayor índice de democracia y donde sus habitantes están más satisfechos con esta forma de gobierno, según un estudio de la organización Latinobarómetro.

"Este es un factor muy importante. Estamos en un año preelectoral, de competencia, pero no se compara con lo que ocurre en Argentina, con la campaña permanente, o con este proceso electoral tan marcado por la incertidumbre absoluta en Brasil", dice Caetano.

En lo económico, a pesar de haber habido signos de desaceleración en los últimos años, el país sigue creciendo y mantiene una inflación de un sólo dígito. A pesar de los coletazos de la crisis regional, marcada por el alza del dólar en Argentina y la fuerte sequía que afectó al sector agropecuario, principal rubro de exportación, no hay signos de recesión.

Uruguay hoy exporta alimentos para 28 millones de personas y tiene la meta de llegar a los 50 millones. El turismo es una fuerte entrada de capitales y ha logrado diversificar fomentado los servicios profesionales, financieros y tecnológicos. En opinión de Caetano, el importante nivel de reservas, el serio manejo del dólar por parte del banco central, la gestión de la deuda en niveles razonables y una política de austeridad, le otorgan credibilidad al país.

"Lo que hace exitoso a Uruguay es su apertura en combinación con políticas progresistas laborales y sociales, una política de inclusión y de derechos en todo sentido. Uruguay desmintió el paradigma neoliberal", afirma Sebastian Sperling, responsable de la Fundación Friedrich Ebert en Uruguay.

"Junto con dar incentivos a las inversiones extranjerasy promover tratados de libre comercio, ha profundizado su democracia, fortaleció la posición de los trabajadores y los sindicatos y formalizó gran parte de la economía informal, con impactos muy positivos en crecimiento e indicadores sociales", agrega.

"Mientras en el 2004 había un 39,9% de pobres, la última medición habla de un 7,9%. Y de un 4,7% de indigentes pasó a 0,2%, un número casi irrelevante. El salario real promedio ha subido en los últimos 15 años en torno al 55% en valores reales", destaca Caetano.

"Los vecinos ahora van en la dirección opuesta, en sus políticas y también en los resultados. Uruguay está bien parado para mitigar los efectos de la crisis de los vecinos, pero es cierto que el clima político y económico en la región es nada favorable para Uruguay", advierte Sperling. 

¿Estabilidad en riesgo?

A pesar de que está sobre buen pie, Uruguay no está ajeno a los vaivenes regionales. "Hasta ahora no está impactado por los desarrollos en Argentina y Brasil, pero se ve que va a tener impacto en la próxima temporada turística, pues casi el 80% de los turistas proviene de Argentina", adelanta Sperling. También podría verse afectado como exportador de servicios financieros  y profesionales, cuyo principal mercado es Argentina.

"La política del Frente Amplio ayudó mucho a desarollar un modelo más sustentable, por ejemplo impulsando el consumo interno por medio del aumento de los salarios reales, sobre todo en la clase media y baja", destaca el experto. "En ese sentido, es más fuerte que antes, pero en un país tan chico la crisis podría tener impacto".

El gobierno de Tabaré Vásquez, que ha aprendido de las crisis del pasado, ha anunciado medidas. Entre los incentivos al turismo, está la devolución a los argentinos del impuesto al valor agregado, que es del 22%. Además, redujo los impuestos a los combustibles en la frontera con Argentina, lo que ya existía con Brasil.

A pesar de su pequeño tamaño, la fuerte integración territorial, social y cultural es una fortaleza, en opinión de Stefan Rinke. "Al mismo tiempo, está muy bien integrado al mercado global, con una posición estratégica en la boca del río de la Plata", dice el historiador. "Aunque la situación argentina en el corto plazo puede afectar a Uruguay, no creo que cause una crisis del tamaño de la que vive Argentina. El sistema uruguayo es mucho más fuerte", asegura.

Mantener estabilidad ante los altibajos argentinos es una preocupación histórica en Uruguay, reconoce Caetano. "No está a salvo de un contexto regional tan difícil. Pero de haber una hipercrisis en la Argentina  o derivar mal la incertidumbre total que hay en Brasil, Uruguay tiene hoy más fortalezas que en el pasado para enfrentar estos retos", concluye.