Dichos de Mujica

Constanza Moreira (FA): "El argumento de la experiencia" para postular a un candidato "es terriblemente conservador"

Constanza Moreira (FA): "El argumento de la experiencia" para postular a un candidato "es terriblemente conservador"

En la interna del Frente Amplio (FA) surgió una polémica de cara a las elecciones de junio. El presidente José Mujica dijo que quiere que Tabaré Vázquez sea el futuro presidente, y que no conviene hacer "experimentos" en plena campaña, en referencia a la candidatura de Constanza Moreira. La senadora y precandidata dialogó con En Perspectiva al respecto, y dijo que "el argumento de la experiencia [para postular a un candidato] es terriblemente conservador, es el que ha esgrimido siempre la oposición contra el FA" y que de hecho "el FA mismo fue un experimento contra un sistema" que intentó consolidar el bipartidismo. Además Moreira dijo que con el argumento de la experiencia el Frente Amplio "no hubiera existido nunca" y agregó que también "es un argumento pésimo para las mujeres". "Uruguay fue siempre un laboratorio de experimentación social y nos hicimos en su época un país de vanguardia por eso" declaró la precandidata.

(emitido a las 7.50 hs.)

EMILIANO COTELO:
Este lunes el presidente José Mujica fue muy explícito en cuanto a quien prefiere como su sucesor al frente del Gobierno. Entrevistado por el diario La República Mujica señaló textualmente: "No tengo empacho en decir que espero que mi compañero Tabaré Vázquez sea el futuro presidente y quiero recordar que para ello no hay cursos en ninguna facultad. La acumulación de experiencias, el haber estado cinco años al frente del país, como le pasó a don José Batlle y Ordóñez, le permitirían a Tabaré hacer una presidencia notable para el destino de Uruguay".

El planteo precipitó dos polémicas: una con la oposición, desde donde algunos dirigentes denunciaron que esa declaración implicaba una violación de la Constitución; y la otra dentro del Frente Amplio, a raíz de lo que sería la injerencia del presidente en una elección interna que viene cargada de sensibilidades.

Si nos detenemos en las reacciones dentro del oficialismo, hay que tener presente que para justificar su opción Mujica manejó otros argumentos, por ejemplo destacó el "factor experiencia", dijo: "es fundamental", y aseguró: "puede ser el presidente que nos ayude a caminar hacia el lugar de los países desarrollados". Más aún, para Mujica "no convienen los experimentos para la suerte de una sociedad".

Si bien ese comentario puede hacer referencia a los candidatos de la oposición, también, de hecho, alude a la propia competencia dentro del FA donde Vázquez no es el único precandidato ya que también está corriendo la senadora Constanza Moreira. Varios dirigentes y militantes que respaldan a la senadora Moreira reaccionaron indignados, quizás ustedes escucharon sus comentarios, falta saber qué dice ella misma, ¿qué dice la senadora y precandidata presidencial?

CONSTANZA MOREIRA:
Primero agradecer que pueda hacer mi manifestación sobre estos comentarios, porque es importante saber que yo en el día de ayer no hice ningún comentario en caliente.

EC – Por eso mismo, la buscamos ayer de tarde…

CM – A veces es importante tomarse un tiempo, sobre todo si uno es precandidato, porque además yo, como todo el mundo sabe, he respaldado a Mujica como presidente de la República, como candidato…

EC – Recordemos, usted fue candidata al Senado por el Espacio 609 en buena medida por una puerta que le abrió el propio Mujica, ¿no?

CM – Exactamente. Mucho antes de eso, yo fui de los que cuando Tabaré Vázquez se pronunció a favor de [Danilo] Astori o incluso en una fórmula en la que Mujica quedaba como vicepresidente, levantó su voz diciendo "el presidente no debería andar indicando sucesor, el presidente Tabaré Vázquez tiene que esperar que el FA decida qué quiere", y esta es una decisión del partido político, no del presidente. Es decir, hicimos exactamente lo que venimos a hacer ahora a propósito de Mujica, que terminó siendo presidente.

EC – Usted señala, entonces, una contradicción en la conducta del propio Mujica.

CM – Por eso me he tomado un tiempo para responder, porque yo he defendido al presidente a lo largo de todos estos años en los que ha sido muy cuestionado por muy diversas cosas. Además porque creo que Mujica debe ser preservado dado que la investidura presidencial es muy importante para la gobernabilidad del país, porque él se ha visto expuesto a muchas críticas y porque es el presidente que nosotros respaldamos, el presidente del FA.

No obstante, quiero decir que cuando se hacen declaraciones de este tipo el presidente no le está haciendo bien primero al FA, intentando defender a un candidato y descalificar al otro me parece que es contradictorio. El presidente tiene que estar por encima de esta contienda, esta es mi más íntima convicción, pienso de la misma manera sobre los ministros, como parte del Poder Ejecutivo, de la institución de Gobierno, deben permanecer lo más alejada posible de la interna de la campaña. No de la política en general, uno hace política gobernando, pero los ministros tienen que gobernar, el presidente también y mi más sano consejo politológico, eso se aprende en la facultad y en la vida, es tratar de mantenerse lo más alejado posible de una interna que nosotros mismos, el FA, Tabaré y yo, estamos tratando de hacer lo más fraterna posible. Porque como tú señalaste al principio, es una interna muy sensible, aquí hay dos candidatos y lo que estamos tratando de hacer es tratar de generar la mayor igualdad de condiciones posibles para ambos. Si el presidente se inclina tan decisivamente a favor de uno y además se intuye la descalificación del otro, la igualdad de condiciones se vuelve mucho más precaria, porque el presidente es el cargo político más importante de este país. Por eso también mi consejo republicano es que aquellos que tienen las investiduras de la máxima responsabilidad en este país eviten meterse en una campaña interna, porque cualquiera está por debajo de eso.

EC – Usted dice que el presidente tiene una influencia muy fuerte por el cargo que ostenta.

CM – Por supuesto, tiene la influencia más fuerte, y los ministros también.

EC –Pero sabe que alguien podría pensar que es al revés, que a usted la beneficia que Mujica haya dicho esto. La historia de Uruguay ha demostrado que cuando un presidente en ejercicio se pronuncia por un delfín, en general, a ese delfín le fue mal.

CM – Bueno, no sería el caso de [el ex presidente brasileño] Lula [da Silva] con Dilma [Rousseff], ¿no? (Se ríe)

EC – Pero estoy hablando de la historia uruguaya posterior a la dictadura.

CM – Sin duda, los presidentes y los ministros deben dedicarse a gobernar y no meterse en las internas partidarias. Esta consideración desde el principio la hice respecto a [el ministro del Interior, Eduardo] Bonomi, cuando él se pronunció, e igual respecto a [el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández] Huidobro, porque mi candidatura ha sido golpeada por algunos ministerios y ahora por el presidente. Sobre todo mi principal recomendación es hacia los ministros y hacia el presidente del FA: preserven al FA, porque me parece que no estamos dando una buena señal metiéndole leña a la hoguera de una interna que tiene que ser fraterna, solidaria…

EC – ¿Pero no puede llegar a pasar que en realidad a usted la beneficie una salida como esta de Mujica?

CM – Sería un beneficio muy lateral, no sé si esa regla se cumple a rajatabla, pero he ahí la paradoja de que sea el presidente el que haga este comentario cuando nosotros luchamos para que la indicación de Tabaré Vázquez se diera primero a la voluntad del FA y después a la de las urnas. Finalmente las urnas determinarán quiénes serán los candidatos presidenciales de todas las internas. Esto tiene que ver con la forma, que es no solamente hacer la declaración sino que ésta termina siendo tapa de un diario, son las dos cosas.

EC – Pero también puede pensarse que a usted como precandidata minoritaria entre las dos opciones esto de ser "víctima" de un presunto abuso de la posición presidencial es algo que le viene bien, porque la coloca en esa posición y la hace visible.

CM – Creo que ser víctima no le hace bien a nadie (se ríe), en la política tenemos que evitar el acoso, como en todos los otros territorios de la vida. ¿A qué me refiero con el acoso?, a que aquel que tiene más poder por estar en una determinada posición genere una influencia excesiva en relación a los que tienen menos poder, y esto es lo que define el acoso en muchos territorios de la vida. Si yo, siendo la candidata minoritaria -evidentemente por el peso de los actores que acompañan a uno u otro, ya veremos luego lo que dicen las urnas-, recibo descalificaciones sistemáticas de ministros muy armados, además -esto lo digo con cierta ironía- el ministro de Defensa, el de Interior y el presidente, yo diría que esa victimización, que pueda tener algún resultado positivo, es negativa para la política republicana de este país. Me parece que tenemos que hacer una política de guante blanco y que el debate debe darse en el campo de las ideas, porque estos argumentos ya están más que manidos, son todos los mismos, los que han manejado Mujica, Huidobro y Bonomi, es una especie de repetición de la misma cantinela, es esta idea de anteponer la experiencia a la educación, francamente aprovechando la oportunidad que me da Radio El Espectador…

EC – Ahí va al segundo tema que usted quería tocar, porque usted hablaba de la forma y me dio la sensación de que quería ir al fondo, ¿no?

CM – Exacto. Estamos haciendo un enorme esfuerzo, no solamente por defender la educación sino por incentivar a la gente a que estudie, decirle que es importante, que nos vuelve más inteligentes, más lúcidos, más conscientes, nos da destrezas para la vida, anteponer la experiencia a la educación es una pésima contraposición. Yo le diría a la gente todo lo contrario: estudiar sirve mucho y para la política también. Haber estudiado ciencia política me da una ventaja, por eso hay tanto politólogo metido en la política; ciencia política, derecho, ciencias sociales, son grandes herramientas para la política, estudiar está muy bien, yo diría que el estudio y la experiencia en todo caso deben ir juntos.

El argumento de la experiencia es terriblemente conservador, es el que ha esgrimido siempre la oposición contra el FA. Ahora porque el FA hace diez años que es Gobierno y la gente se ha olvidado, pero siempre al FA se le ha señalado que era primerizo, que no iba a saber cómo gobernar, que no estaba en condiciones y que la experiencia la tenían los blancos y los colorados.

La primera cosa a señalar es que el FA mismo fue un experimento contra un sistema de partidos que estaba orientado a consolidar un bipartidismo para muchos siglos. La ley de lemas, el sistema de representación, toda esta normativa tan especial del sistema de partidos uruguayo, existió para que solo haya dos partidos, quiere decir que el FA ya fue un experimento que triunfó. Luego, como todo buen experimento, los candidatos que se presentaron a intendentes y a gobernantes no tenían ninguna experiencia previa, porque si ésta fuera a ser la que diera los principales antecedentes para el ejercicio del Gobierno, siempre gobernarían los mismos.

EC – Ahí usted marca otra contradicción en Mujica, cuando dice "no convienen los experimentos para la suerte de una sociedad", si fuera así los Gobiernos del FA no habrían sido convenientes.

CM – No hubieran existido nunca y además es un argumento pésimo para las mujeres, cualquier mujer que llegue a un cargo muy importante lo más probable es que no tenga experiencia previa.

EC – ¿Usted se reivindica como experimento?

CM – Sí, totalmente, quienes están escuchando no tienen por qué saberlo, pero debemos haber estado unas 12 horas discutiendo el término experimento cuando se votó la ley de regulación de la marihuana, porque la oposición acusó al Gobierno de estar iniciando un experimento. Entonces yo sacaba algunos textos -viejos y no tan viejos- señalando que el batllismo había sido un gran experimento, qué casualidad justo que lo menciona el presidente, que Uruguay había sido un verdadero laboratorio de experimentación social a inicios del siglo XX; Uruguay construyó un estado de bienestar antes que Suecia, venían los suecos a ver cómo funcionaba y a aprender. Uruguay tuvo condiciones de experimentar leyes, normativas muy avanzadas por diversas razones que no vienen al caso ahora. Uruguay fue siempre un laboratorio de experimentación social y nos hicimos en su época un país de vanguardia por eso. Entonces, el experimento tiene que ver con la experiencia, con que sometemos a la prueba de los hechos cosas nuevas, el experimento a lo único que nos refiere es a la innovación, a que colocamos en el terreno de la realidad cosas que son nuevas y experimentamos para ver cómo nos va con ellas.

Eso es lo que pasó con el FA, eso es lo que pasó con Tabaré en la intendencia [de Montevideo], pero Mujica quizás es quien más se ajusta a esa definición porque en realidad había enormes dudas sobre la capacidad que podía tener de gobernar el país porque su perfil no parecía adecuarse al del estadista, al del político experimentado en la dirección de las grandes cosas del país, y terminó siendo un presidente que está siendo nominado para el Nobel de la Paz. Por supuesto que reivindico el experimento como innovación, ¿a qué se opone el experimento?, a la repetición.

EC – ¿Usted no tiene dudas de que Mujica estaba pasando un mensaje a la interna del FA? Porque la otra interpretación es que estaba hablando de la comparación entre Vázquez y los candidatos de la oposición.

CM – Aún así. Yo no estoy de acuerdo con que sea constitucional o no, vamos a dejar las inconstitucionalidades para las cosas grandes, a mí me parece que los presidentes pueden, o incluso deben, preservarse de, pero pienso en el caso de Lula con Dilma y tuvo una influencia muy decisiva para que Dilma ocupara la presidencia de Brasil y yo creo que hizo bien Lula en poner todo su peso político para que Dilma se afirmara. Creo que pueden tener una injerencia cuando tienen que respaldar una figura política, deberían preservarse de, pero de lo que más debería preservarse un presidente es de la descalificación, justamente porque la investidura presidencial lo coloca en esta situación en la que nos tiene que representar a todos. Aún cuando este mensaje por elevación pudiera suponer una descalificación de otros creo que no tenemos que descalificar a nadie, justamente en política hay que evitar que las cosas sean personales, en política nada es personal, todo es político. Me preocupa qué le decimos a la gente cuando hablamos de política, hay que recordar que en este país hay mucha gente descreída de la política, en especial muchos jóvenes, nuestra confianza en la política todavía sigue siendo importante en relación a otros países como Argentina o España, pero es muy frágil, la gente confía en muchas instituciones antes que en los políticos. Me parece que los políticos, y especialmente los que tienen responsabilidades de Gobierno, tienen que tener una conducta ejemplar.

EC – Lo último, ¿cómo es su diálogo con el presidente Mujica?

CM – No lo veo muy a menudo, pero sí veo a menudo a los que son todavía mis compañeros del FA, a los de la bancada 609 y sobre todo a Lucía Topolansky, con quien trabajo todos los días.

EC – ¿No lo ve muy a menudo porque están distanciados o por otra razón?

CM – No lo veo muy a menudo porque en general los parlamentarios ven más a los parlamentarios y a los ministros que al presidente.

EC – ¿Va a tratar de hablar con él a partir de estas declaraciones?

CM – No, no, por supuesto que no.

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