Jugar y perder, el mal negocio de los montevideanos
Los casinos municipales no ganaron dinero durante el período 2000-2005 y arrojaron un déficit de 15 millones de dólares. La primera denuncia de mala gestión fue de los propios empleados y el intendente Ricardo Ehrlich se había comprometido a investigar. Seis meses después, el MPP no descarta enviar el resultado de la comisión investigadora a la Justicia. Es que cada vez son más los datos que empiezan a dejar en claro que, además de las pérdidas millonarias, existieron irregularidades.
Los 15 millones de dólares de pérdidas que arrojaron los casinos municipales entre los años 2000 y 2005 se deben al casino del Parque Hotel, del Hotel Carrasco y del Oceanía. En ese momento, las autoridades municipales trataron de zanjar el tema con una respuesta que explicaba todo en función del contexto. Por un lado, la crisis económica de 2002 y, por otro, la aparición en el mercado de los casinos privados (del Hotel Radisson, del complejo Maroñas Enterteinment y las salas del Geant). Esos factores incidieron. Por ejemplo, en el tema de la competencia, la Intendencia pasó de tener el 100% del mercado a un escaso 17%. Ni la oposición, ni el gremio de trabajadores dudan de que esta explicación es válida. Lo que dicen es que a la crisis económica y a la competencia hay que sumarle una mala gestión. Representantes del gremio de casinos llegaron a acusar a las autoridades municipales de tener una intención deliberada de terminar con los casinos municipales. Enrique Book, presidente de uno de los dos gremios de funcionarios de casinos municipales, aseguraba que existió un complot en los últimos años para que los casinos se fundieran y terminaran en manos de privados. Este es el contexto que había cuando salió a la luz la insólita noticia de los casinos en los que siempre pierde la banca. Pero, a fines del año pasado, el Tribunal de Cuentas le entregó un informe a la Junta Departamental y a la Intendencia de Ehrlich en el que remarca una y otra vez que hubo irregularidades, en algunos casos muy llamativas, lo que pone en duda que los casinos solamente perdieran plata por la crisis y la competencia y cuestiona la gestión que hubo atrás. Irregularidades. La investigación del Tribunal de Cuentas deja en evidencia que la Intendencia pagó por el mantenimiento de máquinas tragamonedas que no existían. Esto no pasó durante un mes con un par de máquinas. Pasó durante años con cientos y cientos de máquinas por las que la Intendencia le pagaba a la empresa Sabid S.A. el mantenimiento de tragamonedas que no existían. Lo que hizo el Tribunal de Cuentas fue muy sencillo: comparó lo que decían las facturas con la cantidad de máquinas que aparecen en los informes de la oficina de contralor. Ese análisis muestra, por ejemplo, que en setiembre de 2002, la Intendencia pagó por el mantenimiento de 487 máquinas tragamonedas cuando sólo tenía 397 en sus casinos. Una diferencia de 90 máquinas quedó a la vista. Eso fue una constante durante los años 2000, 2001 y 2002. El Tribunal deja claro que no puede hablar del resto de los años porque la Intendencia no le proporcionó la información que le pidió. En el 2000, pagó el mantenimiento de 546 máquinas que no existían. En el 2001, 606. En cuatro meses de 2002, pagó por 317. El informe repite una y otra vez que la Intendencia no le dio toda la información que pidió, por ejemplo, no le proporcionó el resto de la información de 2002 y tampoco la de 2003 y 2004. En un casino que perdía plata y no lograba competir con los privados, la Intendencia gasto dinero para mantener 1.469 máquinas que no existían. También encontró irregularidades por la ausencia de llamados a licitación en varias oportunidades, es decir, casos en los que la Intendencia decidió contratar directamente a una empresa sin un llamado previo. La investigación dice textualmente: "la comuna formó contratos en forma directa con empresas proveedoras de slots". Además de que las adjudicó en forma directa, el Tribunal agrega que les pagó "por concepto de arrendamiento, un porcentaje de utilidades muy superior al que surge de la media establecida por licitaciones". Es el caso de el contrato con la Firma Flippers Andes Ltda., que colocó dos slots propios en el Casino Parque Hotel por los que la Intendencia le daba el 50% de las utilidades netas que sacaban esas maquinas. Lo que dice el Tribunal es que "el porcentaje de utilidad abonado por el período 2002-2005 se considera desproporcionado". El asunto es que la Intendencia, en este caso, decidió darle a la empresa privada el doble del porcentaje que, en las licitaciones con otras empresas, acordaba, entre un 23% y un 30%. Y este contrato lo firmó en 2002, cuando ya la pérdidas eran evidentes. Las cajas chicas son otro punto que el Tribunal cuestiona. La investigación constató que en 16 de las 18 cajas chicas que se verificaron, la plata no se usaba, como especifica la norma y el sentido común, para imprevistos o gastos urgentes sino para pagos a proveedores de slots, mantenimiento de equipos informáticos, equipos cuenta monedas y billetes, instalaciones eléctricas, para vigilancia, entre otros rubros. El Tribunal de Cuentas también encontró irregularidades en las compensaciones que se les pagan a los jubilados de los casinos. Por normativa, los empleados que se jubilan de los casinos reciben un porcentaje sobre la ganancia. A pesar de que los casinos registraron pérdidas de millones de dólares, los jubilados recibieron, de todas formas, esa compensación. Un gasto que supone unos 10 millones de pesos por año. El 27 de febrero la administración municipal va a tener que responder en la Junta Departamental a los cuestionamientos que surgen de este informe. Opiniones. En este contexto, el Movimiento de Participación Popular (MPP) no descarta que el tema de los casinos termine en la Justicia, según dijo Fabián Villamarín, edil por el MPP y coordinador de la bancada del Frente Amplio en la Junta Departamental. "En este momento hay dos investigaciones en paralelo. Una es la auditoria interna y la otra es la investigación administrativa. Una vez que concluyan ambas, en especial la segunda, es el intendente con el informe final el que decide si se elevan los antecedentes o no. No obstante, nosotros solicitamos que todos los informes lleguen a la Junta Departamental y que la propia Junta pueda investigar, actuar e incluso decidir si eleva por motu propio los antecedentes a la Justicia", indicó Villamarín. Además, desde la Vertiente Artiguista no se oponen a la idea de que el expediente llegue a la Justicia. "Lo que nosotros señalamos y nos parece vital es que, en cualquier caso en que las pruebas ameriten que se pase a la Justicia, por supuesto lo vamos a apoyar. Compartimos que cualquier acto de gobierno que no sea transparente siga los procedimientos que correspondan, si tiene que ir a la Justicia que así sea", sostuvo Eleonora Bianchi, presidenta de la Vertiente Artiguista. El edil Álvaro Viviano dejó en claro que el tema va a llegar a la Justicia. Dijo que si el intendente Ehrlich no lo hace, el Partido Nacional ya decidió que va a enviar toda la información que tiene para que la analice la Justicia. Y agregó que, a esta altura, duda que la izquierda lo vaya a hacer, pero aseguró que los blancos lo harán. "Los expedientes, creo que necesariamente, van a terminar en la Justicia. A fin de año se crea, a solicitud nuestra, una comisión investigadora, que reposó básicamente en el crudo informe del Tribunal de Cuentas, que profundiza en las irregularidades que merecen ser investigadas. En estos últimos días, los medios de comunicación se han visto impactados por los anuncios de que el propio MPP va ha mandar a la Justicia Penal los expedientes por motivos que lo empujan a tal decisión. Estamos convencidos que este expediente va a terminar en la Justicia (porque) han ocurrido cosas demasiado graves, que no se pueden ocultar, que por acción u omisión, alguien no ha hecho lo que tenía que hacer. Hay gente que hizo las cosas mal y creo que hay gente que lo hizo sabiendo que las hacía mal. Y cuando eso es así se comete dolo y esto es sancionado", consideró Viviano. La oposición cuestiona y muy fuerte la decisión de poner al frente de la Dirección Nacional de Casinos a Juan Carlos Bengoa, perteneciente a Asamblea Uruguay, que fuera el director de los casinos municipales durante el período tan cuestionado. Además, a los blancos les preocupa lo que pueda estar haciendo Bengoa con los casinos nacionales. Viviano dijo que tiene indicios de que las cosas no van bien. "Creemos que es un verdadero premio que le dio el Poder Ejecutivo por su beneficencia al cabo de cinco años. Nadie puede entender que Bengoa, luego de su trayectoria en los casinos municipales y de tener el triste privilegio de llevar a los mismos a una pérdida de 15 millones de dólares, hoy esté siendo responsable de los destinos de los casinos municipales. (...) Dudamos que este señor sea capaz de revertir una situación de esta naturaleza. La peor decisión táctica que se tomó en los últimos cinco años en la orbita de los casinos, fue esta orientación que tomó Bengoa, donde el desarrollo de una estrategia comercial reforzaba, en la tercerización de slots, la contratación de empresas privadas que, mediante el suministro de slots y mediante la percepción de un porcentaje, se iban a potenciar los casinos municipales. A partir de ahí, comenzó a darse un deterioro en picada de los casinos. Entonces, si para lograr un lugar de esta naturaleza en el estrado hay que tener antecedentes, es extraño ver como un hombre con estos antecedentes es llevado a gestionar los casinos nacionales", indicó el edil. La presidenta de la Vertiente Artiguista también habló con Asuntos Pendientes sobre la situación de Bengoa. "No vamos a opinar sobre la integridad de un apersona, cuando lo que están planteadas son dudas. Si hay pruebas de que cualquier persona no actúa correctamente deben ser presentadas, se deben analizar y tendrán que ir al lugar que correspondan. En tanto no haya una prueba contundente de que cualquier persona (...) no cumple con lo que las reglas de la ética plantean, tendrá que ser juzgado por los organismos competentes", afirmó. La oposición por su parte hizo una fuerte crítica. Viviano sostiene algo que remarca el informe del Tribunal de Cuentas: que la Intendencia hasta ahora no aportó la mayoría de la información que se le solicitó y que es una constante. "Cuando concurrimos por primera vez teníamos las expectativas de tener, como material de estudio, varios informes solicitados a la Intendencia Municipal en diciembre, que aún, para nuestra sorpresa, no están. El propio Tribunal de Cuentas dijo en el informe que le faltaba documentación. Esa información y otros insumos básicos para trabajar los hemos solicitado a la Intendencia y, a casi dos meses, no estaba en la comisión investigadora. Requerimos también al presidente de la comisión investigadora que la auditoria interna -que por la prensa se dijo estaba pronta a fines de enero, en boca del propio intendente y en boca del prosecretario- estuviera en la comisión y tampoco está. La información referente a una investigación administrativa tomada por la comuna, que habría sido la llamita que encendió esta declaración pública del MPP de efectuar una denuncia penal, tampoco está en la comisión. Han surgido varios cuestionamientos que nos hacen pensar en la voluntad del oficialismo de investigar", consideró el edil. El anuncio que se hizo público por estos días de que el propio MPP estaría dispuesto a llevar el tema a la Justicia levantó una gran polvareda en la interna de la izquierda. Los medios de comunicación citaron declaraciones de la Vertiente Artiguista, el sector del ex intendente Mariano Arana, en las que expresaban su malestar y catalogaban este episodio como una caza de brujas del MPP contra la Vertiente. Pero desde la Vertiente, Bianchi llamó al programa para explicar que les molestó la forma pero dejó claro que no les parece mal que este tema termine en la Justicia. "Quería plantear que estamos preocupados por este tema. Nos sorprendió cómo apareció el tema en la prensa, incluso nos pareció que desde el punto de vista formal no fue correcto. Porque en realidad, que aparezca un expediente que todavía esta en tramite públicamente y que sobre él se emita opinión, es algo que no compartimos. Sin embargo, no nos referimos nunca a este tema (...) como una caza de brujas. Creemos que este tema, que no fue tratado de una forma feliz, de ninguna manera tiene que ver con intenciones o intencionalidades ni de personas, ni de sectores del Frente Amplio contrarios ni a la administración de Arana y, por lo tanto, a la administración frenteamplista de los dos períodos anteriores, ni tampoco una oposición a la Vertiente Artiguista", aclaró la presidenta de ese sector del Frente Amplio. Desde el MPP, Villamarín también dejó en claro que no existe caza de brujas. "Como integrante de la fuerza política frenteamplista y en segunda instancia como integrante del espacio 609, los 17 años de gestión de nuestra fuerza política, con sus aciertos y sus errores, son patrimonio de todos los frenteamplistas. Por lo tanto, no hay una diferencia de gestión entre la administración Arana y la de Erlcih. Sin duda todos nos movemos de acuerdo a un programa de gobierno y no podemos adjudicar a una persona en particular todos los errores que se hubieran cometido. Tampoco es verdad que exista un enfrentamiento entre sectores con un posterior pasaje de factura; sino que aquí lo que hubo es una salida apresurada hacia la prensa de informaciones que están en la órbita de la investigación administrativa que no tenía que haberse filtrado. Pero no hay ni caza de brujas ni persecución de antiguos intendentes, ni tampoco hay un ánimos sectorial", aclaró. Reclamos. Cuando asumió Ehrlich el cargo de intendente, los funcionarios administrativos de Casinos le mandaron una carta, según publicó el diario El País, en la que enumeraban la cantidad de materiales y servicios que están necesitando. La lista parece interminable. Desde butacas para los jugadores, uniformes rotos, mal estado de los paños de las mesas de juego, falta de detectores de billetes falsos y también de cintas y rollos de papel para las calculadoras. También planteaban la falta de limpieza, no sólo en baños sino también en las propias salas. Desde el gremio de funcionarios administrativos de casinos no sólo denuncian falta de materiales sino que llegan a criticar la mala distribución de personal que lleva a que, por ejemplo, las colas en las cajas sean cosa de todos los días. Los funcionarios de los casinos hablan directamente de una mala gestión económica. Ponen como ejemplo el caso del Hotel Carrasco donde la Intendencia llegó a un acuerdo con Carmitel que, según señala el gremio de trabajadores profesionales, fue un muy mal negocio para la comuna capitalina. El tema es que un porcentaje de la venta de fichas iba para Carmitel y otro para la Intendencia. Pero, según Marcel Tiscornia, del sindicato de los trabajadores de casinos municipales, este porcentaje se tendría que haber calculado sobre ganancias netas y nunca sobre ventas.