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Balance ambiental 2018: lo bueno, lo malo y lo riesgoso, en el "paisito" y el en mundo

Balance ambiental 2018: lo bueno, lo malo y lo riesgoso, en el "paisito" y el en mundo

En la última edición de Rompkbzas Verde de este año, Eduardo Gudynas habló sobre "cómo evitar un ataque de nervios" ante una crisis agroecológica de Uruguay que se entrelaza con lo que sucede a nivel global.

Un balance ambiental de 2018: lo bueno, lo malo, lo riesgoso. Esa fue la propuesta del experto en temas ambientales, Eduardo Gudynas, en el último Rompkbzas Verde del año, tanto a nivel nacional como internacional.

El informe comenzó planteando lo más grave, como es el cambio ecológico a nivel global, en el marco de la última conferencia sobre Cambio Climático finalizada este fin de semana en la ciudad polaca de Katowice.

Si todo sigue igual, la temperatura global irá camino a superar los cuatro grados en el año 2100.

Gudynas citó un informe de los científicos del IPCC, que dejó claro que un aumento de 1,5 grados sería ya catastrófico. La reducción, apuntó, debe hacerse en una década, y llevaría a un balance neto cero de combustibles fósiles. Con lo que se promete hoy, dijo, se llegaría a 2100 a 2,9 grados.

Está quedando en claro, dijo Gudynas,  que se articulan, se vinculan, dinámicas / estructuras ecológicas de lo continental a lo global. Pero no se sabe bien cómo se potencian entre sí o cómo se anulan entre sí.

Entonces, el aumento de temperatura incrementa riesgos multiplicados, que puede traer una cascada de efectos planetarios: aumenta la temperatura, se derriten los hielos continentales en Artico, Groenlandia y Antártida; se libera el permafrost; se potencia todavía más aumento carbono en el aire y aumento nivel del mar; cambian los monzones en Asia y El Niño / La Niña en el O Pacífico, avanza la tendencia de bosque tropical Amazonia convertirse en una sabana, etc.

La mejor noticia, dijo el experto, es que se está  comenzando a entender que tenemos que encarar esto como riesgos, Es decir, que no entendemos todo lo que está ocurriendo porque es es muy complejo, va de dinámicas planetarias a lo que ocurre en un localidad, centenas de miles de especies involucradas, etc., y cuando lo entendamos, dentro de años, el problema sería irreparable.

Entonces, la mejor noticia es que aparece un nuevo tipo de abordaje en ciencia, en crear conocimiento, y en promover políticas públicas, que hace las paces con la incertidumbre, con lo que todavía no sabemos, y pone el acento en la necesidad de solucionar problemas ahora. Es atacar el riesgo.

El informe de Gudynas apuntó que se  han extinguido 300 especies de mamíferos. Eso es resultado de una historia evolutiva que es estimada en 2,500 millones de años. Si el daño a las especies de mamíferos continúa  50 años más, y se logra  detener, recuperar la diversidad perdida con la aparición de nuevas especies, se estima de 5 a 7 millones de años, con la especiación funcionando a todo ritmo.

Este problema del riesgo ha estado presente en todos los reportes de Rompkbzas Verde del año 2018, y en ese marco se pueden señalar lo más grave, lo más riesgoso, la mejor noticia.

Para Gudynas, a nivel nacional fue que  se incorporará una nueva área protegida en Uruguay, que es Paso Centurión, en el Río Yaguarón, en Cerro Largo, al norte de Melo, por la rura 7, en la frontera con Brasil. Ahora es Reserva Departamental.

El informe repara en la necesidad de crear  santuarios para la riqueza fauna y flora del país,  amenazada por mal uso de la tierra, del agua, intensificación en uso ecosistemas.

Gudynas apuntó algunos ejemplos claros, como una  agricultura intensiva  en el uso de agrotóxicos, como glifosato.

Entre los más riesgoso, la posible nueva planta de UPM sobre el río Negro. En marzo de este año, Rompkbzas fue posiblemente fue uno de los primeros sitios donde se informó con calma lo que la empresa realmente haría.

La planta tomará promedio 125 000 000 litros por dia, equivalentes al consumo de una ciudad de 900 mil personas. En efluentes,  arrojaría 106 millones de litros por día al río.

"Sería como como construir la segunda ciudad del país", señaló Gudynas.

El balance del año culmina con el reconocimiento de que la crisis ecológica uruguaya está entrelazada con la que se observa a nivel global.

"Nuestros políticos tradicionales y los gestores de las políticas públicas, están anclados en el siglo XX, cuando las urgencias del siglo XXI son otras", apuntó Gudynas.

La pregunta clave, señaló,  es qué herencia le estamos dejando a nuestras generaciones futuras, cómo nos comportamos como ancestros y cuál será nuestro legado a los futuros uruguayo.

 "Pensar el Uruguay del futuro sigue siendo indispensable", concluyó.