Ordenan desocupación de Impresos Vanni
El ministro de Trabajo, Eduardo Bonomi, ratificó que firmó una resolución junto a su par de Industria, Daniel Martínez, por medio de la cual se ordena el desalojo de la fábrica. Si bien el juez Jorge Díaz determinará a quién se le devolverá, fuentes dijeron a Índice 810 que la fábrica volverá a manos del empresario. El Ministerio del interior instrumentará el desalojo en breve. Además, fuentes afirmaron que el presidente Tabaré Vázquez dijo, en el Consejo de Ministros, que "la fábrica hay que entregársela al empresario".
Fuente del Ministerio de Trabajo confirmaron que la desocupación, según la resolución, debe producirse en 24 horas al momento de producido los hechos, es decir, sobre las tres de la madrugada. Estos últimos aseguran que Gerardo Sosa y su grupo entraron en la madrugada con armas de fuego y adjudicaron la situación a que están comandados por el empresario Juan Vanni. Por su parte, los integrantes del grupo que se encuentra adentro de la fábrica aseguraron que no entraron armados. Vanni estuvo fuera de la empresa en un Volkswagen Gol blanco, con dos personas más. Luego quedó una persona observando hasta que volvió a las 16 horas, pendiente de los movimientos. La guardia metropolitana se retiró y quedó un patrullero 911 y otras dos camionetas de patrullaje preventivo. Jesús Aparicio, uno de los que estaba ocupando la pasada madrugada y que llegó de declarar en el juzgado, relató lo sucedido y aseguró que portaban armas cuando irrumpieron en el lugar. "Lo que declaramos fue lo que sucedió. Esta gente irrumpió a las tres de mañana con gritos de amenazas, con fierros, y nos obligaron, a fuerza de insultos y todo ese tipo de cosas a abandonar la fábrica. Nosotros salimos y después encontramos la posibilidad de poder entrar por la guaria, para recuperar la ocupación. Tres compañeros ingresan por la guardia y sentimos disparos, o sea, que estaban armados. Ahí nosotros retrocedimos y tratamos de mantener la calma", contó Aparicio. Aparicio también consideró que las personas que ingresaron en la fábrica fueron enviadas por Vanni, que, dijo, "quiere entrar a la imprenta para sacar las máquinas y ubicarlas en otro lugar". Consultado sobre qué piensan hacer a raíz de esta situación, Aparicio respondió: "Vamos a tratar, en lo posible, de mantener la calma. (...) En ningún momento nosotros pretendimos entrar en violencia o algo por el estilo, porque andan diciendo por ahí que nosotros andamos haciendo disturbios y cosas de esas. Hace dos años y medio que venimos teniendo la ocupación con normalidad, tranquilidad, para tratar de que esto llegue a buen puerto. Y estas personas parece ser que no entienden que la mejor forma de llegar a una buena solución es por la vía pacífica". Por su parte, el grupo que está dentro de la fábrica negó a Índice 810 la versión de que entraron armados. Reconocen que cuando ingresaron, Venturini y tres personas más estaban durmiendo y los sacaron para afuera. "Nosotros entramos alrededor de las dos y media de la mañana. Entramos, evidentemente, por la puerta principal. En ningún momento nosotros portamos armas y, a parte, menos de andar tirando tiros. Ellos estaban durmiendo, los agarramos de sopetón, los apuramos para que salieran y salieron. El que se resistió un poco fue Venturini, que lo tuvimos sacar empujando un poco", dijo Richard Ponce, quien rechazó cualquier tipo de agresiones físicas hacia Venturini: "No, no, para nada, porque nosotros no entramos de ninguna manera armados. La idea nuestra era desocupar la idea nuestra la planta en paz, sin violencia, que fue lo que evidentemente sucedió. El tema es que como él se resistió, lo sacamos a empujones y en algún momento se habrá resbalado. Pero no lo agredimos de ninguna manera". Ponce aclaró que entraron cinco personas y adentro también era la misma cantidad. Además, negó estar en convivencia con el empresario Juan Venturini y señaló: "Lo que nosotros siempre planteamos es recuperar la fuente laboral. Dado los movimientos que hizo el empresario Juan José Vanni, con sus acuerdos, nosotros lo que hicimos en el último acuerdo, de conseguir las firmas para devolverle la planta al empresario, y retomar la unidad productiva, empezar a trabajar tomando a todos los trabajadores que nosotros tomamos. Dadas todas las medidas de que ya se había terminado el diálogo de todas formas, tomamos la decisión de volver a tomar la planta, para devolverle la planta al empresario". En tanto, el dirigente Gerardo Sosa, que declaró durante gran parte de la jornada ante el magistrado, negó al igual que su compañero Richard Ponce que haya ingresado con armas y afirmó que eso quedó totalmente desmentido en el juzgado. En estos momentos, Sosa espera fuera de la fábrica que lo dejen ingresar a la ocupación hasta que se produzca el desalojo. "Declaramos lo que había sucedido. (Lo de las armas) es totalmente falso, eso quedó demostrado cuando entró Policía Técnica, cuando entró el juez y en las declaraciones que hicimos en el juzgado", indicó Sosa. A la fábrica también arribó el director de Seguridad de la Jefatura de Montevideo, Luis Mendoza, quien dio apoyo a los policías que están de servicio. Afirmó que está a disposición de lo que resuelva la Justicia y dialogó con las personas que están adentro y afuera de la fábrica. "Yo ya les dije a los muchachos de adentro que es un problema sindical. Nosotros estamos para que no haya ningún lastimado de ningún lado, porque todos tienen familia atrás y no quiero ningún lastimado". Más tarde, se hizo presente el diputado blanco Álvaro Delgado, integrante de la Comisión de Legislación del Trabajo, quien fue a interiorizarse de la situación y abogó por una pronta solución. "Este es un conflicto de varia data, que hay intereses bien contrapuestos y que es hora de buscar una solución. Vamos a ver si podemos apoyar y empujar una solución de una vez por todas. Creemos que el Ministerio de Trabajo va a tener mucho que decir en este tema y seguramente también el Ministerio del Interior. Acá hay temas vinculados al derecho de propiedad, al derecho de al algunos trabajadores, hay créditos laborales; tiene que ver también a temas vinculados a deudas al Banco República, que hoy es dueño de muchas de las máquinas. Así que es una solución entre muchas partes; con creatividad, con buena voluntad y con decisión e puede lograr", sostuvo Delgado. La prensa no pudo mantener contacto con las personas que se encuentran dentro de la fábrica, ya que el grupo que está afuera no lo permite.
En un sector de la fábrica se encontraban, con custodia policial, Richard Ponce y otro trabajador del grupo que entró a la fábrica esta madrugada. El mismo pertenece al grupo liderado por Gerardo Sosa, que declaró ante la Justicia. Afuera estaba el otro gupo de trabajadores, que pertenecen al liderado por Venturini y son los que estaban ocupando la fábrica últimamente.