Consecuencias Caso Pluna

¿Qué pasó con... Cosmo Líneas Aéreas?

¿Qué pasó con... Cosmo Líneas Aéreas?

Informe de Felipe Llambías sobre el destino de la aerolínea Cosmo luego de la fallida subasta de octubre de 2012.

 

Hace pocos días, antes de Noche Buena, el "caso Pluna" volvió al tapete con las resoluciones que adoptó sorpresivamente la jueza del crimen organizado Adriana de los Santos. Fueron procesados con prisión, por un delito continuado de estafa, Matías Campiani, Sebastián Hirsch y Arturo Álvarez Demalde, socios en la empresa Leadgate SA.  Además el escribano Pablo Seitún resultó procesado sin prisión por un delito de certificación falsa. Y se les imputó el delito de abuso de funciones al ex ministro de Economía, Fernando Lorenzo, y al presidente del Banco República, Fernando Calloia, aunque sus pedidos de procesamiento quedaron en suspenso ante el recurso de inconstitucionalidad que presentaron los abogados defensores.

El avistamiento de Cosmo

A partir de las acusaciones a Lorenzo, Calloia y Seitún todos volvimos a recordar la fallida subasta de los siete aviones Bombardier que poseía Pluna SA, aquella que tuvo lugar el 1° de octubre de 2012 en el predio de la ExpoPrado y en la que un tal Antonio Sánchez se hizo famoso por un apodo: "el caballero de la derecha".  Hasta ese momento nadie sabía nada de ese empresario, e incluso en el gobierno algunos dirigentes llegaron a preguntarse si no se trataría de un narcotraficante, según se informa en el libro "Pluna, la caja negra", que acaba de publicar El Observador.

En aquella subasta también descubrimos a una compañía de la que nunca habíamos escuchado hablar, la aerolínea española Cosmo, que Sánchez decía representar, aunque días después En Perspectiva reveló que esta persona no se llamaba en realidad Antonio Sánchez, sino Hernán Calvo, que la forma en que se había presentado públicamente correspondía a su segundo nombre y su segundo apellido, y que desde hacía varios años mantenía vínculos laborales con uno de los verdaderos interesados en el mercado aéreo uruguayo: Juan Carlos López Mena.

Ustedes conocen cómo siguió esa parte de la historia. Cosmo nunca pagó los aviones y López Mena, que había gestionado personalmente el aval en el BROU para que esa empresa pudiera participar en el remate, debió asumir los 13,6 millones de dólares por la garantía. Hasta ahora López Mena pagó dos cuotas de ese compromiso, pero luego ingresó en un litigio con el BROU ya que entiende que, según una cláusula del acuerdo que él firmó, su obligación cesó cuando la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional la ley de liquidación especial de Pluna SA (que, entre otras cosas, dispuso la realización de la subasta).

Cómo se presentaba Cosmo

Apenas terminó aquel acto tan raro donde hubo un único postor, los periodistas nos pusimos a investigar qué cosa era  Cosmo. Así nos enteramos de que era una aerolínea radicada en Madrid que decía realizar vuelos charter en Europa con dos aviones arrendados: dos Airbus A320 pertenecientes en realidad a la compañía lituana Avion Express. Una de las aeronaves era blanca y la otra, llamativamente, negra.

En realidad nunca se comprobó que el Airbus blanco estuviera siendo usado realmente por Cosmo, pero sí vimos fotos e incluso algún video del avión negro con el logo de esa aerolínea española volando en el espacio aéreo europeo y alrededores.

¿Qué pasó con…?

Desde que se conocieron los vínculos entre Hernán Calvo y López Mena, el foco del debate se centró en Buquebús y el denominado "zar del Río de la Plata", y cada vez se fue hablando menos de la aerolínea de origen español.  Hubo algunas declaraciones en la prensa uruguaya de accionistas de la empresa que se quejaban de la participación en la subasta y rechazaban la eventual compra de los Bombardier, pero con el correr de los días Cosmo desapareció para siempre de nuestros radares.

No viene mal entonces, 15 meses después, que nos preguntemos… ¿qué pasó con la aerolínea Cosmo?

Los sueños de Cosmo

Cuando Cosmo irrumpió en la vida de los uruguayos, aquel 1° de octubre de 2012, en internet se activó un sitio web (www.cosmoairlines.com), en cuya portada figuraba un cartel que decía "En construcción" y debajo del cual podía leerse un comunicado.

El texto publicado entonces decía lo siguiente:

"La Empresa COSMO Líneas Aéreas comunica que en el día de la fecha ha adquirido 7 Aviones de la marca Bombardier, modelo CRJ900, al Gobierno de la República Oriental de Uruguay pertenecientes a la antigua Línea Aérea de Bandera PLUNA. La operación se cerró mediante una subasta, en donde COSMO Líneas Aéreas ofertó U$D 137 Millones, y se proclamó adjudicatario siendo el mejor postor".

"El Grupo COSMO tenía hasta el día de hoy una flota de 2 Airbus 320 de 180 pasajeros, y está en proceso de ampliación de flota con más aviones de la familia Airbus 320. Con la adquisición de los 7 aviones Bombardier el objetivo es dar un salto cuantitativo y cualitativo en sus operaciones de vuelos charters europeos".

"La Compañía COSMO brinda un servicio integral y de calidad en el transporte aéreo comercial, cubriendo distintas unidades de Negocio como el Fletamento de aeronaves en ACMI para Transporte aéreo de pasajeros y mercancías de todas clases, Vuelos Charter, Leasing de Aviones, y explotación de Línea Aérea Comercial de pasaje".

"El objetivo del Grupo COSMO, con la adquisición de esta Flota de 7 aviones CRJ900, es ampliar su negocio de Vuelos Charter en Europa Central y Europa del Este, ya que las aeronaves adquiridas son las adecuadas para cubrir todos los rangos de vuelo que existen dentro de estas regiones".

Como ya sabemos, eso nunca sucedió. Pero días después de aquel remitido fue puesto en línea un sitio web con información de la empresa, supuestas notas de prensa en revistas especializadas y datos de contacto, aunque la dirección que Cosmo presentaba, en las afueras de Madrid, no se correspondía con la real.

Los accionistas de Cosmo tampoco estaban librados de sospechas. A uno de ellos, Miguel Castro Marín, se lo vinculaba a un caso de corrupción en Marbella, España, en el que también se veía involucrada la cantante Isabel Pantoja.

Aterrizaje forzoso

Como ya mencionamos, el famoso avión negro con el que Cosmo operaba no era propio, sino alquilado. Pero además los pagos por el alquiler de esa aeronave nunca fueron efectuados, así que Cosmo debió devolverla.

A comienzos de 2013 la compañía intentó otro negocio, el de vuelos entre Madrid y la provincia de Asturias. La idea de Cosmo era poder operar este tramo en octubre del año pasado.  El gerente general de Cosmo, Gabriel Zarza, dijo entonces al diario asturiano La Nueva España: "En nuestros planes futuros está operar desde y hacia Asturias a diferentes orígenes y destinos que tenemos que consensuar conjuntamente con los estamentos que nos están prestando su apoyo en el proceso en el que nos encontramos actualmente". En ese momento la firma intentó adquirir bajo la modalidad de leasing otro Airbus A320 a la empresa Aviation Capital Group, pero el negocio no prosperó, según informaba el sitio web suizo CH-Aviation.

Finalmente, en octubre de 2013, un año después de la subasta de Pluna, Cosmo cerró. Hoy en día, el sitio web www.cosmoairlines.com ya no existe.

¿Y qué pasó con aquel avión llamativamente negro que lucía el logo de Cosmo?

Esa aeronave fue arrendada por la lituana Avion Express a la aerolínea Cubana de Aviación y por ejemplo, ayer, hizo cuatro vuelos. Comenzó a la mañana, a las 9 hora uruguaya, despegando desde La Habana hacia Ciudad de México. Casi cuatro horas más tarde regresó a la capital cubana. A las 16.45 hora uruguaya partió hacia Cancún, en un vuelo que duró una hora y veinte minutos, y a las 7 de la tarde volvió a La Habana. Básicamente el avión negro está realizando vuelos entre esas ciudades, además de alguno hacia Caracas y a Toronto.

Epílogo

Cosmo fue, entonces, una empresa de paso fugaz por la historia de la aviación. Sin embargo en el aire uruguayo dejó su huella bien marcada.

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