Misterio sobre el destino final de los restos
Más de tres horas después del homenaje público a Michael Jackson reinaba el misterio sobre el destino de sus restos, luego que su familia se reunió en un hotel en Beverly Hills y el cementerio donde fue velado en la mañana no confirmaba ningún sepelio para el cantante.
Aunque las tomas aéreas de las distintas cadenas de televisión siguieron en detalle la partida de la caravana fúnebre que partió del Staples Center cerca de las 13H00 locales (20H00 GMT), en algún momento los Jackson en varios automóviles negros se dirigieron al exclusivo hotel Beverly Wilshire y se perdió la pista de la carroza con el féretro dorado que llevaba al artista.
El cementerio Forest Lawn en las colinas de Hollywood donde el martes en la mañana Jackson fue velado por sus parientes y amigos ha insistido en que no emitirán ninguna declaración pública sobre ningún servicio fúnebre en este recinto reconocido por su sobriedad y discreción.
El Departamento de Policía de Los Angeles también se ha limitado a divulgar la organización logística de los homenajes de este martes que motivaron el despliegue de 3.200 policías en las calles de la gran ciudad californiana, pero no han querido romper el misterio respecto al último destino del cantante de "Thriller".
Ante la falta de fuentes oficiales, reportes de sitios web como el especializado en las estrellas TMZ.com, afirma que Jackson no será sepultado en el Forest Lawn e incluso se especula con el uso de una carroza con féretro como señuelo para despistar la atención de los medios y fanáticos.
Algunos medios especulaban con que la familia acabe optando por esparcir las cenizas del artista en su finca de Neverland (150 km al noroeste de Los Angeles).
Con un coro gospel cantando "Aleluya", el ataúd dorado cubierto con rosas rojas de Michael Jackson ingresó a la tarima del Staples Center alzado por sus hermanos que se uniformaron de trajes negros, corbata amarilla y un guante blanco de lentejuela, hasta retirarlo del público a las 12H41 locales (19H41 GMT), al finalizar el emotivo tributo.