Representación parlamentaria femenina

Lilián Celiberti (Cotidiano Mujer): "La paridad no es un tema de cuota, es un principio de vida"

En la jornada de este miércoles el Palacio Legislativo se vio colmado de gente por la presentación de firmas que exigen la representación igualitaria en los órganos de gobierno. Este acto estuvo acompañado por la presencia de la actriz Emma Watson, embajadora de la buena voluntad de ONU Mujeres. Por este motivo, En Perspectiva entrevistó a Lilián Celiberti, coordinadora de Cotidiano Mujer, quien manifestó lo "difícil" que es explicar "cómo no se condicen el nivel de preparación de las mujeres con la representación política". También explicó que la cuota lo que hace es "tratar de remediar una injusticia. Entonces pongamos el foco en la injusticia y no en un mecanismo que es reparatorio".

(emitido a las 8.43 hs.)

EMILIANO COTELO:
Uruguay aplicará en octubre y por primera vez la llamada "ley de cuotas", una norma que reserva a las mujeres uno de cada tres lugares en las listas para integrar el Parlamento. Es un paso adelante. Pero todo indica que no alcanza.

Ayer, en el Palacio Legislativo, fueron entregadas miles de firmas que exigen que se garantice una representación igualitaria en los órganos de gobierno. Y la movilización tuvo un impacto especial ya que contó con el respaldo de Emma Watson, la actriz protagonista de la saga de Harry Potter, que en esta ocasión debutaba como embajadora de Buena Voluntad de ONU Mujeres.

(Audio Emma Watson.)

"Estoy aquí en un día en el que los derechos de la mujer son una prioridad y se establecen como tales. Porque sin esos derechos las mujeres cada vez serán más susceptibles a la injusticia. Para mí realmente es un honor. Les agradezco mucho que me hayan invitado."

(Fin.)

EC - ¿Cuáles son los fundamentos de esta nueva campaña? ¿Qué medidas concretas se están reclamando?

Para saberlo, recibimos a Lilián Celiberti, coordinadora de Cotidiano Mujer, uno de los colectivos que llevan a cabo la campaña titulada "Poné tu firma. Mujeres a la par".

ROMINA ANDRIOLI:
¿Cuál fue el cometido concreto de la actividad realizada ayer, que tuvo una gran repercusión al tener como protagonista a la actriz Emma Watson?

LILIÁN CELIBERTI:
Nosotras teníamos pensado entregar las firmas antes de las elecciones, aun sabiendo que la propuesta de la diputada Montaner de prolongar la ley no se iba a votar en esta legislatura, porque casi está terminando.

RA - Hablás de la llamada "ley de cuotas".

LC - Sí; ella proponía extender el proyecto actual a otro período. Pero esa iniciativa no se discutió durante este año. Entonces nosotras estamos haciendo esta campaña de recolección de firmas con la idea de colocar el tema. No es una recolección de firma formal, no es para un plebiscito, es un apoyo, es una adhesión, es la búsqueda de generar debates al respecto.

Teníamos pensado presentar estas firmas antes de que terminara la legislatura cuando de ONU Mujeres nos llamaron para plantearnos qué nos parecía que viniera la primera misión oficial de la embajadora de ONU Mujeres, que ella había elegido trabajar sobre el tema participación política y ellas pensaban que Uruguay podía ser un lugar para inaugurar su misión.

Por supuesto que nosotras dijimos que sí, pero se prolongó la decisión. La idea no era hacer una convocatoria pública dos o tres días antes, como sucedió. Más bien se mantuvo en reserva el nombre, no lo manejamos nosotras ni lo manejaron Naciones Unidas ni ONU Mujeres, pero se filtró. Entonces sucedieron cosas que no deberían haber sucedido. Porque si te enterás en el momento es más difícil organizar la venida de los fans.

RA - Te referís por ejemplo a la multitud de jóvenes que llegaron a los alrededores del Palacio.

LC - Sí, que supongo que quedaron muy frustrados. Porque ella quería hacer una misión para su misión, no quería combinar eso con su rol de actriz. Es muy difícil cuando existen estas personalidades que son conocidas desde otros lugares separar ambas cosas. Y sucedió.

RA - Más en general, ¿cómo está Uruguay posicionado hoy en cuanto a representación de género?

LC - Si miramos los datos al día de hoy, tenemos un 11,6% de participación en el Parlamento y un 15% en el Ejecutivo. La situación retrocedió en el caso del Parlamento por la salida de Mónica Xavier, que era senadora, y por la muerte de Susana Dalmás. Había cuatro senadoras y quedaron dos. En Diputados creo que se mantiene el número. Es un nivel muy bajo, es uno de los más bajos de la región.

RA - Justamente, ¿cómo nos sitúa esto en comparación con otros países de la región y del mundo en general?

LC - Nos sitúa bastante mal. En la región somos de los últimos países y en el mundo estamos por debajo de Arabia Saudita. Casi en todos lados adonde vamos (foros, iniciativas) nos preguntan "¿pero cómo Uruguay tiene un nivel tan bajo de participación de las mujeres?". Porque Uruguay está considerado un país muy democrático, muy de avanzada en la legislación, muy moderno en su concepción liberal de los derechos, entonces ese indicador resulta sumamente negativo, llamativo en todo caso. Y difícil de explicar, porque hay un sistema político estable, partidos de larguísima trayectoria. Entonces es difícil explicar cómo no se condicen las tasas de egresados universitarios –que la mayoría son mujeres–, el nivel de preparación de las mujeres para la gestión pública, para cualquier tarea y en cualquier campo, con la representación política.

RA - Otra pregunta general pero que te deben de plantear muy seguido cuando tenés que defender este tema: ¿por qué ustedes defienden la importancia de la participación de las mujeres en la política? ¿Qué mejoras consideran que traería aparejada una mayor participación de las mujeres?

LC - En primer lugar es un tema de justicia, somos más de la mitad de la población. Y las mujeres tienen una experiencia en la vida singular, diferente de la de los hombres. Todas las mujeres. Por supuesto que atravesadas por realidades distintas: de clase, de preparación, de educación, de sector social. Sin embargo todas, en cualquier nivel, somos responsables del cuidado, aun aquellas que lo mercantilizan, que lo contratan fuera.

Esa experiencia diferente trae una visión de las prioridades y de los problemas seguramente también diferente de la de un hombre que fue educado para estar atendido por otros y que por lo tanto pone en segundo lugar el cuidado de la vida cotidiana y la reproducción de la vida como algo que está dado, como algo natural, y no como algo que supone un gran trabajo, un gran esfuerzo, una gran carga emocional, afectiva, personal.

Entonces pensamos, en primer lugar, que es de justicia, por una cuestión numérica, si somos más de la mitad de la población, ¿por qué no estar en los gobiernos a todos los niveles? Y en segundo lugar, porque el aporte de miradas diferentes viene de la experiencia social de las mujeres. No es porque esencialmente seamos diferentes, viene porque tenemos una experiencia diferente con relación básicamente al cuidado.

RA - ¿Y hay efectivamente mujeres en Uruguay que quieren tener una mayor participación en la política y no se les dan las oportunidades? En participar en las actividades políticas, en integrar el Parlamento, en llegar a cargos de gobierno.

LC - Yo creo que sí. Ayer, después de la actividad pública que tuvimos en el Parlamento se hizo una reunión con organizaciones juveniles en la que estaban mujeres jóvenes de todos los partidos. Y una de ellas habló en nombre de esa Red de Mujeres Jóvenes que se formó hace muy poco tiempo, también a partir de iniciativas que ONU Mujeres ha desarrollado. Como eran cuatro partidos era difícil decidir, no podían hablar las cuatro, entonces sortearon y habló una joven del Partido Nacional. Y justamente, planteó cómo las jóvenes mujeres eran invisibles.

La invisibilidad es un proceso en el que participamos todos. Participan los medios de comunicación, participan por supuesto y en primerísimo lugar los partidos, porque son los que tienen que dar visibilidad a sus nuevos liderazgos, tienen de alguna manera que construirlos, hacerlos visibles, "apetecibles" para los medios, para entrevistarlos, mirarlos, ver qué piensan, etcétera.

Entonces creo que hay muchas mujeres que sí quieren estar en esos lugares. Y esos lugares de decisión no son solo el Parlamento, son también el Ejecutivo, los ejecutivos departamentales. Hay distintos niveles de gobierno en los que las mujeres podrían ejercer un rol más activo.

RA - Ustedes hacen esta movilización, la que hicieron ayer concretamente, para conseguir mayor participación cuando se está aplicando por primera vez la ley de cuotas. Me interesa saber cómo están viendo este tema y cómo viene la aplicación de esta ley.

***

RA - Ustedes hacen este planteo de una nueva ley cuando se va a aplicar por primera vez el sistema de cuotas en el Parlamento que establece que en los primeros tres lugares de cada lista debe figurar por lo menos una mujer. Entienden que esto no es suficiente, que la ley como se planteó no alcanza.

LC - Hay dos aspectos. Por una parte, lo que llamamos la aplicación minimalista, que es cubrir el tercer lugar de la lista.

RA - Porque la ley establece eso como una formalidad, pero después depende de las negociaciones políticas que se hagan el lugar que se le otorga a la mujer, si efectivamente llega al Parlamento.

LC - Claro, la ley no establece que la mujer tenga que ir en el tercer lugar. La ley establece que en los primeros tres lugares no puede haber representado un único sexo. La interpretación es que el tercer lugar es para la mujer. Eso ya denota que tenemos una visión bastante sesgada respecto de cuál es el lugar que las mujeres ocuparían.

El segundo aspecto tiene que ver con el sistema electoral uruguayo y la cantidad enorme de listas que se presentan. Desde hace muchos años nosotras hacemos el monitoreo electoral con el Área de Ciencia Política, con Niki Johnson. Este año también lo vamos a hacer, y también vamos a tener un libro que va a reflejar lo que haya pasado efectivamente.

En este momento Nikki está haciendo el análisis de las internas. Y los primeros resultados de las internas muestran justamente la aplicación minimalista: las mujeres estaban en el tercer lugar. Tal vez ahí se jugaban relaciones de poder a posteriori, porque en las convenciones podrían estar encabezando listas o en el segundo lugar o ir en listas más paritarias.

RA - Eso es lo que ya constataron en las internas.

LC - Eso es lo que constatamos en las internas. Todavía no está terminado el análisis, pero estará en poco tiempo y lo podremos difundir para mostrar los datos concretos.

Entonces la aplicación minimalista, por el sistema electoral, puede no presentar un resultado demasiado contundente en Diputados, que incremente significativamente ese porcentaje. Lo puede sí hacer en el Senado. Eso porque en Uruguay existe la cuota territorial, los departamentos tienen asignada la cantidad de diputados o diputadas de acuerdo a su población, a los electores. Eso significa que si las mujeres están todas colocadas en el tercer lugar difícilmente, en un departamento que tiene dos cargos, que a su vez se disputan entre partidos, van a salir, salvo que encabecen la lista.

RA - También constataron otras situaciones que denominan "trampas" que se le están haciendo a la ley, las denominadas "juanitas" que vienen a cumplir un papel de "floreros". ¿Cómo es eso?

LC - Esas "trampas" tienen que ver con acuerdos internos: tal persona tiene tal suplente, que es un hombre, que efectivamente va a tomar ese cargo. Esas trampas tienen que ver con una visión de "por un lado cumplo la ley, porque es obligatorio, es lo que se mandata, pero por otro lado garantizo determinados liderazgos o determinados acuerdos partidarios internos" con liderazgos masculinos o acuerdos que ya se tienen de antes.

RA - ¿Cómo se está concretando eso en este caso?

LC - Todavía no sabemos porque no hemos visto el conjunto de las listas, recién se están presentando. Cuando tengamos todo el panorama vamos a poder observarlo. Y en realidad va a surgir en octubre, cuando veamos efectivamente quiénes son las personas electas y quiénes realmente asumen el cargo. Porque entre quienes son electas y quienes asumen a veces hay diferencias.

RA - Claro, puede estar acordada la renuncia a la banca, puede figurar un nombre en la lista pero que después no llegue a ocupar la banca. Ustedes también mencionaban la situación de que la misma mujer encabece distintas listas.

LC - Efectivamente, eso pasa, listas que están 100% encabezadas por mujeres, pero es siempre la misma, por lo tanto desde el punto de vista del cargo es una sola.

RA - Para eso también, hay que esperar a ver cómo queda.

LC - Claro, para esos resultados tenemos que esperar. Quiero enfatizar que el centro de esta campaña es crear una opinión pública, porque todavía seguimos escuchando argumentaciones como "ay, la cuota, es una vergüenza que las mujeres lleguen por cuota, es denigrante".

RA - Hay varios mensajes por ese lado, en contra de la cuotificación inicial. Entienden que es subestimar a la mujer al ocupar el lugar por cuota y no por méritos.

LC - A eso respondo de la siguiente manera. A la mayoría de los parlamentarios, sacando dos o tres líderes de cada partido, no los conoce más que un circuito muy pequeño. Sin embargo son legisladores. ¿Cómo los eligieron? Yo como ciudadana no tengo la menor idea. Entonces prefiero que exista un mecanismo.

Y las mujeres se darán a conocer. Las mujeres que han llegado han sido pocas pero todas han marcado cosas, su presencia en los parlamentos ha sido significativa. Ese es el juego democrático, no importa. Porque la cuota lo que hace es tratar de remediar una injusticia. Entonces pongamos el foco en la injusticia y no en un mecanismo que es reparatorio. Si la sociedad fuera más permeable a los liderazgos femeninos habría muchísimas mujeres, porque en este país las mujeres son formadas, capacitadas, tienen voz, tienen experiencia y tienen cosas para aportar.

RA - ¿Les consta o han recibido alguna denuncia específica respecto de algún partido político que esté haciendo estas "trampas" con la ley de cuotas?

LC - Este comunicado lo hicimos a partir de declaraciones específicas con respecto a un partido en el cual en el tercer lugar iría una persona que dijo expresamente que renunciaría. Eso nos llamó la atención. Pero hay muchas cosas, comentarios. Entonces en este momento preferimos trabajar con los datos, con los resultados, y después decirlos tal cual, para no generar una opinión contraria a ningún partido. Porque lo que queremos justamente es que los partidos asuman esto con seriedad, con responsabilidad. Y que exista presión desde dentro, que sean los y las militantes de los partidos quienes exijan el cumplimiento de la cuota y de la paridad en ese sentido.

RA - ¿Ves diferencias en la actitud de algún partido en cómo toma este tema?

LC - No, en todos los partidos hay resistencias y apoyos. Es un campo de disputa que está presente, lo importante es que en todos los partidos hay mujeres dispuestas a dar esta batalla y preparadas a disputar esta concepción de la militancia y de la representación. Y me parece que eso es lo significativo. Con esto también quiero reconocer una línea de trabajo de la Red de Mujeres Políticas desde el principio.

RA - Red de Mujeres que integran todos los partidos.

LC - Que integran mujeres de todos los partidos, que lideró la creación de la Bancada Bicameral Femenina y de muchas de las leyes que salieron del Parlamento, de agendas. Como ayer recordaba Astori, que asume una suplente en el período de gobierno de Lacalle y plantea un proyecto de ley de igualdad en el empleo, que fue una de las primeras que marcaban la igualdad como un parámetro importante para la sociedad. Entonces las mujeres han marcado diferencias en la agenda legislativa, porque ya vienen con agendas que han trabajado en múltiples encuentros, talleres, debates, etcétera. Ese es un punto a tomar en cuenta.

RA - Maru, ¿tenés algún mensaje de los oyentes para comentar?

MARIA EUGENIA DUPIN:
Sí, tenemos varios que van en el sentido de que la cuotificación lo que hace es promover más injusticia.

Y por otro lado uno que dice: "Las actividades políticas se realizan en horarios que son incompatibles para una jefa de hogar sin dinero para pagar por ejemplo el cuidado de hijos. Eso nos limita y mucho".

¿Podría existir una vía alternativa para lograr la participación femenina en el Parlamento que no fuera a través de este mecanismo de la ley?

LC - Llegará un momento en que la sociedad será lo suficientemente abierta como para reconocer esas capacidades. Pero también se está planteando el cambio de las formas de ejercicio de la política, tal vez esas formas tienen que cambiar. Como decía Bachelet, si una mujer llega a la política es un tema importante, pero si llegan muchas la política cambia.

La política cambia porque ese tema de los horarios, o el tema de los cuidados… porque ¿por qué no puede quedarse un hombre? ¿Por qué los hombres pueden hacer reuniones hasta tarde? Porque tienen garantizado un sistema de respaldo, de cuidados, tanto que el dicho popular es "detrás de todo gran hombre hay una gran mujer". Hay una gran mujer que le plancha las camisas, que le lava la ropa, que le hace la comida, que le cuida los hijos, que le cuida los enfermos cuando los hay en la casa, hasta sus padres, etcétera.

MED - ¿Y por qué no promover el cambio desde ahí y no directamente mediante el mecanismo para el Parlamento?

LC - Nosotras estamos promoviendo el cambio desde los dos lugares. Lo decía ayer en el Parlamento, para nosotras el tema de la paridad no es un tema de cuota, es un principio de vida. Y ese principio de vida supone compartir con la pareja –sea heterosexual, homosexual, la que elijas– los cuidados y la acción pública.

Considerando que la política es una responsabilidad y algo que todo el mundo quiere hacer, ¿por qué no? No importa el nivel de la política. Yo por ejemplo no quiero estar en el Parlamento, sin embargo hago política desde mi lugar, como muchísimas mujeres hacemos política desde la acción comunitaria, entendiendo la política en un sentido amplio, no solamente como una acción partidaria y de disputa de poder. La política también es generar agenda. Y en este país las organizaciones sociales generamos agenda todo el tiempo y no somos un partido.

RA - Ayer se entregaron unas 5.500 firmas que ustedes juntaron. Concretamente ¿para qué fin? ¿Qué buscan que se logre? ¿Una nueva ley?

LC - Una nueva ley.

RA - ¿Y qué debería establecer esa nueva ley?

LC - En la nueva ley estamos planteando desde nuestras organizaciones que se establezca la paridad en la representación. Por supuesto que son las y los legisladores los que establecerán cómo será esa nueva ley.

RA - ¿Paridad es ir a un 50 y 50, por ejemplo?

LC - Por ejemplo, como en Francia, donde se aprobó la paridad, o en países de América Latina, Costa Rica, Bolivia, etcétera. El tema se ha colocado en el centro del debate a partir de la Conferencia de la Mujer de la Cepal del 2010, que planteó paridad y redistribución del trabajo no remunerado. Para nosotras son esas dos áreas.

Esperamos que la próxima legislatura apruebe una ley nueva. Porque los obstáculos que las mujeres políticas encuentran en sus partidos hoy por hoy solo se resuelven así –en el futuro esperemos que no sea así–, mostrando a la ciudadanía la cantidad de mujeres competentes que todos los partidos tienen y que merecen un lugar de representación pública.

RA - ¿Van a presentar una iniciativa concreta, tienen redactado un proyecto de ley?

LC - No, no lo tenemos redactado. En la próxima legislatura, en el 2015, nos vamos a reunir con quienes sean elegidas. Y pensamos que ahí la propia Red de Mujeres Políticas elaborará un proyecto de ley para presentar.

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Transcripción: María Lila Ltaif