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Discursos de Juan José Ramos y Roberto Uriarte en el acto de Aebu y las gremiales rurales reclamando un fideicomiso

Acto de las 12 gremiales en reclamo de la creación del "Fondo de Administración de Activos Financieros para solucionar el problema del endeudamiento, la producción nacional y el trabajo", realizado el viernes 18 de junio.

ROBERTO URIARTE (Presidente de la Federación Rural):
Señoras y señores, buenas tardes. Es hasta paradojal que hoy nos encontremos entre el gaucho –figura ancestral de este país, que siempre ha sido el sostén de esta patria, a quien vemos como arreando la riqueza del país hacia el puerto de Montevideo– y que por el otro lado tengamos el crédito, en la figura de un banco que hoy no está más pero que también significó el otro aporte que hace al trabajo, el crédito, que da el sustento a la nación.

Y es entonces que hoy nos toca explicarles brevemente por qué estamos estas nueve gremiales agropecuarias integradas por productores de todo tamaño y de distintas actividades, y que hoy venimos todos aquí a decirles que las reglas de juego de este país, en materia productiva se han dejado de cumplir, y que hoy, luego de que fallara todo, queda como último camino el tránsito hacia el remate de los productores que no han podido cumplir con sus compromisos en un sistema que ni va a conformar a los productores ni a los ahorristas que tampoco se van a hacer de la parte de sus ahorros que también es parte del trabajo. Es por eso, entonces, que venimos a hacer un llamado de atención a este país, que vivió toda su vida del trabajo del agro y del complemento de la ciudad. Esta ciudad de Montevideo era una ciudad puerto, como otras ciudades de nuestro cono sur que se forjaron del trabajo que venía y se culminaba aquí. Toda la riqueza salía por las ciudades y de eso vivían todas las naciones. El que empezaba a producir y el que vivía aquí, que también le agregaba valor a esa producción. Esto que hoy vemos como algo inconcluso, tenemos la certeza de que hoy este país no tiene otro camino que el que proponen estas gremiales de una ley que ponga por encima de la discrecionalidad de los gobernantes, la norma que pueda regular esta nueva andanada de malos manejos monetarios que no sabemos cómo van a terminar hoy. Así que solo nos queda dejarles paso a los compañeros que van a explicar estos problemas, y decirles que nosotros no aspiramos a otra cosa que a trabajar, a seguir trabajando para forjar un futuro mejor para nosotros, para poder ser dueños de nuestro destino, de nuestro trabajo, nuestra riqueza, nuestra agua, y también, de nuestros sueños. Porque soñamos y pensamos en nuestros hijos, y eso también nos ha traído a comparecer en este estrado, para decirles que hoy, hasta ese sueño corre peligro. Solo quería decirles esto, y ya les voy a dejar paso a los otros compañeros.   

JUAN JOSÉ RAMOS:
Buenas tardes. Se nos podría ocurrir empezar este mensaje a todos los aquí presentes, representantes de las gremiales agropecuarias, de pequeñas empresas, de deudores, a los compañeros bancarios, los trabajadores, los compañeros del PIT-CNT, diciendo que cuando hace dos meses dijimos que el equipo económico de este país no tiene idea de la crisis, de cómo manejar los bancos liquidados, de cómo resolver el problema de los depositantes y los deudores, no estábamos mintiendo. Y hoy, tras el papelón que significó que en la tarde de ayer se dejara sin efecto una subasta de cartera de deudores del Banco de Crédito, que según palabras del ministro de Economía, sí o sí se iba a rematar, tendríamos que pedirle al equipo económico que se fuera, pero por inútiles. No sirven ni para hacer mal las cosas. Durante meses, cual telaraña que venían tejiendo, responsabilizando primero a los deudores, después a los trabajadores, y también a los ahorristas, a quienes ahora dicen defender, pero no titubearon en cerrar el Banco de Crédito cuando ni siquiera sabemos si el banco tenía o no viabilidad. Tejieron mentira tras mentira, al final, dijeron que esto no caminaba por los trabajadores, y hace 90 días que no hay un solo compañero aquí adentro. Desde hace 90 días que no se sabe qué está haciendo el BCU en este proceso de liquidación. Por lo tanto, el papelón al que estamos siendo sometidos como país, papelón de algunos burócratas con título universitario que creen que saben, pero no saben ni siquiera cerrar un banco. Deberían irse todos ya. Y si no fuera porque estamos a cuatro o cinco meses de las elecciones, el Parlamento le debería pedir al ministro que por favor, tuviera la gentileza de renunciar e irse a su casa. Vamos a seguir explicando una y otra vez de qué se trata. La salida de la peor crisis económica, que no es la crisis de los bancos de 2002. La crisis de los bancos no es más que el corolario de un proceso de recesión económica que se puede llamar depresión de cinco años. Durante cinco años, el país, no solo no creció sino que cayó. Y llegamos a casi el 20% de desocupados, y si no fuera por la emigración, hoy seguiríamos estando en esos mismos índices, de ese proceso que significó el quiebre, la caída del sistema. Significó que los tres primeros bancos privados del país, se cayeran, que los dos primeros bancos estatales, se cayeran. Porque nadie dice que también se cayeron. Y que de esa crisis solo se puede salir recomponiendo la ecuación de un sistema que necesita tener ahorro y quien pueda devolver el ahorro, que son los deudores. Esa telaraña no se resuelve con el bufete lobbista de los abogados al estilo de Posadas, Ramela, Ferrer, que lo que quieren es decir: "los trabajadores cobran mucho, pero yo cobro más, y como nadie ve lo que yo gano, que vengan a este estudio los créditos para poder ser ejecutados". Les recomiendo que lean las últimas declaraciones de de Posadas o del doctor Ramela sobre este punto. Y resulta que la culpa de esto, también la vamos a tener los bancarios. Le avisamos a Fossati, técnico de la selección uruguaya, que no se haga más autocrítica. La culpa de la derrota de Colombia, la tiene Aebu, señores, no los jugadores, ni los técnicos, ni los dirigentes. En este escenario, donde la culpa es siempre de los demás, las gremiales hemos propuesto salir con inteligencia. Salir en el marco del consenso y del acuerdo, que es lo que le molesta al equipo económico de gobierno. El consenso social, el acuerdo social, para llegar a resolver, en la medida en que el tiempo lo permita, una situación que es grave, y si no se le encuentra salida va a ser mucho más grave.

Hay que resolver el problema de los activos de los bancos, de las personas físicas que compraron su casa en dólares porque le hicieron caso al ministro de Economía y a su asesor del momento, el economista Isaac Alfie, que decía que la política cambiaria no se iba a tocar porque había que proteger a los deudores. "Si devaluamos", según decían las palabras del ministro en el año 2001, "matamos a los deudores". Y matamos a los depositantes y a los deudores, y nos olvidamos de lo que dijimos. Y hoy, nadie se acuerda de que se dijo que no se iba a devaluar. Comprometimos a las personas físicas, a las industrias, al comercio, al sector productivo, al agro. Les pedimos que se endeudaran con el BROU porque había que hacer sistemas de riegos, porque a las secas había que superarlas. Le ofrecíamos crédito para la compra de tractores porque lo hacíamos nosotros, los bancarios. Éramos nosotros los que les decíamos: "Compre este crédito, porque nunca se va a tocar la moneda". Nosotros mismos, como empleados subordinados, les ofrecimos una y otra vez a muchos de los que hoy están aquí, que lo hicieran, porque no iba a haber problema. Hoy, nos olvidamos de eso. Nos olvidamos de que el BHU tiene a decenas de miles de uruguayos que no saben cómo van a pagar su casa. ¿Y lo van a hacer, y van a recuperar la cartera porque de Posadas en su estudio, haga 100.000 juicios?

Señores, las salidas a los problemas grandes, son salidas inteligentes y de consenso. Respetamos la formación de los técnicos, que es invalorable, pero es la sociedad, a través de su sistema político y sus organizaciones sociales, que fijan los objetivos y cómo se debe hacer para cumplirlos. Hoy, la sociedad tiene, en estos bancos privados en liquidación, 1200 millones de dólares en juego, que puso el Estado uruguayo, todo nosotros, con el IRP. No con el impuesto a la renta, esto sale del IRP. Y resulta que ahora, como hay un equipo económico incapaz, incompetente e inepto, resulta que le tenemos que dar a un privado que compra carteras al 10% para recuperar el 40, 50 o 60%, apretando a todo el mundo, y ejecutando, si fuera necesario, para darle a ganar al especulador. Y con eso, ni el ahorrista, ni el Estado, ni los ciudadanos, ni nadie, gana nada. Gana el que especula. Como dice un periodista renombrado: "mala tos le siento al gato". Por lo tanto, en este escenario, las gremiales nos hemos reunido, en primer lugar, para plantear nuestra oposición a este proceso de remate de carteras. Más que de remate, de regalo. Regalo, que como es costumbre, pagamos los ciudadanos. En este escenario, el equipo económico volvió a fracasar ayer, y va a seguir fracasando, en la medida en que intente ir por un camino que además ni siquiera interesa a los especuladores. Es decir, ni siquiera hay especuladores que quieran meterse en este lío. Piensan que van a salir de los fondos de recuperación, porque liquidar los tres primeros bancos es como liquidar el quiosco de la esquina. No saben de lo que habla. Y resulta que dentro del equipo económico, tenemos a uno que fue nombrado por la revista The Banker, como banquero del año. Y su antecedente, es haber sido presidente de la Corporación Nacional para el Desarrollo, que era dueña del Banco de Crédito. Esa es la experiencia de banquero que tiene el economista Julio de Brun. Termino diciendo una y otra vez: probaron que no saben hacerlo, que son mentirosos, que son incapaces. ¿Qué otra mentirá urdirán en las próximas horas para echarle la culpa vayamos a saber a quién, de que no pueden hacer tal o cual cosa? Las gremiales nos seguiremos movilizando por los intereses particulares y generales. En el caso de los bancarios, por trabajo. Parece que es mala palabra pedir trabajo, parece que es un acto corrupto, que haya trabajo. A tal degeneración de valores hemos llegado, que tener trabajo y pelear por él, es mala palabra. Creo, señores, que ha llegado la hora de que en materia de sistema financiero, no solo los que dicen que saben, sino los actores que hacen que esto funcione, que son tres: los que ponen sus ahorros, los que sacan los créditos para que se devuelvan esos ahorros, y los que trabajamos en los bancos, sean los que tengan algo para decir. Basta de engaños, de mentiras. No le echen más la culpa a nadie. Asuman la responsabilidad propia como buenos ciudadanos y como buenos seres humanos, Y hágannos un favor: váyanse. Gracias.