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¿Hacia un informe diplomáticamente correcto?

¿Hacia un informe diplomáticamente correcto?

Ayer, martes 11, se conoció un documento clave en el diferendo con Argentina por las plantas de celulosa a instalarse en Fray Bentos: el encargado por el Banco Mundial a expertos canadienses para analizar el impacto ambiental acumulativo de ambos emprendimientos, el de Botnia y el de ENCE. Desde ambos lados del Río de la Plata –o del Uruguay- el informe fue bien recibido ya que recoge planteos que han realizado ambos gobiernos. El siguiente informe de En Perspectiva propone una primera aproximación a este trascendente documento.

(Emitido a las 7.35)

EMILIANO COTELO:
Un informe clave.
Un informe muy esperado por las cancillerías de Argentina y Uruguay pero también por las empresas Ence y Botnia, que dependen de él para recibir préstamos millonarios de parte del Banco Mundial que les permitirán completar el financiamiento de sus plantas de celulosa. Botnia, en particular, también le ha solicitado al Banco Mundial un seguro de riesgo político, cuya aprobación también está atada a este informe.

Estoy hablando del "Estudio de Impacto Acumulativo" de la Corporación Financiera Internacional. Un informe que está en proceso de elaboración y que en las últimas semanas fue analizado por consultora independiente que redactó un documento en el que enumera una serie de debilidades y plantea una larga lista de recomendaciones.

Justamente, este reporte de los expertos fue enviado ayer a las cancillerías de Uruguay y Argentina, donde vino a caer en un momento muy delicado del conflicto que enfrenta a los dos países, cuando acaba de suspenderse las negociaciones a nivel presidencial en busca de un acuerdo.

¿Cómo incidirá este trabajo técnico en el futuro de la controversia por las plantas de celulosa? ¿Le da la razón a alguna de las dos partes? ¿Permite pensar en la posibilidad de un entendimiento?

Estas son algunas de las muchas preguntas que este documento ha agregado por estas horas en el diferendo entre Argentina y Uruguay.

Por eso, en los próximos minutos les proponemos recorrer algunos de los principales pronunciamientos redactados por los expertos de la consultora independiente Hatfield para la Corporación Financiera Internacional...

Una síntesis de lo que plantea el informe

Por un lado, el informe aclara que los comentarios que expresan la preocupación de que las plantas causen daños ambientales catastróficos "carecen de sustento, son irrazonables e ignoran la experiencia de muchas otras modernas plantas kraft de celulosa blanqueada".

De esta manera, los expertos respaldan la posición uruguaya

JOSÉ IRAZÁBAL:
Sí, pero al mismo tiempo, otras consideraciones avalan los reclamos que ha venido realizando Argentina.

Por ejemplo cuando dice que Botnia y ENCE deben mejorar algunos aspectos del diseño de sus plantas, ahondar en las definiciones de procedimientos de operación y perfeccionar el monitoreo de las descargas ambientales.

EC - Ya volveremos sobre las conclusiones de este documento. Pero antes veamos qué importancia tiene este texto  y cómo se llega a él.

¿Cómo se llega a este documento?

JI - Hay que remontarse al 19 de diciembre del año pasado, cuando la Corporación Financiera Internacional divulgó un borrador del "Estudio de Impacto Acumulativo" de las plantas de celulosa. Este estudio es conocido como el CIS, por su sigla en inglés.

EC - Después de esa fecha, se abrió un periodo de 60 días durante los cuales los gobiernos de Argentina y Uruguay realizaron comentarios escritos sobre este estudio y además se mantuvieron reuniones con involucrados o afectados de ambos países, por ejemplo, con grupos ambientalistas.

JI - Mientras ese proceso de consultas se desarrollaba, la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial contrató a Wayne Dwernychuk y Neil McCubbin, dos expertos independientes, altamente calificados, pertenecientes a la consultora canadiense Hatfield.

Estos especialistas cotejaron aquel borrador de Estudio de Impacto Acumulativo con los comentarios que sobre él hicieron los gobiernos y los afectados o vecinos.

EC - Podríamos decir, entonces, que lo que los canadienses elaboraron es un informe sobre aquel pre-informe del mes de diciembre.

JI - Ahora, precisamente ayer, la Corporación Financiera Internacional finalmente difundió el reporte elaborado por estos expertos.

Según la CFI, el objetivo de este informe independiente es definir el campo para futuras acciones conjuntas, que puedan resolver los asuntos pendientes respecto a la construcción y operación de las plantas de celulosa.

EC - Como decíamos recién, este informe fue remitido ayer a las cancillerías de Uruguay y Argentina para que lo vayan analizando. El objetivo de la Corporación Financiera Internacional es discutir este texto la semana próxima con las autoridades de Montevideo y Buenos Aires.
 
JI - Vale aclarar que este reporte técnico recién debía ser librado a la opinión pública el 21 de abril próximo. Al enviarlo a las cancillerías, el Banco Mundial aclaró que debido a las susceptibilidades que reinan en este momento, y para ser lo más comprensivo posible respecto al proceso de negociación entre los dos gobiernos, lo mejor era que este trabajo fuese abordado confidencialmente hasta que las autoridades argentinas y uruguayas terminaran de revisar y discutir las conclusiones con los expertos independientes.

EC - Sin embargo, en las últimas 48 horas algunos pasajes del documento comenzaron a ser filtrados a la prensa.

Por ejemplo, ayer al mediodía la producción de En Perspectiva ya había conseguido una copia completa.  Pero mientras comenzábamos a examinarla, en las páginas de Internet de los diarios argentinos y uruguayos se precipitó una carrera de versiones sobre su contenido y distintas interpretaciones sobre sus conclusiones. Seguramente todo ese vértigo informativo llevó al BM a anticipar la publicación íntegra del reporte, que desde ayer al caer la tarde ya está disponible de manera oficial.

JI - Y la pregunta que surge es: ¿ahora qué?

EC - Como decíamos recién, los expertos de la consultora canadiense y las autoridades de la Corporación Financiera Internacional se reunirán la semana próxima con los representantes del gobierno uruguayo y argentino.

En esas reuniones se van a definir los pasos a seguir. Pasos que seguramente impliquen que Uruguay, Botnia y Ence acaten las recomendaciones de los expertos internacionales en cuanto a la ampliación de la información y eventuales cambios en algunas de las tecnologías previstas.  Después de eso, recién después, podrá redactarse la versión final del Estudio de Impacto Acumulativo sobre las plantas de celulosa, el estudio en que se basará el Banco Mundial para decidir si concede finalmente el préstamo a las empresas.

El cuerpo del informe

EC - Ahora bien, más allá de las cuestiones formales referentes a este informe, lo que importa ahora son las conclusiones de los expertos independientes. Recomendaciones o propuestas que –como dijimos- el gobierno uruguayo y las empresas deberían acatar.

Aclaremos desde ya que el reporte es extenso y en varios de sus pasajes está cargado de terminología técnica difícil de digerir. Ustedes ya pueden acceder a él a través de la sección Documentos, en nuestro sitio web, Espectador.com.

Allí ustedes verán que tiene 58 páginas, 32 de ellas componen el cuerpo del estudio y las demás son anexos.

JI - Los temas aparecen ordenados en tres categorías principales: una, referente al estudio de impacto acumulativo de las plantas pre-operativas; otra, al estudio de impacto acumulativo de las plantas operativas; y la tercera sobre las Evaluaciones de Impacto Ambiental de las dos plantas: Orión y CMB, como se las denomina en el informe (Orión es la planta de Botnia y CMB es la planta de ENCE).

EC - En cada una de estas tres categorías se va detallando asuntos que requieren clarificación. Y, a su vez, en cada uno de estos asuntos se formulan comentarios sobre las debilidades detectadas y se agregan recomendaciones para corregir esas carencias.

El documento se muestra confiado de que "estos temas puedan resolverse a satisfacción de la mayoría de las partes interesadas que aborden el tema de manera lógica". Ahí está el matiz de que las partes involucradas aborden el tema "de manera lógica", cosa que no ha sido la regla en buena parte del debate.  Pero al mismo tiempo llama la atención que se proponga una nómina tan larga de observaciones y recomendaciones. En total, si yo no conté mal, aparecen por lo menos 72 recomendaciones, una cifra un tanto apabullante.

JI -  No vamos a recorrer aquí las 58 páginas. Sí, seguramente, en el correr del programa de hoy mencionaremos algunos ejemplos de las observaciones y las recomendaciones.

Pero para que los oyentes se hagan una idea, podemos darle ahora una mirada al "preámbulo", que incluye algunos comentarios generales sobre las cuestiones sensibles que los técnicos canadienses encontraron en los proyectos de las dos plantas de celulosa.

EC – Para a leer entonces el Preámbulo, por lo menos una parte de él. Comienza con el subtítulo "Enfoque técnico para el diseño y operación de las plantas". Dice que "los proponentes de las plantas de Botnia y ENCE basaron los aspectos de protección ambiental de los diseños de sus plantas mayormente en las mejores técnicas disponibles según la definición del llamado IPPC (Prevención y Control Integral de la Polución) del año 2001".

Y el informe sigue "esto es razonable ya que es ampliamente reconocida como la mejor definición actual de medidas de protección ambiental apropiada para la industria de la celulosa. No obstante, en los informes presentados por las empresas faltan datos de soporte para demostrar que las plantas efectivamente utilizarán las mejores técnicas disponibles en todos los aspectos de su diseño y operación. Por otro lado, desde la publicación de las mejores tecnologías disponibles en 2001 se han producido varias mejoras en las técnicas de protección ambiental las que no fueron consideradas en el borrador del Estudio de Impacto Acumulativo ni tampoco en los estudios de impacto ambiental de las plantas".

Un segundo subtítulo refiere a la "validez técnica de los comentarios recibidos sobre el borrador de CIS".  Dice que "la mayoría de los comentarios recibidos sobre el borrador del informe del Banco Mundial del mes de diciembre (en el informe se lo cita como CIS) fueron negativos, lo que es normal en este tipo de controversias, ya que en general los oponentes son las partes interesadas que más se hacen oír". Pero "las afirmaciones de que el CIS, Botnia y CMB no han suministrado suficiente información sobre la propuesta de diseño, procedimientos de operación y monitoreo ambiental de las plantas son en general válidas. Los comentarios que expresan la preocupación de que las plantas causen daños ambientales catastróficos carecen de sustento, son irrazonables e ignoran la experiencia de muchas otras modernas plantas kraft de celulosa blanqueada. Sin embargo, algunos comentarios que sugieren mejoras en ciertos aspectos del diseño, definiciones de procedimientos operativos y monitoreo de las descargas ambientales de las plantas son válidos, y ameritan implementación. Los comentarios que afirman que solamente es aceptable un proceso de blanqueo totalmente libre de cloro (TFC) carecen de fundamento, ya sea por parte de sus autores, o del conocimiento científico actual. El proceso TCF cuenta con ciertas ventajas ambientales, algunas de las cuales pueden obtenerse si se modifica el diseño de la planta a una versión "ECF-light" –o sea, a una versión con la tecnología que están proponiendo Botnia y ENCE- en la que la cantidad de dióxido de cloro utilizada es relativamente baja, o si el efluente alcalino de la planta blanqueadora es reciclado en el sistema de recuperación química de la planta".

Como notan ustedes, a propósito de las críticas que se han hecho al borrador se considera que algunas son válidas y otras no lo son.

Después hay un tercer subtítulo en el Preámbulo que habla de las "principales debilidades del borrador del CIS". Allí se indica que "muchas de las fallas del borrador del CIS representan una falta de información, más que factores de deficiencia ambiental en los diseños y operaciones propuestos para las plantas. En algunos aspectos, el diseño de las plantas y los procedimientos de operación y monitoreo propuestos pueden ser mejorados. Es probable que estos temas puedan resolverse a satisfacción de la mayoría de las partes interesadas que aborden el tema de una manera lógica. El panel no encontró ninguna razón que diera sustento a las predicciones de daño ambiental catastrófico en el entorno receptor que han sido presentadas por varios actores. El CIS y los informes Estudio de Impacto Ambiental en los que se apoya presentan las siguientes debilidades".

Aparecen allí 10 debilidades que son. 

"1. La recuperación e incineración de aproximadamente la mitad del efluente de la planta blanqueadora se considera parte de las BAT en el IPPC; este proceso no está implementado en las plantas Orión o CMB. Es una tecnología comprobada que reduciría el efluente vertido al Río Uruguay. La reducción resultante en contaminantes acuáticos individuales variaría, en principio en el rango del 25 al 50%.

2. El CIS y los documentos EIA de los proponentes no definen los diseños de las plantas con un detalle suficiente como para determinar que efectivamente se usan las BAT. Cualitativamente, las compañías parecen "planificar" usar las BAT (excepto por lo que se menciona en el párrafo precedente); sin embargo, es necesario que se especifiquen ciertos parámetros de diseño antes de que la CFI u otras partes interesadas puedan hacer una evaluación final. Las compañías deberían poder proporcionar suficiente información sobre las características de diseño de las plantas que actualmente aparecen en forma vaga en los documentos EIA. Resulta claro que muchas de las preocupaciones expresadas por terceros en relación con las plantas se basan en la suposición de que las plantas propuestas operarían de una manera similar a muchas plantas más antiguas y obsoletas. Esto es muy comprensible, dada la falta de información definida en los EIA y CIS.

3. Según lo indicado por el IPPC (Integrated Pollution Prevention and Control), las Mejores Técnicas Disponibles cambian con el tiempo. El actual BREF (Documento de Referencia de BAT) se publicó en 2001, y en realidad constituye el reflejo de trabajos técnicos realizados en 1999/2000. Desde entonces, se ha difundido el uso de algunas técnicas para reducir aún más los vertidos de efluentes, y por lo tanto deben ser consideradas para las plantas uruguayas. Entre estas técnicas se cuenta el reemplazo parcial del dióxido de cloro por ozono, y la reducción de los flujos de efluentes. El uso eficaz de ozono o de peróxido de hidrógeno presurizado en el proceso de blanqueo permitiría reducir los valores de DBO, DQO, AOX y dioxinas/furanos. La reducción del caudal de efluentes reduce los niveles de DBO y sólidos suspendidos en el vertido, ya que existe una concentración prácticamente mínima de estos contaminantes en el efluente con tratamiento biológico. El CIS final debe analizar estas técnicas en profundidad.

4. No existe un listado completo de vertidos en el entorno natural en las cercanías de las plantas. El CIS final, o documentos asociados tales como los EIA actualizados, deberían incluir una lista completa de las emisiones atmosféricas y descargas de efluentes de todas las sustancias mencionadas en relación con las plantas Kraft en el IPPC BREF. Las estimaciones deben basarse en el diseño de proceso propuesto, y no simplemente en referencias genéricas al BREF u otros documentos.
Plantas de Celulosa en Uruguay Página 4 de 32

5. No parecería haberse hecho una revisión independiente de las estimaciones de descargas de contaminantes presentadas por las compañías. Un breve análisis de los EIA presentados por Orión y CMB sugiere que los datos sobrestiman las cantidades de muchos de los contaminantes que efectivamente serán descargados. Las estimaciones excesivamente conservadoras distorsionan el proceso de evaluación y conducen a preocupaciones innecesarias de parte del público. De igual forma, las estimaciones que son inferiores a las descargas efectivas distorsionan el análisis.

6. Las referencias a dioxinas/furanos en los vertidos de las plantas parecen haber sido manejadas algo a la ligera. Estos compuestos son de significativa preocupación para el público en general y deben ser plenamente analizados. Dejar de lado el tema mediante la conclusión de que las dioxinas/furanos estarán en "niveles indetectables" es inaceptable.

7. Existe escasez de datos en el CIS respecto a la calidad del agua y los recursos biológicos del Río Uruguay, particularmente en relación con el área de la bahía, aguas abajo de la propuesta descarga del efluente de Botnia. Esta región continúa siendo de preocupación debido a la posible acumulación de constituyentes del efluente.

8. Los temas relacionados con la toma de agua de Fray Bentos, los compuestos ligados a perturbaciones endócrinas, la delineación de la pluma del efluente, y las estrategias detalladas de monitoreo de aguas residuales y emisiones atmosféricas requieren discusión adicional. A fin de proporcionar una exhaustiva comprensión de estos temas, y para que el público en general tenga un aceptable nivel de confianza en que sus preocupaciones serán contempladas de una manera satisfactoria, se recomienda enfáticamente proceder al logro de este objetivo.

9. Las predicciones de concentraciones de contaminantes atmosféricos en el área comprendida aproximadamente dentro de los 40 km de la planta omiten considerar las concentraciones existentes de los mismos contaminantes. Estas deben ser agregadas a las concentraciones que serían causadas por las plantas (es decir, evaluación acumulativa) antes de derivar conclusiones referidas a la salud y otros impactos. Además, en las predicciones se omite un análisis de las reducciones en contaminantes atmosféricos que probablemente se derivarían de la venta de electricidad por parte de las plantas de celulosa al sistema uruguayo, lo que reemplazaría la combustión de combustibles fósiles por una biomasa más deseable desde el punto de vista ambiental.

10. La bien conocida capacidad de las plantas Kraft tradicionales para emitir gases malolientes que perturban a los habitantes a muchos kilómetros de distancia constituye la base de muchos de los comentarios negativos sobre las plantas. Generalmente se conoce a estos gases como "Azufre total reducido" (en inglés, Total reduced surfur – TRS). En el borrador del CIS se empleó una de las herramientas mejores y más ampliamente aceptadas para la predicción (o modelización) de la concentración de gases TRS que se produciría a nivel del suelo, y luego, lamentablemente, se pasó a predecir la percepción de olores con referencia a umbrales de olor. Este enfoque es aproximado, en el mejor de los casos, y debe ser suplementado mediante referencia a casos prácticos. El CIS final debería discutir las limitaciones prácticas que tiene la modelización de la dispersión para la predicción de olores provenientes de las plantas Kraft. El CIS final debe incluir una discusión y datos sobre la historia de olores molestos en plantas reales que usan tecnología comparable. De ser posible, en este abordaje deberían incluirse plantas de propiedad de Botnia y ENCE. Deberían describirse medidas que asegurarían que los respiraderos de todos los tanques, y otros equipos de las plantas que emitan gases TRS serán recogidos e incinerados. (El comentario no se refiere al horno de cal, caldera de recuperación o sistema de tratamiento de efluentes, que se abordan por separado)".