Presidente de Irán besó féretro de Chávez y fue ovacionado
Mahmud Ahmadinejad rindió homenaje al líder bolivariano en una guardia de honor. Cuando se retiró, entre aplausos, se secó las lágrimas con un pañuelo.
Cuando el presidente de Irán se acercó al féretro fue ovacionado por los asistentes.
Concluido la guardia de honor en la que participó, Ahmadinejad besó el féretro y se llevó la mano al corazón y se sentó en su silla. Luego, sacó un pañuelo negro y se lo llevó a sus ojos, mientras un locutor arengaba a la gente congregada al grito de "Viva Chávez".
Ahmadinejad arribó a Caracas en la mañana de viernes y afirmó en el aeropuerto que con la muerte de Chávez sintió como la pérdida de un hermano.
"La muerte de Hugo Chávez para nosotros es un gran dolor porque hemos perdido un amigo, un amigo entrañable y un líder revolucionario y justo. Para mí él fue una personalidad muy grande y un hermano y un amigo muy entrañable", afirmó el mandatario iraní, luego de un vuelo de más de 18 horas.
"Pero estoy seguro de que él sigue vivo, Chávez nunca morirá, su alma y el espíritu está vivo en los corazones de todos'', añadió el mandatario iraní al hablar en parsi con traducción oficial al español.
"Todos los pueblos están uniéndose cada vez más y cada vez más estarán unidos, sin duda alguna. Irán y Venezuela estaremos unidos para siempre en lo malo y en lo bueno'', concluyó Ahmadinejad.
Luego fue rumbo a la Academia Militar para darle el último adiós a Chávez.