Buscan esclarecer el triple homicidio en Santa Catalina
Continúan las investigaciones policiales con el fin de esclarecer el triple crimen de Santa Catalina, donde un hombre mató este domingo a su mujer, su hija y su hijastra, tras lo cual se suicidó. El jefe de Policía de Montevideo, Walder Ferreira, explicó a El Espectador que se trata de un caso que tiene por problema de fondo una situación familiar. La Policía del Cerro asegura que no hay antecedentes de un hecho similar en los últimos 10 años. Jorge Atilio Silva Saruasa tenía 50 años y era jefe de remeseros en el Banco República de Maldonado.
El hombre de 50 años asesinó a su esposa de 40, apuñalándola 11 veces en distintas partes del cuerpo. Luego, mató a la hija de ambos, de 12 años, con un disparo en la frente y cinco puñaladas en el tórax.
También asesinó a la hija de su mujer, una adolescente de 15 años, casi de la misma manera que a su hermanastra, con un tiro y tres puñaladas.
Ferreira expresó este lunes en diálogo con El Espectador que con la información que se posee y tras el suicido del autor de los hechos, las investigaciones no pretenden extenderse por mucho tiempo mas.
"Evidentemente son hechos que conmocionan porque no son frecuentes, no es frecuente un triple homicidio con un suicidio del responsable. Las investigaciones han llegado a que el problema de fondo es el familiar. Ya no avanzaremos mucho más de eso", indicó Ferreira.
Según comentaron algunos vecinos, "era un tipo normal". La Policía no registraba antecedentes de violencia doméstica.
Jorge Atilio Silva Sarasua trabajaba como jefe de remeseros para el Banco República en Maldonado y por lo general visitaba a su familia en Montevideo los fines de semana. Este hombre utilizó un arma calibre 32 y una cuchilla de unos 20 centímetros de hoja.
Las víctimas son su esposa, Alejandra Anahir Perdomo Torres, de 40 años, Camila Fernanda Ferreira Perdomo, de 15 años, y Agustina Silva Perdomo, de 12 años.
En cuanto a cómo sucedieron los hechos, según relata Ultimas Noticias, la primera en ser atacada fue la mujer. El hombre la sorprendió cuando se encontraba en el cuarto situado en el fondo de la casa. La atacó ferozmente con un cuchillo y la mató de 11 puñaladas en distintas partes del cuerpo.
Se piensa que los gritos alertaron a la hija de la mujer, Camila , quien estaba en el comedor de la casa. Cuando se estaba camino a la habitación de la madre apareció el hombre, quien le efectuó un disparo que la alcanzó en el tórax. Luego la remató de tres puñaladas.
Finalmente, este hombre alcanzó a Agustina, la hija que tenía con la mujer, cuando la menor trataba de escapar de la vivienda. Cerca de la entrada del inmueble le descerrajó un tiro en la frente y posteriormente le infirió cinco puñaladas en el tórax.
Luego de estos asesinatos, tomó su auto y se alejó, pero fue visto por la otra hija de la víctima que en ese momento estaba en la esquina junto a unos amigos. Natalia había escuchado los disparos y se dirigió a la casa de su abuela comentándole lo que pasaba y temiendo que algo hubiera sucedido en la casa.
La jovencita concurrió con su familiar a la finca y ambas se enfrentaron a esa espantosa imagen. El hombre se dirigió luego al domicilio de su ex mujer. Llamó y ésta salió. "Maté a toda mi familia y ahora me voy a suicidar", le dijo.
Tras esto tomó nuevamente su auto y se fue, pero la mujer llamó a la Policía. Efectivos policiales ubicaron el auto del sospechoso estacionado en Carlos María Ramírez a unos 30 metros del cruce con Camino Cibils.
En su interior estaba sin vida el cuerpo del hombre quien se eliminó con dos disparos, uno debajo del mentón y otro en una sien.
Walder Ferreria dijo que hay efectivos apostados en Santa Catalina realizando indagatorias a vecinos y conocidos de la familia.
"Se está trabajando en el entorno familiar para determinar un poquito más las causas, pero ya por ahí anda cuando hablamos de problemas familiares", afirmó Ferreira.
Ferreira manifestó que el hombre no tenía antecedentes y que no hubo ninguna denuncia previa de violencia doméstica. Manifestó que si bien la Policía está trabajando en la mejora para facilitar las denuncias, es difícil trabajar en el tema mas allá de la prevención.
"No es fácil porque en estos casos son impredecibles. ¿Quién iba a pensar que este hecho iba a ocurrir? Nosotros no contamos con denuncias concretas en torno a esta familia. En estos casos es muy difícil predecir para los Policía o intentar que esto no ocurra", sostuvo Ferreira.
El gobierno de José Mujica declaró la violencia de género como "emergencia nacional" durante la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
Cada 40 minutos la Policía recibe una denuncia de violencia doméstica. Durante el 2008 y el 2009 fue el delito más notificado a las autoridades, después de los hurtos. Sin embargo, cada 10 días se mata o se intenta matar a una mujer.
Las denuncias de violencia doméstica en Uruguay han aumentado cuantiosamente en los últimos cinco años.
En 2005 se registraron 5.037 denuncias, en 2006 se efectuaron 5.071 y en 2007 unas 7.680. En este período se produjo el mayor crecimiento (51,4%). Del 2007 al 2008 el aumento fue de 14,9% (8.825 denuncias en 2008). Entre el 1° de noviembre de 2008 y el 31 de octubre de este año hubo 9.521 denuncias, 7,9% más que al comparar el mismo período un año atrás.
La violencia doméstica representa el 7,5% de los delitos que se producen en el país y el 50,5% de los delitos contra la persona.