Entrevista en Rompkbzas

Un millón en la cuerda floja

Un millón en la cuerda floja
©adhoc

Uno de cada tres uruguayos vive con entre cuatro y 10 dólares por día, según se desprende del informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Dentro de este número, más de la mitad son empleados informales y cerca del 40% son hogares con jefas de hogar. El economista George Gray Molina dijo en Rompkbzas que Uruguay redujo la pobreza y se aumentó la formalidad en el empleo, pero alertó que la tasa de finalización de secundaria sigue estando "por debajo del promedio latinoamericano".

George Gray Molina, quien es el economista principal de la Dirección Regional de América Latina y el Caribe para el PNUD, resaltó la reducción de la pobreza en nuestro país y que "esto tiene un impacto sobre el mercado laboral. Se formalizó, pasando a ser el tercer mejor país de Latinoamérica con un alto porcentaje de mujeres en él". La mayor formalidad conlleva "un mejor sistema de protección social, cuidados, jubilación. Están mejor posicionados ante un golpe adverso".

Entre el 2004 y el 2014, el país logró una disminución muy significativa de la pobreza, pasando de un 19% a un 7% de la población total, mientras que alcanzó un nivel de indigencia de 0,4%. Además, la clase media aumentó de 42% a 60% en ese período, siendo este el nivel más alto de la región.

Entre 2003 y 2013, Uruguay incorporó a 700.000 personas a la clase media, lo que implicó que este grupo crezca 20%. Hay un 4,9% que tiene "pobreza moderada" y vive con entre 2,5 y 4 dólares diarios, un 1,6% con pobreza extrema que vive con entre 1,25 y 2,5 dólares diarios y un 0,4% que subsiste en la indigencia con menos de 1,25 dólares diarios.

La clase media en Uruguay es de las más fuertes de Latinoamérica, pero Gray dijo que "es la población vulnerable a caer a la clase baja. Esto ocurre en países como Uruguay, Chile o Costa Rica". Esto se debe a que "dos de cada tres nuevos empleos son en el sector servicios: construcción, comercio, hotelería o alimentación. Esos trabajos son muy volátiles en momentos de bajón económico. La industria manufacturera está mejor posicionada en momentos de crisis", argumentó el experto.

El coeficiente Gini es la forma de medir la desigualdad en los países. "En Uruguay la desigualdad no es de las más bajas ni altas, está en el medio. Se redujo ese coeficiente por tres motivos: ingresos a puestos de trabajo, transferencia social y cambio demográfico. Esto último en el caso de Uruguay, es negativo. Va aumentando la desigualdad, el envejecimiento relativo de la población. Uruguay tiene envejecimiento prematuro, que va a ser un problema a largo plazo", apuntó.

Entre las cosas positivas, George Gray Molina resaltó los datos de movilidad: "La sociedad uruguaya ha tenido ingresos ascendentes, son los más altos de Latinoamérica. El 80% tuvo movilidad de ingreso ascendente, el promedio continental es 49%. Significa que el 80% está aumentando sus ingresos. El 1%, en tanto, muestra dato descendente", afirmó.

En cuanto a las personas que no trabajan ni estudian, dijo que "hay disparidad: son más los hombres 'ni-ni' que las mujeres".