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A una semana de los incidentes en Euskal Erría 70

Con algunas pericias pendientes y testimonios coincidentes con la versión inicial, avanza la investigación de la balacera que el lunes terminó con la vida de un joven e hirió a otros cinco en el complejo Euskal Erría 70. Informe de En Perspectiva.

(Emitido a las 7.58)

EMILIANO COTELO:
El martes pasado a esta hora estábamos empezando a conocer los sucesos trágicos ocurridos en la noche del lunes en el complejo Euskal Erría 70. Un muchacho de 18 años fue muerto a balazos y otros jóvenes fueron heridos con arma de fuego. Esto disparó cuatro horas de gran nerviosismo que también incluyeron, entre otras cosas, una especie de asonada protagonizada por gente que aparentemente vino del asentamiento cercano, y dejó varias garitas policiales incendiadas, asaltos a comercios y robos de motos y bicicletas.

El miércoles el juez en lo penal Pedro Hackenbruch dictó su primera resolución: el procesamiento con prisión de un agente de policía encausado por seis delitos de homicidio, cinco de ellos en el grado de tentativa.

Pero con esa decisión el caso no se aclaró, ni mucho menos. Todos nos quedamos con muchas preguntas que, por lo visto, sólo la investigación judicial podrá ir respondiendo.

Entonces... ¿qué ha pasado desde el miércoles en el juzgado? Vamos a tratar de hacer una rápida puesta a punto.

En primer lugar una aclaración: todavía no se puede acceder al contenido del expediente de la causa. ¿Por qué? Las actuaciones no adquirieron carácter público ya que aún no se notificó a las partes involucradas, algo que estaba previsto realizar justamente hoy, martes. Cuando el expediente pueda ser consultado podremos conocer los diferentes testimonios y, quizás, acercarnos a comprender un poco mejor qué fue lo que pasó aquella noche, que en principio aparece tan confuso.

De todos modos hay algunas novedades que vale la pena conocer. Según confirmó EN PERSPECTIVA en fuentes judiciales, el doctor Hackenbruch ordenará nuevas pericias balísticas tendentes a echar luz sobre aquellos hechos. Esto significa, obviamente, que las cosas no están tan claras como uno podía imaginar desde un principio, por lo que no es de extrañar que pueda haber noticias en los próximos días.

Concretamente, ¿cuál es el asunto? Por un lado el juez Hackenbruch no tiene dudas de que algunos disparos provinieron del arma de reglamento del policía que prestaba funciones en 222, en eso coinciden los testimonios del propio funcionario, de los jóvenes y de otros testigos, y todos ellos constan en el expediente.

Sin embargo, lo que no está tan claro es si la segunda arma que entregó el policía –es decir, la pistola calibre 22 que el agente declaró haber incautado a alguno de los jóvenes– también fue disparada esa misma noche del lunes de la semana pasada. Al momento las pericias que maneja el magistrado señalan que el arma efectivamente fue usada últimamente, pero no hay información precisa sobre si lo fue ese lunes o algunos días antes.

Para resolver esa interrogante, el doctor Hackenbruch tiene previsto proponer pericias sobre algunos de los proyectiles alojados en los cuerpos de los heridos, de modo de determinar si los mismos corresponden al arma en cuestión.

La tarea, según las fuentes cercanas a la investigación que consultó El Espectador, no es sencilla. Puede lograrse constatando el tipo de proyectil en radiografías de los heridos o directamente a través de la extracción de algunas de las balas alojadas en el cuerpo de cualquiera de los jóvenes lesionados.

En otro orden, hasta el momento todos los testigos que declararon por esta causa ratificaron la versión inicial de los jóvenes, en la que se sostiene que el policía les disparó de forma deliberada. Ninguno de los declarantes avaló la versión del uniformado, quien aseguró que el arma de reglamento se disparó en un forcejeo, porque habían intentado quitársela.

Mientras tanto el juez Hackenbruch continúa en la búsqueda de testigos. El magistrado está convencido de que hay más personas que estuvieron en las cercanías del lugar donde ocurrió el episodio que tienen su versión para aportar; gente que sin embargo todavía no se acercó a declarar. Por eso el juez tomó acciones para que se intente ubicar a alguno de ellos.

Otra actuación que el juez tiene previsto implementar próximamente es la reconstrucción de los hechos. Si bien se trata de una instancia muy importante para la marcha de la investigación, el magistrado aguarda para llevarla adelante "que se calmen un poco los ánimos en el barrio" y que la mayor parte de los jóvenes heridos pueda concurrir. En esa instancia, el juez también espera poder dar con algún nuevo testigo.

Obviamente, como suele suceder en todo procesamiento, las fuentes de la investigación que consultó En Perspectiva insistieron en que el procesamiento del policía no es un veredicto sobre el caso, que apenas implica la existencia de mérito suficiente para que la persona sea juzgada y que ahora, con las investigaciones que han comenzado a desplegarse, se aclarará su eventual culpabilidad o inocencia.

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