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La frontera española invadida por inmigrantes africanos que intentan ingresar

Desde hace varias semanas la frontera española con Africa vive una invasión de inmigrantes ilegales que tratan de ingresar a territorio europeo atravesando las vallas de las fronteras. Hasta ahora murieron cinco personas y cientos resultaron heridas, pero los gobiernos anunciaron medidas ante una situación que definen como "alarmante".

Se trata de cientos de africanos que se vienen organizando en grupos de hasta 500 para cruzar durante la noche las vallas de alambre de las fronteras.

La entrada a España, en estos casos, se intenta a través de la frontera de Marruecos, sobe todo con la ciudad de Melilla y Ceuta, ambos enclaves españoles en el norte de Africa.

Esta invasión de ilegales dejó hasta hora cinco muertos y cientos de heridos. Para ingresar intentan saltar con escaleras de madera improvisadas las vallas de alambrados que tienen hasta seis metros de altura.

Los gobiernos de España y Marruecos consideran que la gravedad de la situación amerita implementar una vigilancia conjunta de la zona fronteriza. Por ahora anunciaron que el Ejército español y la policía marroquí reforzaran los controles.

Del lado español, el presidente Rodríguez Zapatero ordenó al Ejército el despliegue de 500 soldados, que reforzarán la tarea de los policías. Y desde Marruecos, se anunció el envío de 1.600 agentes como refuerzo.

Rodríguez Zapatero dijo que con estas situaciones España atraviesa un "fenómeno de inmigración ilegal distinto" a todo lo conocido hasta ahora, lo llamó como un "fenómeno de avalancha".

El problema de la inmigración ilegal desde Africa hacia España no termina en la frontera, porque una vez que los extranjeros consiguen entrar a territorio español no pueden ser deportados. Los sub-saharianos que logran pasar al lado español son instalados en carpas instaladas por el gobierno para darles atención medica y comida. Hoy en día, en esas carpas, hay 1.150 africanos.

Luego, la Jefatura de Policía les emite una orden de expulsión que en la practica es imposible de cumplir, ya que sus países de origen no los vuelven a admitir.