ROMPKBZAS

Acostumbrados

Asumiendo como un hecho ineluctable que algunos políticos seguirán en el mismo lugar a pesar de todo, con el transcurso del tiempo nos acostumbramos a la presencia de los Sendic, los Blas, los Bascou, los Sanabria o vivillos como los Torena.

Es cierto, llegaron a sus lugares mediante el voto. Pero ¿los votarían si los conocieran y no simplemente creyeran?

Peor aún: nos acostumbramos a que los que no soportan a unos defiendan a otros de la misma calaña aunque de otros partidos.

La representante para América del Sur de Acnudh, Birgit Gerstenberg, de visita en el país, dijo: "Notamos una fragmentación en la sociedad uruguaya que quizás hace un par de décadas no existía de esta manera".

Tal vez porque a no muchos interesa la verdad, sino confirmar lo que ya creen.

De otra manera lo dijo el periodista colombiano,  Alberto Salcedo Ramos a Montevideo Portal. Salcedo llegó a Uruguay para participar del Encuentro de Escrituras que organizó la Dirección de Cultura de la Intendencia de Maldonado y Ediciones Olímpica el pasado fin de semana.  

"Hay personas a las que les molesta que uno les aclare ciertas verdades, especialmente en temas ideológicos y políticos. Escuchan lo que quieren escuchar y si alguien les va a aclarar la cosa, es visto como un intruso, un aguafiestas, o un hijo de puta, algo así como yo estoy cómodo con esto, no me importa si es mentira".

A esto también nos hemos acostumbrado.

Y también nos acostumbramos a odiar todo lo que no entendemos, a quien piensa diferente o simplemente, es diferente.