Una mano solidaria
Del 1º al 3 de junio un grupo de alumnos de bachillerato del Colegio Maristas realizó un campamento de trabajo en Durazno con el fin de ayudar a las familias damnificadas por las inundaciones. Trabajó en el armado de muebles, limpieza de lugares y ayuda en el traslado de familias a sus casas. De esta forma, unos 70 jóvenes capitalinos apostaron a la solidaridad. Juan Achard (administrador del colegio) y Fernando Ceroni (coordinador y catequista) contaron sobre esta experiencia.
MAURICIO ALMADA:
El fin de semana pasado un grupo de alumnos del Colegio Juan Zorrilla de San Martín, los Maristas, estuvo en Durazno. Cerca de 70 alumnos se fueron a este departamento que sufrió de lo peor de las inundaciones y se encontraron con los damnificados. Fueron acompañados por educadores de la institución, en total una decena de adultos. Fue toda una experiencia para los chicos que salían del corazón de la capital para ir a conocer a gente que está viviendo una realidad distinta y, por cierto, bastante crítica.
Nos acompañan para contarnos más de esta experiencia Juan Achard, el administrador del Colegio, y Fernando Seroni, coordinador de bachillerato y catequista de la institución.
Esto fue el fin de semana pasado.
JUAN ACHARD:
Sí, el campamento de trabajo fue el fin de semana pasado, pero esto arrancó antes con una movida en respuesta a una campaña que había lanzado la Asociación Uruguaya de la Educación Católica (Audec) de recolección de colchones, ropa, comestibles, para enviar a Durazno. Tenemos un colegio marista en Durazno, que era uno de los puntos de colecta y reparto. Quizás por eso estábamos más sensibilizados que otros hermanos de colegios católicos, y nos tocó la posibilidad de ir a hacer este campamento de trabajo con bachillerato.
MA - ¿Hacen campamentos de trabajo todos los años?
FERNANDO SERONI:
Sí, este es el cuarto año. En bachillerato trabajamos con delegados y ellos junto con nosotros hacen el diagnóstico y plantean las metas, y se visita el lugar.
MA - ¿A dónde fueron en oportunidades anteriores?
FS - Fuimos a la escuela rural de Aguas Blancas, allí hicimos juegos, un chiquero, conejeras, una cancha de fútbol. Fuimos a la ciudad de Tala, allí trabajamos en el hospital y en un centro juvenil, transformamos la morgue del hospital en un espacio de prevención de salud adolescente. Eso tiene una carga importante desde lo simbólico.
MA - Cuando dicen trabajo es trabajo.
JA - Sí, trabajo manual. Aunque, ojo, lo previo también está, un campamento de trabajo no es sólo ir y estar ocho horas laburando con la mano en el pico y la pala, está toda la organización, de la cual forman parte los gurises, que es una parte tanto o más compleja que las ocho horas en las cuales alguien está al frente.
MA - Toda la logística.
JA - Exactamente, el armado de este campamento de trabajo especialmente.
MA - 70 chicos...
FS - Es el número que se maneja todos los años, un número importante.
JA - En este campamento estaba el tema del transporte, porque el transporte es una plata y las empresas que estaban brindándolo en forma gratuita se vieron saturadas, estaban dando lo que les quedaba libre en las bodegas para mandar cosas a Durazno, pero eso se saturó y los papis tuvieron que arrimar camionetas, con eso fuimos llevando algo de lo que se estaba juntando.
Hay que armar la infraestructura para transportar a 70 pibes y tenerlos allá durmiendo. Por eso decía que estábamos en una situación privilegiada porque tenemos al Colegio San Luis, ahí fueron a dormir los nuestros.
MA - Fue la base.
JA - Claro, fue la base operativa. Y providencialmente recibimos un dinero, ganamos una especie de competencia de aprendizaje de servicio en un proyecto que armó Educación Inicial el año anterior y esa plata salvó este campamento porque sirvió para pagar el transporte, porque no podíamos exigirles a los chicos que además de la mano pusieran la plata para el transporte.
MA - Campamento mixto, chicos y chicas.
FS y JA - Sí.
MA - Las niñas no les hacen asco a las herramientas, al trabajo pesado.
FS - Al contrario, es interesante rescatar el espíritu ciudadano que emerge permanentemente y que chicas y chicos pueden llevar adelante en estas actividades. La herramienta es una motivación más, el encuentro con las familias del lugar también es una motivación más, el encuentro entre ellos, la instancia de trabajo también.
MA - ¿Cómo fue el encuentro con la gente de Durazno? ¿Qué vieron, qué vivieron?
FS - Fue dura, como dice la frase, hay que verlo para creerlo. Nos asignaron una zona a la que la Intendencia no podía llegar, una zona que fue muy afectada porque era de mucha pobreza previo a la inundación, esa gente no tenía casi nada y quedó sin nada. El espíritu de lucha de la gente fue lo que más se llevaron los gurises del colegio, no tienen nada, de dónde sacan la fuerza.
MA - ¿Dónde estaba esa gente?
FS - En su casa.
JA - Ya volvió.
MA - Ya había vuelto y había encontrado el desastre en su casa.
FS - Señores solos, viejos viviendo solos, que en el momento de la inundación, que a esa zona llegó en la madrugada, los pasaron a buscar, pero a las personas, las cosas quedaron. Madres solas con muchos hijos, con esposos que son alambradores en otros departamentos, entonces estaban solas. Situaciones bravas, que decías "¿cómo hicieron?". Gente obesa sola, que costó trasladarla en botes. Situaciones que uno no se imagina sucedieron y en gran escala. Estamos hablando de muchos damnificados, de un récord para Durazno.
MA - ¿Esa gente recibió la ayuda que se le mandó desde distintos puntos del país? ¿Llegaron a esas casas todavía húmedas, estuvieron con esa señora gorda?
JA - El trabajo en sí en este campamento era construir roperos con una madera que se recibió. Hubo dos carpinteros voluntarios allegados al colegio que fueron de Montevideo. A 25 gurises les dieron una clase de cómo armar y después fueron seleccionando a los que más o menos trabajaban mejor la madera, porque había que clavar y el producto final tenía que ser bueno, no era sacarse el gusto de martillar, es algo que esa gente va a tener que usar durante mucho tiempo.
En una segunda instancia era recorrer las casas con balde de cal, balde de Jane y limpiar paredes, acomodar y charlar mucho con la gente, ver en qué situación estaba, qué estaba necesitando. Al día siguiente estaba el tema del reparto de lo que teníamos en el colegio, como colchones, ropa, el armado de algún pedido de mes como para sacar de arriba el tema de las comidas y demás. Esa era la tarea.
MA - ¿Cuál es el valor didáctico del trabajo in situ en una situación complicada o medio límite como esta de una inundación? ¿Qué cosas se extraen de allí por parte de los chicos?
JA - Para nosotros esa es la misión, ya está. No es que no valga la pena el trabajo en el aula que se hace durante el año, pero lo que se hace en un evento de aprendizaje en servicio de este tipo no tiene medida. Lo que pretendemos está dentro del carisma de Champagnat, que fue nuestro fundador, formar buenos ciudadanos y buenos cristianos. Ya está, estaba todo, esta situación nos vino como anillo al dedo.
FS - Es privilegiada para entender cómo trabajamos la ciudadanía.
JA - No podemos dar la espalda a situaciones de este tipo que nos permiten no sólo dar una mano, porque no somos los buenos que vamos a dar una mano, ellos nos dieron la oportunidad, nos abrieron la puerta de sus casas. Hubo gente que dijo que no, "acá no entran, lo voy a hacer yo solo", otros te dicen "acá no tenés nada que hacer". Y también están los que vos llegás a pintar o a limpiarles y están mirando la tele. ¿Qué hacés? ¿Decís que no o seguís adelante y le das una mano, tratás de entender cuál es la situación desde la cual ese individuo está mirando la tele?
MA - Y desde el punto de vista del ánimo de la gente de Durazno, de esta gente pobre o de esta zona pobre de la ciudad de Durazno, ¿qué cosas expresaba, qué necesitaba? ¿Se tomaba un tiempo para hablar con ustedes, con los chicos, o solamente quería que se terminara la tarea material?
FS - Cuando la Intendencia nos planteó la invitación de estar en esta zona fue más estar con los vecinos, estar un rato, escuchar, charlar, intercambiar también, por qué estábamos ahí, tener un encuentro, un miniencuentro, hacer sentir el acompañamiento, que es muy difícil, es lo más difícil. A veces dejar algo es fácil, pero estar es difícil. De ahí surgió la necesidad de hacer algo más que entablar un diálogo o que escuchar, sobre todo que escuchar. Es importante cómo se pararon los chiquilines frente a eso, fue un orgullo porque trabajaron desde ahí, desde escuchar, no imponiendo lo que ellos pensaban que era lo mejor sino viendo desde las necesidades reales en qué podíamos ayudar con lo poquito que teníamos.
MA - Vaya si será importante aprender a escuchar.
FS - Es fundamental, en esas situaciones es de las cosas más importantes, escuchar, estar un rato para ver qué hay del otro lado.
MA - ¿Cómo se organizó el campamento propiamente dicho? La base era el colegio marista de Durazno. ¿Es un colegio grande?, ¿qué características tiene?
JA - No, no.
MA - Más bien chico.
JA - En Montevideo tenemos el Colegio Santa María, el de 8 de Octubre, y el Colegio Zorrilla, el de Villa Biarritz. Son colegios más grandes, están en el entorno de los 1.000 alumnos, y el de Durazno está en el entorno de los 400 y pico de alumnos. Tiene muy lindas instalaciones. Los chicos convivieron con gente de la Universidad Católica (Ucudal) que también estaba.
FS - Con gente de la Ucudal de Comunicaciones que estaba haciendo un servicio en escuelas. Convivimos.
MA - Que también había hecho base en el colegio.
FS - Nuestros lugares eran los salones de clase, se acondicionaron para dormir. Y en la cocina general del colegio y el comedor hacíamos la parte de las comidas.
MA - Ocuparon los salones porque las clases estaban suspendidas.
FS - No, era fin de semana. La organización del campamento era por cuadrillas y en paralelo, gente que estaba en la carpintería en la UTU tratando de ensamblar, de dejar preparados estos armarios, estos roperos, y la otra parte, que era la mayoría, fue a los barrios. Los barrios eran Bolsa de Gatos y Amarilla. Fuimos en cuadrillas de seis o siete, ya con cal, pinceles, brochas y agua Jane.
MA - Así salía cada cuadrilla.
FS - Cada cuadrilla con un adulto referente. Y a trabajar, a encontrarse y a vivir. Fue una vivencia para seguir contagiando.
MA - Es un campamento de trabajo, no una misión evangelizadora. O quizás también.
JA - Sí, sin lugar a dudas.
FS - Sí, lo pastoral.
JA - Lo pastoral está presente. Es desde ahí que nos habla Dios, para nosotros no hay misterios.
FS - Aparte tenemos instancias de reflexión en el campamento. Cuando ya la hora no daba y nos encontramos de vuelta en la base, en el Colegio San Luis, tuvimos una instancia de reflexión sobre esa mirada y esa acción que habíamos tenido, de reflejarla en los valores cristianos, de mirar con otra cara y reflexionar juntos, celebrar juntos. Sin duda el eje es pastoral, es encontrarnos con el otro desde el mismo lugar.
JA - Después vienen la evaluación y el efecto multiplicador, no queda ahí. Arrancó con una carta pidiéndoles a las familias que los que tuvieran arrimaran algo porque estaba complicado, la gente estaba sensibilizada por los medios de comunicación. Y ahora vuelve a lo mismo, los gurises les cuentan a las familias "yo estuve ahí, yo vi hasta dónde llegó la marca en la casa, esta gente está necesitando". Cuando se hacen estas campañas tienen sentido, lo asistencial tiene sentido en la medida que después podamos dar un paso más allá de lo asistencial y meter el trabajo que deja algo sembrado a gurises que ya son ciudadanos.
MA - ¿Qué edades tienen estos chicos?
FS - Cuarto, quinto y sexto.
JA - 16, 17 y 18 años.
MA - Bachillerato.
FS - Sí, bachillerato. Aparte está dentro de un proyecto que tiene el mismo perfil que incluye otro tipo de actividades como ésta, participamos en la Red de Voluntariado, que conforman entre 28 y 30 instituciones.
JA - Este campamento se adelantó en el año, porque el campamento de trabajo forma parte del proyecto solidario.
MA - En general lo hacen a fin de año.
JA - Está más cerca de fin de año, a fin de año hay que estudiar para los exámenes.
MA - La circunstancia determinó la salida.
FS - Sin duda. Tenemos otras actividades, como el Día Global del Servicio Juvenil, que es antes, es un encuentro de entre 1.500 y 2.000 jóvenes de todo Montevideo en el que se celebra el servicio con un estilo de vida, hay algo puntual de servicio a escuelas públicas y luego se encuentran de tarde a celebrar juntos todos los jóvenes.
Tenemos actividades relacionadas con lo curricular desde el aprendizaje en servicio. Sociología en quinto año trabaja desde lo curricular el servicio, se hace una investigación en algún lugar, por alumno o por duplas, se va a ese lugar, se trabaja en ese lugar y después se evalúa la tarea con el docente.
También tenemos el Todo por los Niños, de Unicef, sobre setiembre u octubre. Y participamos en Un Techo para mi País.
MA - Son actividades no curriculares.
FS - Son actividades no curriculares, menos la de sociología. Son opcionales.
JA - Dentro del currículum tenemos Formación Humano-Cristiana como una materia dentro del currículum, un día por semana dos horas.
MA - ¿Son los grupos de catequesis?
FS - Sí, en este taller (hay tres talleres en el año), que se llama Ética y Política. Y justo entró este campamento de Durazno. Fue interesantísimo trabajarlo con ellos.
MA - ¿Cuántos alumnos tienen los grupos del colegio en el bachillerato?
JA - Depende de la orientación. Los quintos son de 25.
MA - ¿Y en promedio cuánta gente marchó en campamento?
FS - En total fue entre un cuarto y un tercio del bachillerato en general.
JA - Son 100 en cuarto, 100 en quinto, 100 en sexto.
FS - Es bastante, para ser una actividad opcional. Ya tenemos un antecedente desde este lugar, ya se sienten motivados y esperan esta actividad, pero siempre es trabajable y mejorable.
MA - El hecho de que hayan hecho este campamento motivados por la circunstancia de Durazno significa que a fin de año o antes de los exámenes no va a haber otro.
FS - Está Techo para mi País, nos invitaron para julio y octubre. Y después está Todo por los Niños, que es en setiembre, es una jornada, es otra actividad. Hay más actividades.
MA - Esto no desplazó a aquello.
FS - Por supuesto que no.