A 40 años de un recuerdo imborrable para la humanidad
El 20 de julio de 1969 tres astronautas concretaron uno de los hitos más significativos de la Historia: la llegada del hombre a la Luna. Un momento inolvidable para todos quienes lo vieron. Espectador.com preguntó a varias personalidades uruguayas cómo recuerdan ese momento.
Padre Julio César Elizaga
Religioso
"En el año 1947 salió un artículo en el que narraba que en breve el hombre podría llegar a la Luna. En aquel entonces, como estudiante de Preparatorios me parecía algo completamente imposible, sin embargo, el 20 de julio de 1969 yo ya estaba de párroco en la Parroquia de Malvín Norte y sucede que estaba anunciado que el hombre llegaba a la Luna y que iba a ser transmitido por televisión. Esto causó gran sensación porque toda la gente lo podría ver en el momento. Muchos decían que era imposible, la gente miraba a la Luna de noche y preguntaban, ¿pero cómo se va a llegar hasta allá?. Entonces yo en la misa del domingo, les dije: como sé que muchos de ustedes no tienen televisión y yo era uno de los pocos que cuando vine a la parroquia me había conseguido una- para todos los que no tienen voy a bajar la televisión a la puerta, la voy a conectar, cosa de que todos aquellos que quieran puedan venir a ver al hombre llegar a la Luna. Se armó gran expectativa, la gente comenzó a llegar dos horas antes. Prendimos el televisor y la gente estaba entusiasmada; decían ¿llegarán? ¿no llegarán?. Hoy lo damos por hecho porque lo vimos y sabemos que pasó, pero qué podía pasar en ese momento. Una vez que bajen, ¿podrán nuevamente subir al otro sector? Nos planteábamos unas cuántas dudas, todo el mundo hablaba y preguntaba qué pasaría. Algunos decían que sería posible y otros que no. Cuando vimos a Amstrong salir del Apolo 11 comenzar a bajar por esa escalera con aquel traje espacial, que para nosotros parecía hasta fantasmagórico, nos quedamos sin respirar.
Fue emocionante cuando puso el pie en la Luna, no se hundió y después llamó la atención los grandes pasos que daba debido a la falta de gravedad. Algunos decían ¡qué lindo sería caminar así!. Toda la gente estaba asombrada, fue una noche de Luna. Nosotros mirábamos la Luna y no dábamos crédito, no veíamos nada, no se notaba nada, pero sin embargo estaban allí. Después vimos cómo se entablaron los contactos con el presidente de Estados Unidos y la conversación que mantuvieron, las cosas que contaban. Todo eso nos parecía asombroso y nos parecía muy superior a la hazaña que había realizado Colón cuando conquista América. La llegada a la Luna nos parecía inconcebible.
Todo el mundo mirando y comentando, cara de asombro en las personas. Yo mismo estaba muy asombrado. Luego de esos momentos comenzaron a volver a la nave. Cuando vimos que fue todo un éxito, fue impactante. Eran las tres o las cuatro de la mañana cuando nos fuimos a dormir y toda la gente estaba incrédula. Lo habíamos visto directamente desde la televisión. Un acontecimiento de esa clase, verlo simultáneamente es uno de los hechos más trascendentales. Entre tantas cosas que han aparecido después, como que en realidad no tuvo la repercusión que debería haber tenido. La prensa habló, todos los diarios hablaban y fue el único tema de conversación de las personas en todos los niveles.
Éramos 200 personas. La gente lo pudo ver y lo pudo constatar. Yo disponía de un televisor que me habían obsequiado. Yo venía de la Parroquia de Stella Maris, donde algunas personas me regalaron un televisor. Pusimos la tele en la puerta de la Parroquia y la gente se instaló en la calle, la gente se acercó todo lo que pudo, yo la puse un poco en alto. Tenía 20 pulgadas la tele y era en blanco y negro. La gente se decía dejame ver a mí, todos intentaban acercarse y como fue un buen rato de transmisión, la gente se turnaba para mirar, como vecinos se cedían el lugar unos a otros.
La tele no se ni dónde fue a parar, no tengo las más mínima idea de donde está; no se si la doné, si la di por otra.
Néber Araujo
Periodista
A mi lo primero que me sorprende es todo el tiempo que ha pasado y sin embargo en la memoria está ahí muy fresco. Recuerdo que era en horas de la madrugada, yo en ese tiempo trabajada muy temprano en Radio Sarandí y por lo tanto, a las 22.00 horas estaba durmiendo. Sin embargo, esa noche todo el mundo estuvo despierto hasta la hora que fue necesario para presenciar esa cosa espectacular que fue el descenso del hombre en la Luna sin derramar una gota de sueño y además después de verlo fue imposible dormirse.
Yo estaba con mi señora y tres de mis hijos. Hicimos toda la espera a lo largo de las horas, contándonos otro tipo de historias, temiendo que no ocurriera lo que estábamos esperando, y fue realmente sorprendente el instante de las imágenes en blanco y negro comenzaron a proyectar el pie de Amstrong posarse sobre la Luna y poco después los pasos en la caminata lunar.
Fue de un asombro total, era algo absolutamente increíble lo que estábamos presenciando. A mi lo que me llama la atención es cómo hemos trivializado con el paso del tiempo y hoy parece absolutamente normal que el ser humano vaya a la Luna. En aquel momento era el asombro. Algunos habíamos leído a Julio Verne, pero para todos fue un asombro porque no había nadie preparado para ver eso. Los más politizados sabíamos que formaba parte de una competencia entre la URSS y Estados Unidos por la Guerra Fría. Nadie pensaba que tan rápidamente se iba a concretar la llegada. Fue un privilegio que vivió la humanidad. La primera vez es lo más asombroso, lo más fantástico.
Al otro día no hubo otro tema en los medios de comunicación. Ese día las ediciones de radio matutinas se llenaban solamente de lo que comentábamos los conductores de los programas y con las voces de la gente, porque todo el mundo tuvo su historia, cada cual lo vivió de una forma particular y hubo un insomnio generalizado. La mayor parte de la gente ya no pudo dormir y al otro día se fue a trabajar con la cuota de sueño que esa noche no pudo satisfacer.
Fue excepcional. Me parece asombroso que pasaron 40 años del hecho. Todos lo tenemos muy presente como si hubiera ocurrido anoche".
Eduardo Larbanois
Músico
"Yo era muy pequeño, estaba en mi pueblo; todavía no accedíamos a la televisión en Tacuarembó por lo tanto era más que nada una información a través de la radio. La radio también llegaba con dificultad porque Tacuarembó está rodeado de cerros, lo que hace que las radios capitalinas llegaran a horas determinadas, después se escuchaba la radio local que retransmitía. Después, con el tiempo, nos fuimos dando cuenta con información y todo, que aparentemente fue un hecho ficticio. Yo soy de los que piensan que no llegaron nunca. Que es curioso que se fuera una vez sola y además con supuestos errores, según la información de gente capacitada.
Yo estaba en la escuela y me acuerdo que hicimos muchos trabajos al respecto, recortábamos lo diarios y todo el mundo en aquel momento quería ser astronauta, estaba de moda y era la noticia del mundo. Era lo más importante que estaba pasando y había cosas que quedaban postergadas y sabemos que ellos son los genios del maquillaje para cambiar los focos de atención.
La Luna aparece permanentemente en las canciones nuestras, aparece como lo que es, un símbolo de compañera de tantos oficios como troperos y tantos oficios que han ido desapareciendo. Siempre fue muy inspiradora la Luna".
Petru Valensky
Actor
"Fue una experiencia increíble. Estaba en cuarto año de escuela, tenía 10 años y la maestra, Pepita se llamaba, de la Experimental de Malvín, puso en el salón un televisor gigante obviamente en blanco y negro. Era de mañana y me acuerdo que era una cosa increíble y todos nosotros sorprendidos y después todas las revistas sacaban dibujos del hombre en la Luna. En mi casa se compraba la revista Life y también venían las fotos y hasta el día de hoy impacta, ayer lo vi en la revista Gente y me trajo recuerdos de los compañeros, la escuela y todo eso. Todo el mundo junto al televisor mirando eso. Los yankis unos hijos de puta, porque si son verdad las dudas, nos engañaron, fue el mejor engaño del Siglo XX.
Estábamos todos que se nos salían los ojos, fue impresionante. Ahí ya nos imaginábamos que en 2009 volarían los autos, íbamos a tener robots y no pasó nada. Hay robots, pero no vuelan los autos".
Oscar Tabárez
DT de la selección uruguaya
"Estaba en mi casa, lo vi por televisión, tarde, en la noche. Lo que más me acuerdo es que yo estaba haciendo una práctica de adscripción en una escuela y al otro día lo comentamos con los niños de sexto año. Yo tenía 22 años. Era una cosa maravillosa, difícil de ver, por eso había mucha expectativa. Los niños se lo tomaron con más tranquilidad, siempre los niños son más plásticos en su mente que una persona mayor, que es más esquemática".
Mario Delgado Aparaín
Escritor
"Yo tenía 20 años y estaba en un hotel de mala muerte en Asunción de Paraguay, donde hacía cooperativas indígenas. Lo vi por televisión en blanco y negro en el hotel, circunstancialmente estaba allí, porque en realidad yo estaba radicado en el interior de Paraguay, en un paraje que se llamaba General Aquino y fui a Asunción y esa noche estaban todos ahí en el hotel mirando un televisor grande como un ropero con la imagen en blanco y negro y lo curioso es que nadie creía que aquello fuera cierto.
Esto es cine, decían. A mí me pareció impresionante, maravilloso, obviamente en esa época éramos mucho más radicales que ahora. La definición exacta de un joven de izquierda era pensar que necesitándose tanto de la Tierra para combatir el hambre se gasta tanto en la Luna. Era una postura muy común. El despilfarro en la tecnología en beneficio de una sola nación en contraste con el imperio del hambre pero al mismo tiempo una gran fascinación porque aquello era el primer contacto del hombre con el espacio exterior".
Jorge Esmoris
Actor
"Era muy gurí. Tengo la referencia de gente reunida mirando, pero no me acuerdo si era en directo. Sé que en un momento la gente gritaba. Para mí, era como ver dibujitos animados. Fue la sensación más parecida a que la gente estuviera mirando un partido de fútbol de Uruguay. Fue como un gol, luego que supuestamente pisó la Luna. Todo un grito. La imagen que tengo es gente reunida alrededor de un televisor. Estaba con mi familia: mis padres, mis tías, mis hermanos mayores; no todos tenían televisor, entonces mucha gente venía a mirarlo a casa. Era como si estuviese jugando Uruguay contra Brasil o algo similar".
Diego Balestra
Presidente de la Cámara de Industria
"Me acuerdo que fue en la madrugada y la impresión fue muy grande. Aquello impactó mucho. Ese es el gran recuerdo que tengo: el impacto de estar viendo algo que hasta el momento parecía imposible. Después, con los años, la tecnología dio lugar a lo que tenemos hoy, que ha sido un avance fantástico. Lo vi por televisión; creo que estaba con algunos de mis hermanos.
Había habido todo un preámbulo; se sabía que ese día y a esa hora iba a suceder eso; que se iba a transmitir por televisión. Había una expectativa muy grande y una especie de algo imposible de creer que estuviera sucediendo.
Yo lo creí. No me afilio al cuento ese de que fue un montaje. Todavía creo en la gente y espero pueda seguir creyendo.
Pedro Bordaberry
Candidato presidencial Partido Colorado
"Lo asocio a la televisión en blanco y negro, mirando la transmisión, que se hablaba en inglés; la pisada que hicieron en la Luna me quedó grabada. Estaba en el living de mi casa, seguro que con alguno de mis hermanos, mirando apasionadamente lo que estaba pasando. Recuerdo esos televisores viejos, enormes, en blanco y negro.
Teníamos un cuadro de baby fútbol que a partir de ese momento se llamó el Apolo Prado Club, en homenaje a los que llegaron a la Luna. Camiseta blanca, con una raya vertical azul sobre el lado del corazón.
En ese cuadro jugaba yo y el hoy senador (nacionalista) Luis Alberto Heber. Yo jugaba de nueve; Luis Alberto no me acuerdo.
Roy Berocay
Escritor, músico
"Vivía en Parque del Plata. Me acuerdo porque lo vi por televisión. Lo vi en la casa de unos amigos y me pareció algo increíble. Es una cosa bastante obvia, a todo el que lo vio le pareció increíble. Fue un momento emocionante y raro"
Mercedes Vigil
Escritora
"Yo era bastante chica y estaba en el estar-comedor de mi casa con mi hermano mayor y mis primos. Realmente creo que los más grandes le daban mucha más trascendencia de lo que yo le di en aquel momento. Debe ser porque ahora de grande, cuando miro la Luna, digo que los astronautas la violaron, que fue como una violación. Los poetas tenemos esa suerte de impresión cuando miramos la Luna. Más que nada eran mamá, papá y mis tíos que estaban absolutamente enajenados con que viéramos la llegada del hombre a la Luna; los más chicos no le dábamos esa magnitud. Por supuesto que con el paso del tiempo y dándole trascendencia de lo que fue ese momento uno revaloriza aquellos momentos. La gente de más de 20 estaba concientes de que no era una película".
Federico García Vigil
Director orquestal
"Ese estaba con mis hijos más pequeños viendo el programa, una transmisión en blanco y negro, n la calle Pagola junto con mis tíos y mi hermana Mariana. Fue una gran emoción, no lo podíamos creer, los niños eran muy conscientes de lo que estaba sucediendo.
Los comentarios eran todos relativos a lo increíble de hasta dónde había llegado el ser humano y lo extraño que nos parecían los pasos largos del paseo lunar. Éramos conscientes, pero no éramos realmente tan conscientes de lo que estaba pasando. Había mucho libro de Julio Verne leído, ese sí que fue un precursor increíble. Un día que lo recuerdo con alegría".
Hugo Achugar
Director de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura
"Lo recuerdo claramente. Estaba en mi casa, lo vimos por televisión un grupo de amigos, mi esposa y mi hija mayor recién nacida. Lo asocio con un mundo nuevo que estaba por nacer, con los amigos de esos años, con lo increíble de ver con una gran parte del mundo en simultáneo por primera vez un acontecimiento histórico. Ahora parece que a lo mejor no fue así y hay gente que duda de la realidad del hecho. Si fuera así, el simulacro a la Baudrillard engañó parte de mi juventud.
En todo caso, queda como uno de los hitos (junto con la perra Laika) de todos los cambios y transformaciones tecnológicas que hacen que el mundo de hoy sea, para bien o para mal, lo que es".
Mauricio Rosencof
Escritor
"Para mí fue muy impactante. Hubo que despertar a las chiquilinas, que se aburrieron porque no tenía argumento. Pero para nosotros era un acontecimiento impresionante. Toda la ilusión de la luna romántica, en la literatura, en los romances... y eso se convertía en un yerbo donde llegaban unos terráqueos y pisaban. Fue emocionante. Es un hito y cambio en la humanidad. Uno lo tiene presente. Además, se conmemora, aproximadamente, en la fecha que salimos campeones del mundo en el Maracaná".