Controversias por investigación de muertes en el franquismo
En España, el presidente fundador del Partido Popular, Manuel Fraga, afirmó hoy que es un "disparate" y un "error gravísimo" la decisión tomada por el juez Baltasar Garzón de investigar las desapariciones de la Guerra Civil y de la dictadura de Francisco Franco.
Fraga, que fue ministro de Información y Turismo durante siete años en plena dictadura, considera incluso "discutible" que Garzón sea competente para juzgar la causa porque "ya hubo leyes de amnistía" (en referencia a la ley de amnistía de 1977 que facilitó la transición a la democracia).
"Es un disparate que un señor se autodefina competente en un asunto que es muy discutible que tenga competencia, puesto que ya hubo leyes de amnistía", señalo el veterano político.
Además, dijo que "políticamente" es un "error gravísimo" lo que (a su juicio) supone resucitar la Guerra Civil, que fue "una tragedia para ambas partes".
Garzón autorizó ayer la apertura de 19 fosas en toda España en las que estima que se encuentran restos de desaparecidos durante la contienda civil y la dictadura franquista, entre ellas la del poeta Federico García Lorca.
El juez reclamó además una treintena de certificados de defunción, entre ellos el del propio Francisco Franco.
El director de Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán, expresó su satisfacción por la determinación judicial y consideró que los delitos encajan en el contexto genérico de crímenes contra la humanidad y, por lo tanto, no han prescrito.
Beltrán ha declarado que "constituye un paso esencial e imprescindible para la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas del franquismo y la Guerra Civil".