Violencia en centros educativos

La violencia hacia docentes y directores "nos interpela" y configura "una herida social"

Escuela 130. José Frugoni
Escuela 130 José Frugoni

Las agresiones a los docentes se ha vuelto un tema recurrente en los últimos tiempos. En lo que va del año ya se cuentan cinco padres procesados por la justicia por actos de este tipo. En la jornada de este martes se conoció un nuevo episodio: la directora de la Escuela 130 sufrió graves lesiones luego de que una madre le propinara un golpe. En Perspectiva entrevistó a la psicóloga e inspectora de Primaria en la zona, Nelly Fernández. En el diálogo la psicóloga sostuvo que esta problemática es nueva y que ha adquirido una trascendencia "necesaria" porque esto es "una herida social".

(emitido a las 07.50 hs.)

EMILIANO COTELO:
La Federación Uruguaya de Magisterio y Ademu Montevideo convocaron para este miércoles a un paro nacional en las escuelas públicas. La medida no responde a un reclamo salarial, sino a un problema cada vez más frecuente, el de las agresiones físicas a los docentes.

Ayer, la directora de la Escuela 130, ubicada en la zona de Carrasco, recibió una trompada de la madre de un alumno, cuando se le estaban planteando los problemas de conducta de su hijo. Esta docente sufrió traumatismo de cráneo y debió ser asistida por una emergencia. Después hizo la denuncia a la Policía y en el Consejo de Primaria.

Los sindicatos docentes van a concentrarse en la puerta de la escuela para marcar su repudio y después realizarán una asamblea. Por otro lado, los padres de los alumnos de ese centro van a tener una instancia de "reflexión" sobre lo que sucedió.

No es algo aislado, en lo que va del año en todo el país ya son cinco los padres procesados por la justicia por agresiones a maestros de sus propios hijos.

¿Qué es esto?, ¿a qué se debe y cómo encararlo? Vamos a conversar con Nelly Fernández, inspectora de Primaria en Montevideo, psicóloga social y además ha tenido que intervenir en varios de estos casos de agresiones.

ROMINA ANDRIOLI:
Para empezar, ¿cómo fue la situación que se dio ayer en la Escuela 130? Usted es inspectora de esa zona.

NELLY FERNÁNDEZ:
Yo soy inspectora departamental de Montevideo este, Montevideo está dividida en tres jurisdicciones departamentales: este, oeste y centro. La Escuela 130, Portones, es una escuela de nuestra jurisdicción.

RA – ¿Cómo fue? De acuerdo a lo que usted pudo saber del testimonio de los docentes y de los padres. Usted se hizo presente ayer en la escuela.

NF – Por supuesto. Una de las cosas que en estas situaciones muy tristes, que quisiéramos que no ocurrieran nunca, hacemos es concurrir de inmediato al lugar. Entendemos que acompañar a las compañeras es nuestra primera tarea, teniendo en cuenta la necesidad de contención, de acompañamiento, poder estar presentes, ponernos en los zapatos de las compañeras que viven esa agresión. Yo estuve de inmediato en la escuela y la situación era compleja porque ninguna maestra está preparada para que una madre la agreda, sobre todo cuando nos estamos ocupando de su hijo.

Es una situación de una gran tristeza pero que tiene que permitirnos reconstruir, por eso algo que hablábamos ayer es "el día después". En el momento hay que acompañar, ampararnos en lo escrito en las circulares vigentes, cuando yo llegué el Consejo de Primaria ya había resuelto el amparo de la circular 44 de este año la suspensión de los cursos en el día de hoy en el turno de la mañana, que fue en el que ocurrieron los hechos, promoviendo que cada grupo pudiera reflexionar sobre lo que había sucedido.

Eso es lo primero, después, ¿cómo continuar?, eso es lo que nosotros nos preguntamos. Cómo potenciar el continuar, porque mañana vamos a tener clases, mañana la escuela va a estar habitada otra vez por nuestros niños. Creo que ahí se pone en juego todo lo que coordina Primaria. Por supuesto que el Consejo, la Inspección, escuelas disfrutables, hay otros apoyos que pueden venir del Ministerio de Salud Pública porque esta agresión no es fácil de procesar.

RA – ¿Qué lectura hace usted de estos hechos? Tengo entendido que le ha tocado trabajar en estos últimos tiempos en los que se han dado sucesivos casos de violencia en centros educativos. Esto no es un hecho aislado, sino que se vienen sucediendo varios casos, por un lado de agresiones de padres a docentes y por otro como el que conocemos de la escuela de Maroñas.

NF – Las 196 y 173.

EC – En primer lugar quizás la pregunta sería si es un hecho relativamente nuevo o si siempre ocurrió y no tenía la trascendencia que está teniendo ahora.

NF – Yo creo que es bastante nuevo y que tiene una gran trascendencia en este momento. Creo que esa trascendencia es necesaria, porque esto es como una herida en la sociedad.

EC – Usted dice que antes no era así, por mencionar algo, ¿hace diez años no era así, no se daba esta cantidad de agresiones?

NF – No, no.

EC – ¿Y qué interpretación tiene usted, por qué está se dando este fenómeno?

NF – Esa es una pregunta que nos hacemos y que tiene que ver con la dificultad para resolver los conflictos, para poner en palabras lo que nos pasa, y de hacernos cargo de lo que tenemos que hacer. Si yo recibo un mensaje de atender a mi hijo el dolor que me provoca o la molestia no me permiten expresar eso en palabras y lo actúo, le doy un golpe a la directora, que es la que está al frente de la escuela, es la autoridad escolar, que estuvo conteniendo en este caso a este niño o en el caso del incendio que estuvo desde la madrugada tratando de que esto quedara en incendio contenido, acompañando a las compañeros.

Es una situación que nos interpela y que también nos permite pensar si tenemos que reformular los proyectos que llevamos adelante.

EC – Usted hablaba recién de dificultad para resolver los conflictos, para poner en palabras lo que le ocurre a esa madre o a ese padre. Vuelvo a la pregunta: ¿por qué ahora ocurre eso y antes no ocurría?

NF – Yo no tengo una respuesta que pueda ser absoluta, uno siempre trata de hacer hipótesis sobre las cosas y no siempre va en el mejor sentido. Creo que en este momento lo que tenemos que empezar a reflexionar es que todo lo que estamos haciendo da sus resultados, en nuestra jurisdicción hay 104 escuelas y esto ha pasado en cuatro, es decir que es un grupo de escuelas, pero estamos trabajando de manera sostenida con los equipos psicosociales para contener al personal docente, porque esto es gravísimo.

¿Por qué pasa esto? No sé, de pronto tendríamos que ampliar la mirada, mirar la situación del país, el momento que vivimos, el campeonato de fútbol, yo qué sé, cosas que a veces resuenan, yo no digo que de manera consciente, adentro de la escuela. Pensemos también que todos los padres mandamos a nuestros hijos a la escuela y esperamos que nuestros hijos actúen bien, progresen, que el resultado educativo sea bueno. Cuando aparece algo que es un señalamiento de que esto no está funcionando bien quizás la frustración me impide pensar o asistir a los lugares donde debo hacerlo y actuar de una manera no agresiva, porque yo puedo sentir dolor por algo que no me gusta pero no tengo por qué agredir al otro.

RA – Le comento unos mensajes que leíamos más temprano. Hay algunos oyentes que planteaban sus explicaciones a propósito de este fenómeno en la actitud de los docentes en los últimos tiempos. Mencionaban, por ejemplo, la cantidad de paros que entendían eran injustificados o incluso cómo se ha degradado el respeto en algunos casos hacia los niños o los padres.

EC – Algunos hablan de actitudes soberbias o autoritarias de algunos maestros, en fin, aparecen distintas lecturas. Ustedes desde las autoridades de Primaria, ¿qué dicen?

NF – Yo creo que en general, estoy hablando de un colectivo de 104 escuelas, nosotros venimos trabajando pensando en que para poder trabajar bien en la escuela, para cumplir con las políticas educativas y llevar adelante el programa, tenemos que tener un clima escolar social habilitante. En ese sentido la jurisdicción de Montevideo este viene desarrollando de manera sostenida un proyecto de convivencia y una de sus bases es la resolución de los conflictos que forman parte de la vida.

EC – Le mencionábamos esos mensajes porque es allí donde se tiende a colocar una parte de la responsabilidad: en actitudes de los propios docentes. No estoy diciendo que esa sea la interpretación válida, pero ¿ustedes han analizado esa eventual parte del problema?

NF – Por supuesto que lo hemos analizado, porque yo creo que cuando se pone en juego toda esta situación se tiene que mirar y analizar todo. Así como hemos instruido en las reuniones de directores que tenemos de manera sostenida sobre cómo actuar en determinadas situaciones, sobre algunos protocolos que llevamos adelante para poder cuidarnos, también hemos podido explicitar cómo nos tratamos, cómo nos comunicamos, cuál es la forma más asertiva de llegar a los otros. Creo que todo esto hay que ponerlo en juego y que en eso tiene que estar todo bajo la lupa.

RA – A raíz de estos hechos, ¿se ha cambiado la forma por ejemplo en la que se trabaja con los padres y con el centro educativo? Usted decía que se puede detectar que hay cierta frustración en algunos padres ante la situación de su hijo y lo que se le comunica, detectada esta situación, ¿se ha hecho algún cambio teniendo en cuenta lo que se viene sucediendo en los últimos tiempos?

NF – Yo creo que se han hecho muchos cambios que tienen que ver con poder acompañarse, estar presente en las reuniones, analizar, escuchar lo que dice el colectivo docente, problematizar lo que se está planteando. Esto que ustedes me están refiriendo que dicen los oyentes, que también es válido y que forma parte de lo que uno recoge para poder seguir pensando, viene poniéndose en juego hace mucho tiempo. Decirnos las cosas que pensamos pero además ver los fundamentos que tenemos, esos fundamentos no tienen que ver solamente con lo que yo opino, sino con el amparo reglamentario, con la importancia que tiene la presencia de las familias en las escuelas, para qué son citadas, en mostrar todas las cosas buenas que hacen las escuelas, que son muchas más que las cosas que tenemos que mejorar, el poder apreciar lo que los hijos aprenden. Yo agradezco que ustedes tomen este tema en consideración porque creo que nadie tiene que ignorar que esto ha pasado, que estamos promoviendo y sosteniendo que esto no nos tiene que pasar más, que los conflictos existen y que hay que resolverlos con la palabra, mirándonos, diciendo lo que estamos de acuerdo y lo que estamos en desacuerdo, pero no nos puede pasar más esto, es muy grave.

EC – Hay oyentes en busca de otras interpretaciones que ponen el énfasis en algo que usted mencionó al pasar hace un rato: una tendencia a la violencia en el conjunto de la sociedad. Por ejemplo, tengo acá el mensaje de Gustavo que dice: "soy trabajador del transporte colectivo de pasajeros de Montevideo, todos los días vivimos episodios de violencia en el trato con el público y no digo que no somos responsables, pero cualquier hecho, desde un desvío por un accidente de tránsito, una demora involuntaria del servicio, solicitar el asiento maternal o el del discapacitado, genera una respuesta violenta o desmedida de algunos pasajeros". Más temprano había otro oyente que hablaba de la situación en las instituciones de asistencia médica, donde también notan una intolerancia de usuarios con el personal en determinadas situaciones.

NF – Seguramente esto que dicen los oyentes de sus lugares de trabajo también puede unirse a lo que está pasando en las escuelas. Yo creo que hay que hacer todos los esfuerzos posibles por explicitar, para que los padres conozcan cuál es la política y el proyecto que tiene el centro. Fundamentalmente esto que yo digo: en la convivencia dentro del centro todos los que lo habitamos tenemos responsabilidad, usted puede ingresar a una escuela y ya las carteleras pueden ser analizadores válidos para ver cuál es la propuesta de ese centro y cómo parece que funciona hasta escuchando sus ruidos. Lo que yo veo cuando ingreso a una escuela es ambiente de trabajo, compromiso, un buen relacionamiento con las familias.

Hemos venido trabajando, hay algo que no he dicho, pero ustedes saben igual que yo que la ley prevé la formación de los consejos de participación y que eso también ayuda a que la gente pueda participar de lo que es el centro, porque justamente participar tiene que ver con tomar parte.

Entiendo esto que usted me plantea en el sentido de que en diferentes gremios aparece el tema de la frustración, el malestar, la violencia. Iremos trabajando para que esto mejore, confiados en que eso es posible.

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