Con una mezquita en Uruguay, "estamos invitando a la catástrofe"
En diálogo con El Espectador, Álvaro Diez de Medina, analista Internacional y exembajador de Uruguay en EEUU, aseguró que "no existe en Uruguay una colectividad islámica que profese esa religión" por lo que habría que "medir las intenciones" al querer "construir un templo para seis personas", porque de hacerlo, "estaríamos invitando a la catástrofe".
Llegaron a Uruguay seis presos de Guantánamo, en el marco de una política humanitaria del ex presidente Mujica. El analista internacional Álvaro Diez de Medina escribió una carta a El Observador rechazando el pedido de estos seis refugiados de construir una mezquita en nuestro país.
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En diálogo con Daniel Castro, Diez de Medina explicó qué le provocó escribir esto. "Una sensación de conflicto. Como liberal convencido y partidario de la más irrestricta libertad de culto, me rechina cualquier limitación de practicar cultos, es algo que está establecida en la Constitución" pero "con una mezquita estamos enfrentando una situación innecesaria. No existe en Uruguay una colectividad islámica que profese esa religión" por lo que habría que "medir las intenciones" al querer "construir un templo para seis personas".
En la carta referida, Diez de Medina hace hincapié en el "nunca y ninguna": "no existiendo esa necesidad, nosotros la estamos creando".
El analista internacional recordó también que muchos de estos centros, además de ser religiosos, son de "reclutamiento político, bordeando el terrorismo".
"Muchos de estos terroristas europeos de tercera generación que han sido protagonistas de estos últimos hechos repugnantes no son de origen musulmán, son personas atraídas por estos centros".
"La integración musulmana en la sociedad europea no ha tenido un curso natural. También ahí la sociedad europea debe asumir su responsabilidad. Esta integración es difícil y genera problemas, pero no es un problema que nosotros tengamos" expresó el analista.
Civilización cristiana y occidental "superior"
El diplomático también hace referencia en su carta a una suerte de "superioridad" de la civilización cristiana y occidental. "Eso es un nombrete que hoy está gozando de mala prensa, se entiende que hoy en un concepto excluyente, clasita, que discrimina a los demás… Pero el hecho cierto es que hoy vivimos una situación de primacía de los valores de la sociedad occidental y cristiana".
"Hay un odio que se genera por la situación de las cosas que vemos a diario, por supuesto que yo no siento odio, debe haber -como en todas las civilizaciones- personas de buena voluntad. Son situaciones de riesgo que en Uruguay no están, y como no están, no las busquemos" sostuvo el exembajador.
"Estoy predicando en contra de la construcción de una mezquita que puede convertirse en un foco de problemas que no necesitamos. La posibilidad de instalar una mezquita en una zona relegada del país, donde hay jóvenes que necesitan educación, empleo, y en la que nosotros arrojamos sobre estas llamas de la marginación el combustible de un credo que es fundamentalista y destructivo, estamos invitando a la catástrofe" agregó Diez de Medina.