Sociedad

Monumento a Perpetuidad, un paseo arquitectónico

Monumento a Perpetuidad, un paseo arquitectónico

En Paysandú existe un cementerio que está congelado en el tiempo. Oficialmente dejó de ser una necrópolis en 1881 y pasó a llamarse Monumento Departamental a Perpetuidad.


Quienes entienden del tema lo consideran, más que un monumento, un verdadero "documento", donde pueden leerse las tendencias artísticas, políticas y sociales que marcaron buena parte del siglo XIX.

Si bien hace más de 100 años que allí no se realizan enterramientos, sus lápidas, sus panteones, sus nichos, el jardín y los árboles siguen allí, todo muy bien cuidado, conformando un espacio singular, único en Uruguay, que integra el sistema de museos del Departamento.  

Un paseo cultural en el que las historias familiares del Paysandú del siglo XIX pueden adivinarse a través de obras encargadas a Italia por catálogo.

Atraído por saber qué puede contar este cementerio, y de qué hablan los símbolos que posee el "cementerio viejo" de la capital sanducera, el joven historiador, Alejandro Mesa, ha realizado varias investigaciones a propósito de este tema.

Mesa, un estudiante avanzado de profesorado de Historia en el IPA y además funcionario de los museos de Paysandú, dependientes de la Intendencia, explicó que la mayoría de las obras que están en ese cementerio fueron traídas del exterior, ordenadas por catálogo y por tanto no son únicas. Sí destacó que la elección de las mismas habla de la cosmovisión de la época (finales del siglo XIX y primera mitad del XX).

Como ejemplo se refirió al panteón de la familia Stirling. En él "se puede ver al señor, el patriarca de la familia, y al lado a su esposa. La mujer lo mandó construir a seis años después de la muerte de su marido y lo fue a visitar durante 19 años".

Este ejemplo demuestra que "no sólo hay condiciones simbólicas relacionadas a la cultura occidental en estos monumentos" sino que además "hay memoriales que nos hablan de los comportamientos sociales de la época".

Uno de los elementos destacados por Mesa fue que "un monumento de 15 metros de alto, hecho en mármol, con puertas de bronce, habla del culto a la ostentación, muchas familias burguesas querían ostentar su riqueza aún después de la vida".

A esto se suma "esa condición social o familiar de la época que tiene que ver con la realidad de la mujer y el hombre. Es en la cultura burguesa en donde se instala la visión patriarcal de la familia". El hombre "como el enclave de todas las relaciones de poder en la familia", explicó el historiador.

A este elemento le sumó el hecho de que "una mujer viuda, para la sociedad de la época, también había muerto, no en vano la esposa aparece en el monumento parada al lado del difunto aún estado viva", agregó.

Mesa comentó que desde su adolescencia estuvo en contacto con los cementerios. "Siempre me interesaron como lugares de recorrido, a lo que se sumó que en Secundaria fui a hacer varios trabajos de dibujo, en particular a este cementerio viejo".

El paseo por este Monumento Departamental a Perpetuidad "es muy especial desde el punto de vista visual, cultural y arquitectónico. En la recorrida, las personas podrán descubrir las esculturas propias de la burguesía de la época, la las tendencias culturales de un momento de nuestro país y Departamento en donde se puede descubrir la fuerte mirada hacia Europa y el culto italianizante a los muertos que formó parte de la mentalidad burguesa de fines del siglo XIX y principios del XX", concluyó.

La transcripción de esta entrevista estará disponible en las próximas horas aquí.